Revisión 18 meses y más

Ya hace tiempo que no os cuento nada de los peques en sí, así que hoy toca un poco de entrada “recogida de datos” a modo de diario.

El día 25 de marzo Aina cumplió los 18 meses y fuimos a la revisión del pediatra, como tocaba. Tanto la infermera como la pediatra se quedaron alucinadas de lo espabilada que está mi hija y no paraban de decirme lo grande que está y lo viva que es. Las preguntas sobre el desarrollo casi que las pasamos por alto porque las cumplía todas con creces. En cuanto a medidas, pesa 10,8kg y mide 82 cm. Comparándola con Biel, pesa más que él con dos años y mide igual que él a esa edad. De altura está en el percentil 80… una torre! Así que ahora ella sería el Biel a los dos años.

Dice ya varias palabras. Cada día va ampliando su vocabulario, sorprendiéndonos a todos lo que llega a decir y hacerse entender. Ya desde hace un tiempo dice frases cortitas del estilo: “Vull agua” (Quiero agua), “Vull teta”, “A dormir”, “El tete dormint”… También incorpora sonidos si no sabe decirlo y quiere hacerse entender. Es muy tozuda y tiene mucho genio. Cuando le dices “NO” a algo es capaz de montarte un pollo  en plan pataleta, tirarse al suelo, cruzarse de brazos… enfin, la “dramas” que le digo yo. Aunque por otro lado es super cariñosa y simpática. Es muy abierta a la gente y le encanta decir y que le digan cosas. Hasta me da vergüenza tener que entablar conversaciones con personas del metro o del autobus porque ya está ella en plan relaciones públicas.

Seguimos con la teta, como habréis deducido antes al decir que una de las cosas que pide es teta, aunque ya solo me la pide a modo de relax, para dormirse o cuando está cansada o se ha hecho daño. Come de todo pero en este aspecto Biel es mejor comedor que ella. Con nosotros no quiere comer ningún tipo de triturado, todo tiene que ser a trocitos y según qué. En cambio con la abuela sí que come purés y papillas.

Duerme con nosotros, ya directamente practicamos el colecho con ella desde que nació por el tema de las tomas nocturnas. Hay días que somos cuatro en la cama… ya podréis imaginar lo cómodos que estamos mi marido y yo que somos los que estamos en las puntas.

Al igual que hicimos con su hermano, tampoco va a la guardería pero como habréis deducido no es un tema que nos preocupe especialmente. Espabilada es un rato y no tiene problemas para relacionarse con otros niños. Le gusta mirar cuentos aunque al ser más movida que Biel, su capacidad de atención es menor. Así que le explicamos cuentos a modo exprés. Aunque el otro día recibí unos de una editorial nueva, El Patio, de los que hablaré más adelante, y al ser cortitos han sido los primeros que ha mantenido la atención de principio a fin. ALELUYA.

Por otra banda, el otro día tuve entrevista con la tutora de Biel y me dijo que a rasgos generales va bien en la escuela. A nivel de contenidos es un niño que tira y que tiene una gran memoria. Es un niño inteligente aunque tiene mal genio a veces… Las rabietas le pierden y es un aspecto a ir trabajando. Yo estoy muy contenta con el curso que está haciendo. Ha aprendido muchas cosas y cada día va contento y nos explica lo que va haciendo. Ha hecho amiguitos y parece ser que es querido. No puedo babear más por él porque es imposible.

Y nada, así vamos haciendo. Los dos están en plan ebullición de conocimientos y aprendiendo cada día. Los dos en etapas distintas pero similares. Los dos creciendo juntos, con sus discusiones y sus cariñitos. Pasan del amor al odio y del odio al amor en cuestión de segundos. Dan muchísimo trabajo pero no lo cambio por nada del mundo.

2015-04-05_14.20.25b

Anuncios

10 meses

25 de julio. 10 meses hace ya que nació Aina. No hace falta decir que ha pasado el tiempo volando, que cada vez que la miro veo menos a aquella bebé regordita del principio, con su poco pelito. Ahora está más que espabilada, no para quieta ni un segundo. Resumiendo diría que es despierta, curiosa (por no decir cotilla), inquieta, cariñosa y con mucho carácter.

No sé si lo puse ya en su día, pero lleva gateando desde los 7 meses y ahora ya ha empezado a dar sus primeros pasitos. Es bailonga como ella sola, escucha cualquier melodía y empieza a mover el cuerpo como si no hubiera mañana. Últimamente levanta los brazos y todo, imagino que el baile del gorila tiene algo que ver jeje

Dice “hola” y “adiós” con la manita, y “hablando” te dice hola a su manera: olla  o algo así dice.  También dice “gracias” a su manera (xaaa) y empieza a llamarnos a nosotros, todo a su manera, claro. Como ya he dicho antes, tiene un gran carácter, así que si algo no le gusta también lo hace sabe con gritos  y gestos. Es muy expresiva.

Seguimos con la teta, la cual ya busca y se tira a ella. De comer, come de “todo”. Verdura, carnes, frutas básicas y cereales ya son parte de su dieta. Lo único que no toma son lácteos porque tiene APLV. El 2 de septiembre estamos pendientes de su primera prueba de provocación oral en el hospital. ¡A ver qué tal va! Ahora nos andamos con ojo de no darle nada que pudiera llevar leche, y estamos también en la fase de explicarle a Biel que Aina no puede tomar según qué cosas.

Le gusta jugar con muñecos y peluches (entre los suyos y los de su hermano tenemos unos cuantos), con construcciones se entretiene bastante últimamente y con meter y sacar piezas de un sitio a otro. También se entretiene con los libros, y es que la biblioteca de Biel es tan extensa que le encanta. A Biel le pone un poco nervioso según qué libros coja, pero ya hemos elegido unos que ella sí puede y éstos están más a su alcance. Tiene ya uno favorito y todo.

Bueno, así es mi niña y con 10 meses nos ha encandilado a todos ya con su forma de ser.

Con su mirada curiosa

Con su mirada curiosa

Como van creciendo… 31 meses y 3 meses (y medio)

El mes pasado quería hablaros de los avances de los dos peques, ya que coincidían que uno cumplía los 30 meses y la otra los 3, pero como los días han ido pasando, el mayor ya ha cumplido los 31. Como es un número bonito igual os hablo de sus avances 😉

Biel – 31 meses

El trasto de la casa. Cada día está más espabilado y poco a poco va asentando su carácter. Está en una etapa muy bonita (como todas las etapas) pero a la vez dura. Es bonita porque ves lo mayor que se está haciendo, como cada día aprende algo nuevo, como va ampliando su vocabulario, como va aprendiendo diferentes truquillos para salirse con la suya… pero a la vez es dura porque estamos de pleno en la etapa de la reafirmación del yo, por lo que a menudo tenemos encontronazos entre sus preferencias y las nuestras. Con él vamos aprendiendo como manejar distintas situaciones: hay días que tenemos más éxito y días que menos.

Lo que más ha evolucionado en estos meses es su lenguaje. Aún no tiene un vocabulario del todo claro y hay días que parece que hable su propio idioma, pero ves que está intentando formar frases más largas y darte explicaciones de sus cosas, aunque muchas veces tengas que pedirle que vuelva a repetirte lo que ha dicho porque no te has enterado de la mitad. Le cuesta aún diferenciar el género de las palabras y así que de buenas a primeras te puede decir “una capsa blau” (una caja azul; en catalán lo correcto sería decir “una capsa blava”) o cualquier otro sustantivo femenino con el adjetivo que le acompaña en masculino en vez de femenino. Conoce todos los colores, aunque mezcla catalán y castellano. No sé porqué el blanco y el verde los conoce en castellano en vez de decir “blanc” y “verd” (mira que no es dificil jaja).

También es capaz de seguir y cantarte una canción que sepa. En este caso me quedo embobada escuchando como canta con su lengüecita de trapo y muchas veces él acaba riendo y escondiéndose de la vergüenza que le da que le mire.  Se conoce todas las canciones de los dibujos animados y alguna popular infantil. En cuanto a la numeración, se conoce todos los números del 1 al 10 y está empezando a reconocer el 11, el 12… el resto aún le cuesta aunque te los repite cuando los nombras.

A nivel motriz, va aprendiendo a subir las escaleras alternando los dos pies, incluso ya pide subir y bajar las escaleras solo (cosa que a veces los adultos pecamos de temerosos y lo único que debemos hacer estar a su lado, cerca, pero dejarle hacer para que gane confianza y autonomía — me incluyo que a veces me da miedo que caiga por las escaleras, sobre todo cuando baja, pero me ha demostrado más de una vez que es capaz de hacerlo solito y sin ayuda). Corre y salta sin dificultades. Estos días está aprendiendo a desvestirse solo (el siguiente paso será el vestirse) ya que para ir al baño aún nos solicita ayuda para bajarse los pantalones. Ya lo va controlando, falta que él acabe de sentirse seguro y confiado.

Se interesa por coger bien los colores o el lápiz. Dibuja trazos rectos y también empieza a dibujar sus primeras formas (se decanta por las redondas). Sabe pasar de una en una las páginas de un libro y si ve que se ha pasado más de una a la vez vuelve a la página inicial y las pasa con más cuidado.  Se interesa por cualquier objeto nuevo que le suponga un reto, como pueden ser las tijeras, el punzón, la cola… le gusta probar y hacer él. Sabe traspasar agua de un recipiente a otro sin derramar agua, cuando está concentrado. Sabe comer solo, tanto con el tenedor como con la cuchara (incluso las sopas, que era lo que más derramaba ¡pues giraba la cuchara!) y ya usa perfectamente el vaso.

Es un niño atento a las novedades y enseguida se queda con lo que le explican. De todas formas, hay veces que no quiere escuchar y se cierra en sí mismo y parece que no te entienda, pero lo hace perfectamente. Es capaz ya de seguir más de una orden y hacer el recado que le pidas (buscar o guardar objetos en otra habitación de la que se encuentra, ordenar los juguetes donde toca, separarlos y clasificarlos…).

Bueno, os podría decir mil y una de Biel ya que hace tiempo que no hablo de sus avances, pero son tantas las cosas que va haciendo que tampoco me acuerdo ahora mismo y no dejaré espacio para hablar de su hemana.

La alegría de la casa

La alegría de la casa

Aina – 3 meses (y medio)

Aina también está espabiladilla y es que esto de tener un hermano mayor es todo un plus. Desde bien pequeña que es muy despierta y tiene interés por lo que pasa alrededor, así que a menudo la podéis ver con la cabeza bien tiesa mirando lo que puede. Últimamente le ha dado por hacer abdominales, que digo yo: ya no solo sostiene la cabeza sin problemas sino que además, estando tumbada o sentada, curva el tronco hacia adelante, como queriéndose levantar.

Es capaz de seguirte con la mirada y mantenerla con interés. Observa con suma atención. Se puede pasar horas mirándote (lo digo por mí porque bromeo que parece que me esté vigilando y es que esté donde esté siempre la pillo mirándome jaja). Ya ha descubierto sus manitas y sus pies y a menudo juega con ellos, observando (como no) como se mueven, como se pueden juntar, como llevarlas a la boca (las manos)… Con los pies de momento solo se entretiene mirando como mover una pierna y otra y se va dando palmaditas a la pierna (me encantan los movimientos de bebé). Es capaz de coger un objeto al que haya echado ojo y llevárselo a la boca. Todo se lo lleva a la boca (tendremos que andarnos con ojo).

Tumbada boca arriba se desplaza hacia atrás a base de apoyarse con los pies y arqueando el cuerpo hacia atrás. Es bastante molesto cuando se empieza a mover así mientras le cambias el pañal. También empieza a girar de lado, aunque aún no se ha dado la vuelta del todo por sí misma. Boca abajo aguanta perfectamente la cabeza y fija la mirada a los distintos objetos que tenga cerca. Tampoco ha probado de darse la vuelta estando tumbada así.

En cuanto al comer, solo toma teta y no quiere más que esto. Le estamos intentando dar mi propia leche en biberón, pero no hay manera. Parecía que la tetina de latex la aceptaba más que la de silicona, pero ha acabado berreando que no la quería… Así que siguiente paso a probar será el vaso y la cuchara. Me preocupa este tema especialmente porque el día 15 empiezo a trabajar y solo quiere teta para comer, a ver como haremos para que se tome la leche de otra forma. Por otra parte, estoy encantada con que solo tome teta, me la siento muy mía y es nuestro momento relax. Me encanta verla como se va abrazando y acomodando a la teta, y verla dormir en ella ya ni os cuento. De peso va muy bien, pesa 6,800kg y parece que tenga más de tres meses de lo grande que se ve.

Y el tema del dormir, es un placer, ya os lo conté el otro día. Me duerme mínimo seis horas seguidas por la noche, llegando muchas veces a ocho. Lástima que Biel no sea de tan buen dormir como ella, ¡sino estaríamos más que descansados!

Y bueno, hasta aquí la evolución de mis peques. El día 25 la peque cumplirá los cuatro meses, ya os iré informando de si añaden fruta a su alimentación (como hicieron con Biel) y a ver como se la toma… Ya os iré contando las novedades que surjan.

Jugando con… Duplo

En casa mi marido es un enamorado de Lego, así que enseguida que el peque se hizo un poco mayor le empezamos a regalar sus primeros Duplos (la versión Lego para los más peques, de 1 año a 3 o a 5 según la caja). A todos nos gusta mucho: son piezas grandes, fáciles de montar y de colores muy llamativos. Hay mucha variedad para regalar, desde cajas básicas de solo piezas, pasando por zoos y granjas, hasta temas Disney como pueden ser Cars o Jake y los Piratas de Nunca Jamás.

Jugando con el tren de los números

Jugando con el tren de los números

Biel tiene varias cosas de Duplo y entre los que más le han triunfado, como no, son los que tienen vehículos: un coche con remolque para el circo, el tren de números y la caja de primeros vehículos. Con el tren nos podemos pasar horas jugando con los números (su otra pasión) y montando y desmontando el tren. Nuestra última adquisición ha sido la caja de “Mis primeros vehículos” y la verdad es que está muy bien pensada. Vienen tres bases de coche y varias piezas. En la caja te adjuntan un papel con varios modelos de coches que puedes hacer con el peque. Es muy buen ejercicio para elegir un coche de los que proponen, reconocer las piezas que hacen falta para montarlo y, posteriormente, montarlo.

Imagen extraida de internet. Primeros Vehículos de Duplo

Imagen extraida de internet. Primeros Vehículos de Duplo

Duplo estimula el desarrollo psicomotor y la creatividad. Permite que los más pequeños puedan apilar las piezas para hacer sus primeras torres o bien pueden tratar de distinguir los diferentes colores y clasificarlos (durante mucho tiempo dedicación de mi hijo). Cuando son más mayores ya empiezan a traspasar la realidad en sus juegos imitando las diferentes actividades que hacemos en nuestro día a día. Se mostrará interesado por los animales y por como pueden actuar los diferentes personajes, incluso pueden combinar los diferentes tipos de Duplo y crear sus propias historias.

<

p style=”text-align:justify;”>Nosotros estamos disfrutando de las primeras fases de aprendizaje y Biel va traspasando sus vivencias en el juego, que tan importante es en esta etapa de su vida. Jugando aprenden y siempre debemos darles juguetes de total confianza y que permitan desarrollar al máximo sus habilidades. A nosotros nos gusta mucho Duplo, ¿y a vosotros?