5 años

Estamos ya en el mes de junio, el mes que me convirtió en madre por primera. Hace ya diez días que mi pequeñín, cada vez más mayor, cumplió 5 años. Cada año sucede lo mismo: no puedes llegar a creer que ya haya pasado un año más.

Lo miro y sus facciones finas, delgadas, muestran la cara de un niño despierto, vivo, a su vez introvertido y tímido en ocasiones. Un niño listo y cariñoso, muy sensible y que llega al corazón de todos aquellos que lo conocen. Así es mi niño.

Le encanta aprender, saber cosas, que le leas cuentos, le encanta jugar, descubrir nuevos lugares… Es agradecido y muy tierno.

También es tozudo y hay veces que vive en las nubes (cosa que a mí me saca de quicio en ocasiones…).

Como cada año, me lleno de nostalgia por aquél bebé pequeñito, que necesitaba acariciar las orejas de su madre, de su padre o de cualquiera que estuviera a su alcance para poder dormir. Se hace mayor y me encanta vivir el día a día con él. Aunque a veces me den ganas de gritar que el tiempo fuera más despacio para poder disfrutar más de cada etapa que vamos dejando atrás.

¡Felicidades petit Biel!

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Se acabó el curso

Hace nada os estaba escribiendo acerca del inicio de P3 de Biel y ya ha acabado el curso. Ha pasado volando. ¡No me lo puedo creer!

Ya ha finalizado su etapa de Mussol y ha vivido un montón de experiencias nuevas, ha conocido a un montón de niños, ha aprendido mucho de sus profesores, compañeros… Estoy muy contenta de este primer año: de cómo empezó el curso, de cómo lo ha vivido todo, de la ilusión por ir cada día, de ver su cara feliz cuando está con los compañeros…

Ha participado de todas las festividades: para la castañada se disfrazó de castanyer; para Navidad, de pastorcillo, y aprendió dos canciones y un poema; para carnaval participó de todas las consignas del Rey Carnestoltes y se disfrazó de rockero para la rua de su curso y de egipcio para la rua del AMPA, donde aprendió a compartir, trabajar en equipo y se lo pasó genial mientras hacíamos los disfraces; para Sant Jordi se disfrazó de caballero y me regaló una maravillosa rosa hecha por él; para la Patrona corrió un su primera carrera e hizo entrega de unas flores a la Virgen con un compañero de sexto…

Ha participado y disfrutado de todas las actividades de clase. A parte de las que ya he nombrado, también ha hecho varias excursiones a diferentes parques, fomentando mucho el juego entre ellos (las dos líneas del curso) y aprovechando las salidas para conocer el entorno (trabajo del otoño, el agua…); también ha ido a una granja, donde ha tocado a muchos animales, les ha dado de comer e incluso ha montado en pony por primera vez; y por supuesto ha ido de colonias, dos noches fuera con sus compañeros y profesoras: ¡volvió contentísimo!

Ha ido a piscina cada semana (o casi) ya que es una actividad más dentro del horario escolar y gracias a ello a perdido el miedo que le tenía al agua el verano pasado. Empezó con miedo según los monitores pero ha acabado disfrutando mucho del agua, cosa que hemos podido comprobar en todas las puertas abiertas que hemos ido.

Ha aprendido a dibujar con más detalle (aunque aún no es su fuerte), ha aprendido a sumar, está aprendiendo a leer, ha aprendido a escribir su nombre y otras palabras. Las matemáticas parece ser su fuerte, le encantan los juegos con números, cuenta hasta el cien y más allá, los reconoce… pero también le gustan las letras, las reconoce todas y le gusta saber qué pone en letreros y cuentos que lee. Tiene mucha curiosidad y ya ha empezado a reconocer sílabas que puede leer.

También ha mejorado mucho en su expresión oral. Ahora se le entiende mucho más cuando habla, forma frases completas, razona y hace muuchas preguntas. También ha cogido expresiones y vocabulario de sus compañeros, por lo que muchas veces nos habla más en castellano que nada.

Ha aprendido mucho este año. Muchísimo. Estoy muy orgullosa de él y contenta de como se ha adaptado a la escuela y como ha disfrutado de ella.

Un hipopótamo en la bañera

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Hoy os hablaré del cuento estrella de mi hijo. Si bien ya sabéis que a Biel le gustan mucho los cuentos y puede pasarse mucho rato mirándolos y leyéndolos, va formando sus gustos poco a poco y se va decantando más por unos que por otros. Y hay un favorito en su biblioteca y éste es Un hipopótamo en la bañera de Kyoko Matsuoka. Y es que no me extraña que le guste.

Ya estéticamente es una preciosidad. La edición por parte de Lata de Sal, dentro de la colección Vintage, está muy cuidada, con información acerca de la autora y la ilustradora, curiosidades acerca del año que se publicó (nada menos que el 1982) y al final de todo, más detalles acerca de la vida en Japón, y de los baños específicamente; las ilustraciones de Akiko Hayashi son todo ternura y Biel se puede pasar horas observando cada detalle e imaginando historias a partir de ellas. Le encantan los personajes que aparecen y le parecen super divertidos.

La historia evoca a la imaginación y nos acerca un poco más el ritual del baño en el país nipón. Un hipopótamo en la bañera habla de un niño, Mako, que va a bañarse con su pato de goma, Pukka, y cuando éste último se sumerge en la bañera descubre a un animal en el fondo. A partir de aquí se van sucediendo una serie de encuentros con distintos animales que nos arrancaran más de una sonrisa y nos lo pasaremos super bien descubriendo cosas acerca del baño. Durante la lectura se valora la importancia de este momento y repasa cómo lavarse adecuadamente; también, como he dicho antes, fomenta la imaginación ya que cada vez que aparece un animal más grande en la bañera y cada cuál añade su granito de arena en la historia.

A Biel le gusta sobre todo el personaje de Pukka, ya que me explica que cuando Mako lo lleva fuera de la bañera es un juguete pero que cuando lo mete en ella cobra vida, ¡y eso mola mucho! “És molt guai”, como diría él. Y es que para los niños de esta edad, a partir de 3 años, ven el mundo a través de la magia y todo es posible, incluso que un hipopótamo aparezca en la bañera o que se produzca una carrera de pingüinos en el baño.

Casi cada noche lo leemos y no se cansa de él. Está en un nuestro Top 10 de libros, y para él el primero de todos. Lo recomendamos si dudar. ¿Y vosotros?

4 años

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Este año el post de felicitación va con retraso pero no podía dejar pasar más días para que quede constancia que mi pequeño ya ha cumplido los 4 años. Ya poco más puedo añadir de lo especial que es este día para mí, de cómo nació él, de lo mucho que recuerdo ese día, lo largo que fue y cómo acabó siendo tan maravilloso. La verdad es que recordar cuando lo cogí por primera vez y ver sus manitas, con esos dedos tan largos, se me pone la piel de gallina… hace tanto y tan poco a la vez de ese momento. Es un recuerdo que deseo que no se borre nunca de mi cabeza.

El 3 de junio fue SU día. Un día, una vez más, especial para todos. Pero este año él era mucho más consciente de que era su día especial. Llevaba semanas preguntando cuánto quedaba para su cumpleaños, íbamos contando los días y al fin llegó. En el colegio él fue el protagonista siendo el encargado de la rutina del “bon dia”, le hicieron una corona con 4 mussols y le cantaron el Happy birthday. Además dos niñas de su clase le hicieron un par de dibujitos, así que salió muy contento. En casa también festejamos en petit comité, ya que la fiesta de cumpleaños sería el fin de semana. Su cara de felicidad al ver que le preparamos este pastelito que véis en la foto con la vela era super bonita. Cada año te das cuenta de que lo viven todo intensamente y cada año se van dando más cuenta de lo que significa una fecha en concreto. Y cuando un año te parece que lo vive intensamente y feliz el año siguiente es aún más. Verle crecer es simplemente genial. No hay mejor regalo en el mundo.

Este año quisimos hacer dos fiestas: una con los del cole en un Aventura Park, ya que fuimos a una de un amiguito suyo hace unos meses y quedó tan alucinado y se lo pasó tan bien que no paraba de pedir la “fiesta pirata” también para él; y la otra fiesta fue en familia en una sala de esas que reservas con piscina de bolas, juegos y demás… Las dos fiestas fueron perfectas. Acabó hecho polvo del fin de semana (y en añadido los tres demás miembros de la familia también). Pero valió la pena.

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¡Muchas felicidades, capitán pirata!

Revisión 18 meses y más

Ya hace tiempo que no os cuento nada de los peques en sí, así que hoy toca un poco de entrada “recogida de datos” a modo de diario.

El día 25 de marzo Aina cumplió los 18 meses y fuimos a la revisión del pediatra, como tocaba. Tanto la infermera como la pediatra se quedaron alucinadas de lo espabilada que está mi hija y no paraban de decirme lo grande que está y lo viva que es. Las preguntas sobre el desarrollo casi que las pasamos por alto porque las cumplía todas con creces. En cuanto a medidas, pesa 10,8kg y mide 82 cm. Comparándola con Biel, pesa más que él con dos años y mide igual que él a esa edad. De altura está en el percentil 80… una torre! Así que ahora ella sería el Biel a los dos años.

Dice ya varias palabras. Cada día va ampliando su vocabulario, sorprendiéndonos a todos lo que llega a decir y hacerse entender. Ya desde hace un tiempo dice frases cortitas del estilo: “Vull agua” (Quiero agua), “Vull teta”, “A dormir”, “El tete dormint”… También incorpora sonidos si no sabe decirlo y quiere hacerse entender. Es muy tozuda y tiene mucho genio. Cuando le dices “NO” a algo es capaz de montarte un pollo  en plan pataleta, tirarse al suelo, cruzarse de brazos… enfin, la “dramas” que le digo yo. Aunque por otro lado es super cariñosa y simpática. Es muy abierta a la gente y le encanta decir y que le digan cosas. Hasta me da vergüenza tener que entablar conversaciones con personas del metro o del autobus porque ya está ella en plan relaciones públicas.

Seguimos con la teta, como habréis deducido antes al decir que una de las cosas que pide es teta, aunque ya solo me la pide a modo de relax, para dormirse o cuando está cansada o se ha hecho daño. Come de todo pero en este aspecto Biel es mejor comedor que ella. Con nosotros no quiere comer ningún tipo de triturado, todo tiene que ser a trocitos y según qué. En cambio con la abuela sí que come purés y papillas.

Duerme con nosotros, ya directamente practicamos el colecho con ella desde que nació por el tema de las tomas nocturnas. Hay días que somos cuatro en la cama… ya podréis imaginar lo cómodos que estamos mi marido y yo que somos los que estamos en las puntas.

Al igual que hicimos con su hermano, tampoco va a la guardería pero como habréis deducido no es un tema que nos preocupe especialmente. Espabilada es un rato y no tiene problemas para relacionarse con otros niños. Le gusta mirar cuentos aunque al ser más movida que Biel, su capacidad de atención es menor. Así que le explicamos cuentos a modo exprés. Aunque el otro día recibí unos de una editorial nueva, El Patio, de los que hablaré más adelante, y al ser cortitos han sido los primeros que ha mantenido la atención de principio a fin. ALELUYA.

Por otra banda, el otro día tuve entrevista con la tutora de Biel y me dijo que a rasgos generales va bien en la escuela. A nivel de contenidos es un niño que tira y que tiene una gran memoria. Es un niño inteligente aunque tiene mal genio a veces… Las rabietas le pierden y es un aspecto a ir trabajando. Yo estoy muy contenta con el curso que está haciendo. Ha aprendido muchas cosas y cada día va contento y nos explica lo que va haciendo. Ha hecho amiguitos y parece ser que es querido. No puedo babear más por él porque es imposible.

Y nada, así vamos haciendo. Los dos están en plan ebullición de conocimientos y aprendiendo cada día. Los dos en etapas distintas pero similares. Los dos creciendo juntos, con sus discusiones y sus cariñitos. Pasan del amor al odio y del odio al amor en cuestión de segundos. Dan muchísimo trabajo pero no lo cambio por nada del mundo.

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De carnavales y otras historias

Uf, casi un mes sin pasarme por aquí… No sé si habré cumplido el record de no escribir en mucho tiempo. El caso es que no quería tener esto abandonado, y menos con la de cosas que nos van pasando.

Para empezar, esta semana atrás fue carnaval y Biel vivió su primer carnaval en la escuela, con las correspondientes órdenes del “Rei Carnestoltes” y además participamos en la comparsa del AMPA. Toda la semana fue genial y cada día nos salía el niño del colegio con una sorpresa.

  • El primer día salió con la mochila y el abrigo del revés, ¡muy divertido! Biel nos iba diciendo que menudas tonterías hacia el Rei Carnestoltes.
  • El martes tenía que llevar un gorro divertido (él llevó uno que le regalaron sus tíos personalizado) y por la tarde nos salió que el habían pintado en cada mano una cosita diferente y que él podía escoger, en este caso fue un sol y una luna.
  • El miércoles tenía que llevar una corbata, y llevó una muy colorida que es de su abuela. Por la tarde nos salió con toda la cara pintada de Spiderman!!
  • El jueves tenía que llevar unas gafas divertidas y de entre toda la variedad de gafas que conseguimos el mes pasado gracias a McDonalds, eligió las de la Charmmy Kitty, y muy feliz fue con ellas. Por la tarde salió con el pelo de punta y pintado de rojo y azul.
  • El viernes tenía que ir vestido especial para la rua del colegio. Su curso iban de rockeros (aunque en realidad iban de Grease) y ya veréis que él iba GUAPÍSIMO.
Collage de fotos de la semana de Carnaval

Collage de fotos de la semana de Carnaval

El día siguiente, el sábado, participamos en la rua de la escuela, formada por el AMPA, y fue una experiencia muy divertida! Después del curro de preparar los disfraces, valió la pena el resultado. Teníamos coreografía y todo y participamos unos 200 padres e hijos. Ganamos el primer premio de la rua del barrio, ¡y no era para menos! ¡Menuda marcha llevábamos con el Walking like an egiptian. Y en este caso ya no solo era mi hijo el que disfrutaba de la fiesta, sino también mi hija, que es la juerguista number 1.

Dos guapos egipcios

Dos guapos egipcios

Y nada, esa fue nuestra semana de carnaval. Movidita, sumando que yo también celebro el carnaval en mi escuela, por lo que yo también cumplo órdenes del Rei Carnestoltes y participo en la rua correspondiente… así que iba liada con lo mío, con lo de Biel, con lo de la rua y con el marido con la gripe. ¡Semana completa!

Por otra banda, Aina está muy espabilada y nos va regalando momentos para emmarcar y recordar. Su vocabulario va in crescendo y parece mentida que tan pequeñita como es, se haga entender tan claramente. Es muy cariñosa y le encanta dar besitos y abrazos. A su vez tiene mucho genio y es de armas tomar. También es un culo inquieto y no para quieta un segundo. Siempre está trasteando cosas, yendo de un lado a otro… no para, no para.

Bueno, a ver si encuentro otro momento para sentarme y explicar mis peripecias con los peques. ¡Hasta la próxima!

¡Me gusta el cole!

Aunque no lo parezca sólo llevamos siete semanas de colegio. Con estas siete semanas ya puedo valorar un poco lo que es la entrada en el mundo de la escuela de Biel.

Como sabréis, si me habéis ido siguiendo a lo largo de los años, mi hijo no ha ido a la guardería (la peque tampoco va). Al principio de todo, antes de quedarme embarazada incluso, pensaba que era necesario llevar a los niños a la guardería: por el tema de aprender conocimientos básicos y sobre todo por el tema de relaciones sociales. Luego tuve a mi hijo, y en el momento en que tenía que decidir si llevarlo a la guardería o no (cuando me incorporé al trabajo) me decanté por el no porque era pequeño, porque en casa ya estaba bien y porque tenía la ayuda de los abuelos, que se ofrecieron a cuidarlo y educarle como nosotros.

Este septiembre pasado llegó el momento de entrar en P3, con la expectación de cómo será su entrada en el colegio, si llorará o no llorará, si le costará adaptarse o no, si se relacionará bien con sus compañeros o no, si atenderá en clase o no… Y con estas siete semanas que han pasado puedo decir que estamos superando la prueba de la entrada en el cole. A falta de hablar con la tutora de aspectos más concretos y específicos, yo, como madre, valoro así sus primeras semanas en P3:

  • Entra y sale de la escuela contento y feliz. Sólo lloró las primeras semanas al dejarle en el servicio de acogida; desde hace un par de semanas entra super tranquilo: me da un beso y abrazo enorme y va decidido hacia la clase (justamente la suya) dónde se quedan los niños de 8 a 9 de la mañana.
  • Se expresa mucho mejor. Como ya he dicho, Biel aprendió mucho estando en casa. Empezó P3 sabiendo todos los colores, la numeración del 1 al 10 asumida e incluso mecánicamente podría contar hasta el 20 con un poco de ayuda, sabía todas las letras del abecedario y sabía algunas canciones. ¿En qué cojeaba? En la expresión oral. No tenía fluidez hablando y costaba entenderle. En el cole hacen juegos de lenguaje como refuerzo a las horas que les toca de lengua y estos juegos son de cariz oral, con lo que ahora Biel tiene mayor fluidez y vocaliza mucho más. Es capaz de mantener una conversación fluida y usa mejor los pronombres personales y tiempos verbales. Ha aprendido muchas canciones nuevas relacionadas con temas que aprenden en clase, tanto en catalán como en inglés. Se pasa el día cantando la de los días de la semana y desde hace un par de semanas está centrado en el tema del otoño, la castañada y en inglés la de Halloween (Trick or treat). Emociona escucharle.
  • Está EntusiasMAT (“entusiasmado”): siguen una nueva y novedosa metodología para enseñar las matemáticas, el EntusiasMAT. Por lo que vemos en casa, atiende y aprende en clase. Desde hace unas semanas, se pasa el día buscando formas geométricas, contando lados, vértices y ángulos; te dice cómo se llama la forma geométrica en cuestión y en el caso de los triángulos te dice tan tranquilamente si se trata de un triángulo equilátero, isósceles o escaleno. Y tan pancho. Nos deja con la boca abierta. Así sí que gustan las matemáticas.
  • Parece integrado: Hay dos días que puedo ir a buscarle al cole por la tarde y uno de ellos, además, puedo llevarle yo a las clases de la tarde. En el momento de entrada, puedo observar que es un niño tímido pero que conoce a sus compañeros y éstos le conocen a él. Vienen a abrazarle y quieren jugar con él. Él se deja. No sé bien bien a qué juega cuando están en el patio ni cómo se relaciona con sus compañeros, pero no parece que esté desplazado. ¿Es tímido? Sí, pero lo sería igual si hubiera ido a la guardería. Estoy segura. Supongo que más adelante tendremos entrevista personalizada con la tutora y ya nos informará con más detalle del tema relaciones sociales.

De momento estoy encantada con su entrada en el cole y con las cosas que van haciendo. Además, esta última semana de octubre han celebrado la castañada (y desde inglés le han enseñado el Halloween). Biel hizo el lunes un dulce para Todos los Santos (una especie de panellet gigante, en crudo), el viernes fue a la escuela vestido de castañero y por la tarde cantaron canciones y bailaron. En cuanto a lo de Halloween, el miércoles, que es cuando tienen inglés, la profesora les dio a elegir un personaje típico de esta festividad y Biel escogió ser un skeleton. Les dio un folio con la cara de un skeleton impresa, a modo de máscara, y fueron por las clases cantando el Trick or Treat. En una de las clases les dieron un caramelo. Biel ha explicado con emoción todas estas cosas que ha ido haciendo en la escuela.

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¿Cómo lleváis vosotros el cole? Y los que van a escuela por primera vez, ¿qué tal? ¿Estáis contentos?