Jugando con… Viking Toys

A principios de este año empecé una sección llamada “Jugando con…” hablando de los Playmobil, pero quedó abandonada en el olvido, y no he vuelto a publicar nada acerca de un juego, juguete o marca en concreto que usemos en casa. Aprovechando que se acercan fiestas y que estos últimos días he hablado un poco acerca de la importancia del juego y del juguete, gracias a la experiencia Fisher Price, retomo la sección y continuo con el juguete estrella en mi casa: los coches.

A mi hijo, como a cualquier niño, le gustan mucho los coches. Tenemos la casa llena de coches, de todos tipos, formas, tamaños y colores… Con ellos mi hijo  hace interminables circuitos y monta unas caravanas en casa, en las que no me gustaría encontrarme yo en ninguna de ellas. El juego, como ya expliqué, permite estimular el desarrollo motor, la inteligencia y a su vez permite desenvolupar la imaginación y creatividad. Con los coches el niño está desarrollando todas estas habilidades: crea su mundo, imagina historias con ellos, los mueve, les añade muñecos que los conducen… Además que puede investigar como funcionan, mi hijo de pequeño tenía cierta obsesión en observar el mecanismo de las ruedas y cómo estas rodaban.

Nos gustan mucho todos los que tenemos, pero hoy os hablaré y me centraré en los que tenemos de la marca Viking Toys. De ellos tenemos cuatro coches pequeños, un avión (que justo vino en la última caja de Nonabox) y una excavadora grande. ¿Qué me gusta de esta marca? Me gusta que sean resistentes, son de plástico duro pero a la vez son de una textura suave y blanda. Son de apariencia sencilla pero no por ello significa que no sean bonitos, tienen colores vistosos, hay variedad de modelos, son silenciosos al rodar… 

Modelos de vehículos

Modelos de vehículos

También me gustan porque son seguros, no se desmontan por lo que nos aseguramos que no se puedan llevar ninguna parte del coche a la boca. Son ideales para niños a partir del año de edad, o incluso más pequeños. Si mi hijo quería ir a la cama a dormir con algún coche, le pedía que cogiera los coches pequeños (y ya nos entendíamos que eran estos) porque no tienen ningún saliente que pueda clavarse o hacerse daño durante la noche (y esto lo hago extensivo a mí, pues a menudo me encontraba con coches rodando sobre mis orejas y al menos estos no me hacían daño).

En conclusión, me gustan porque son un producto de calidad, seguros, de total confianza, y además tienen un diseño infantil y vistoso.

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