Comparte la aventura de portear a tu bebé

BzaHVynCAAE9YtQComparte la aventura. Éste es el lema de este año de la Semana Internacional de la Crianza en Brazos. Cada año he ido explicando nuestra experiencia con el porteo, pues, para mí, es una de las experiencias más satisfactorias de la maternidad. Como he explicado en diversas ocasiones, descubrí el buen porteo cuando Biel tenía cuatro meses. Empecé usando una colgona, como se les llama a las mochilas portabebés no ergonómicas. Gracias a apuntarme a un curso de yoga y descubrir tiendas maravillosas de maternidad, como La Mamavaca de Gracia, me compré una mochila ergonómica que hemos usado mucho y ha sido la mejor inversión sin duda.

Con Aina no lo dudé y cuando me pidieron que qué quería de regalo para la niña pedí un fular, el portabebés ideal para los recién nacidos y, aunque al principio pensé que me haría un lío con los nudos, descubrí que era mucho más sencillo de lo que parecía y puede que haya superado con creces la experiencia de la mochila. El fular, tan amoroso y, en nuestro caso, elástico, te permite tener a tu bebé muy, muy cerca. El contacto con tu bebé desde tan pequeño crea un vínculo especial y sin duda es comodísimo tanto para la lactancia como para cargar al bebé que durante los primeros meses requieren mucho más de nuestra atención y quieren sentirse recogidos y arropados como cuando estaban dentro de su mamá.

Me encanta el lema de “Comparte la aventura”. Resume la sensación de explorar el mundo con tu bebé, de tenerlo cerca, de poder explicarle cositas, de darle un beso, de cargarlo hasta rincones que con un carrito no sería posible… Recoge la aventura del día a día (sobre todo en casos en que tienes dos hijos pequeños), la gran ayuda de llevar al bebé colgado mientras juegas con el mayor, o cuando lo acompañas a la escuela, o cuando incluso preparas la cena. También es la aventura de una salida, de acercarnos a más rincones, a más lugares que de otra manera no sería posible. Y si das el pecho, el porteo es un gran aliado pues puede ir mamando tranquilamente mientras haces otras actividades.

En resumen, nos unimos a esta Semana Internacional de la Crianza en Brazos porque sí creo que hay que cargar a los bebés, que ellos necesitan ese contacto y a nosotros también nos da tranquilidad; además, puedes sumar la aventura de vivir experiencias y emociones inolvidables con tu hijo o hija.

El mayor de la mano y la peque en la teta

El mayor de la mano y la peque en la teta

Definitivamente una mamá cangura :)

Definitivamente una mamá cangura 🙂

Se puede tomar teta discretamente

Se puede tomar teta discretamente

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No más colgonas

Ya son muchas las veces que he comentado que estoy encantada con mi mochila portabebés ergonómica. Nosotros tenemos la Manduca, pero actualmente en el mercado hay muchas que también son igual de buenas y bonitas. He contado también más de una vez que nosotros empezamos con una colgona ya que unos amigos nos pasaron la que era de su hijo. Pero la verdad es que si hubiéramos comprado una mochila por aquél entonces también hubiéramos escogido una de esa marca (Babyjörn) porque en las tiendas de bebés, las más conocidas, solo venden este tipo de portabebés. ¡Y no son baratos precisamente! 
Tuve la suerte de empezar a leer blogs y moverme por la blogosfera una vez nació Biel y yo tenía mis dudas y ganas de compartir experiencias con otras mamás. También coincidió que fui a probar una clase de yoga con bebés y tuve la gran suerte de conocer más tipos de tiendas de bebés, como es la Mamavaca. Con lo que leía y con los portabebés que veía en esas tiendas, ¡todos ergonómicos!, me di cuenta que algo no iba bien. Y que no solo me estaba fastidiando mi espalda si no también la de Biel.
Primera excursión… con la colgona

Para que veáis la muestra de lo que os digo, y el porque se les llama colgonas a este tipo de mochilas, esta foto es de la primera excursión con mi hijo. Lo cierto es que nos fue muy bien ya que para el terreno era lo ideal, aunque empezaba ya a pesar el niño y enseguida la espalda se nos cargaba. A esta mochila se le llama colgona porque el niño literalmente está colgando, no respeta su postura natural y por eso es dañina para su espalda.
Enseguida que supe de otro tipo de portabebés se lo comenté a mi marido y sin dudar nos compramos una mochila ergonómica. Al final nos decantamos por la Manduca turquesa, pero ya digo que hay otras marcas que están igual de bien. Aparcamos la colgona y desde entonces hemos usado la Manduca. Es muy cómoda de poner y es muy segura al tener todo tipo de cierres. Además se puede regular perfectamente según la constitución física del porteador. Hemos realizado muchas excursiones con nuestra mochilita, además de usarla durante el día a día (ir a la compra, ir a yoga, ir de visita a familiares…) y como he dicho es mucho más cómoda y el peso del bebé se reparte perfectamente, haciendo que la sensación de peso sea menor y se pueda aguantar más tiempo.
Su cara de felicidad lo dice todo
Y viendo estos días, bueno, en realidad ya hace unas semanas, que corría el movimiento de #nomáscolgonas, me he quedido unir para explicar otra vez mi experiencia con las mochilas portabebés que he usado. Os adjunto además un par de láminas que explican los beneficios y ventajas del uso de un buen portabebés, el ergonómico:
Por Mamirami y Brazos y Abrazos

Por Una Mamá Diseñadora y Nakadi

Para añadir, tengo que decir que actualmente echo de menos portear ya que estoy embarazada y sería una carga el llevar a mi hijo de 22 meses encima, más al pequeñín o la pequeñina que viene en camino. Tengo en mente comprarme un fular elástico para empezar a portear bien al pequeño bebé (o la pequeña) pero he de decir que he disfrutado muchísimo porteando a Biel y que cuando lo veo que va con su papi en la mochila me dan ganas de ponérmela a mí y darle los mil y un besitos que le daba! En fin, todo llegará que vuelva a llevarlo un día.
Espero que os sea útil la información y debemos concienciarnos que no todo lo que venden es bueno y que se debe hacer llegar al máximo de gente posible que si quieren comprarse una mochila portabebés, que ésta sea ergonómica.

Primera separación en 16 meses

Ya ha llegado octubre. En este mes había un par de cosas importantes, a parte de las ya relacionadas con el curso y festejos varios, como la llegada del otoño y la castañada. Una de las cosas importantes ya ha pasado: la reunión de inicio de curso con los padres de los niños. Reunión hecha, todo bien, una crucecita marcada en el calendario. Ahora bien, falta la siguiente cosa importante: LAS COLONIAS. 
En mi escuela las colonias las intentamos hacer lo más pronto posible (excepto en parvulario y ciclo inicial, que las dejan para el final de curso) y nosotros, en cuarto de primaria, solemos ir sobre estas fechas. Así que ya me veis preparando actividades pre-colonias, hablándoles a los niños de las mil y una activididades que haremos (vamos a un “campo de aprendizaje”) y de verles sus caritas de ilusión porque nos vamos de colonias. 
A mí me suelen gustar las colonias. Al sitio donde vamos estamos muy bien, no está lejos de nuestra ciudad y por lo tanto el viaje no se hace muy pesado. [Anécdota: Una vez fuimos a una casa de colonias a dos horas en autocar y casi me entra un soponcio… además que era una carretera de curvas y tuvimos los típicos percances de este tipo de viaje… (y yo en aquellas colonias iba embarazada de dos meses!! Así que imaginaros!). Pero este año no vamos a ese sitio, nos quedamos más cerca].  Pero el caso es que este año no voy con la misma ilusión de siempre. Este año me voy con una pena enorme. Sí, sí… a lo mejor pensareis que soy un poco pánfila pero es que no puedo dejar de pensar en que pasaré dos días sin mi niño. DOS DÍAS! Una eternidad para mí… 
Hoy ya le he empezado a decir que me iré dos días fuera, que no dormiremos juntos, que tendrá que dormirse con papá… en fin, pasaba un poco de mí pero espero que al menos vea que si de repente no estoy para dormir con él que sepa que es porque me he ido unos días, pero que volveré! A lo mejor ni se entera que me voy, a lo mejor ni me echa de menos… Seré yo la que necesitaré sus manitas acariciando mis orejas para dormirse, seré yo la que echaré en falta su risa, sus abrazos y besitos… CONCLUSIÓN: ¡quiero que sea ya viernes por la tarde! 
Luego el viernes llegaré y explicaré lo bien que han ido las colonias, lo divertido que ha sido vivir esta experiencia con los niños (siempre son especiales las colonias)… pero hasta que no pasen yo solo veo que estaré separada de Biel demasiadas horas.
Así que…
¿No puedo llevarme a mi peque conmigo en la mochila?
Me lo llevaría encantada.
Prometo volver a escribir en cuanto vuelva y explico qué tal la experiencia de mis primeras noches sin Biel, tras 16 meses juntos.

De paseo por Barcelona

Ahora que empieza el buen tiempo, apetece salir a pasear y hacer excursiones. Sobre todo porque no hace ni mucho calor ni frío; aunque empieza a apretar el calor, la verdad.
Hace unos días hubo un fin de semana largo, y decidimos aprovecharlo.
Uno de los días fuimos a descubrir un poco más nuestra ciudad, porque parece mentida pero hay sitios que aún desconocemos de ella. Uno de estos lugares era la carretera de las Aguas, en Collserola. Este paseo es una zona de rutas o bien para hacer senderismo, correr o bien ir en bicicleta. Es un recorrido de tierra de unos diez quilómetros de longitud. Nosotros no hicimos estos diez quilómetros ni mucho menos, pero voy a recomendaros que si vivís en Barcelona o cercanías, o si un día venís aquí y os gusta la montaña, éste será un paseo bonito, alejado del ruido, con unas vistas espectaculares de la ciudad y de sus alrededores.
Parte del camino
Nosotros llegamos en coche, subiendo por el barrio de Pedralbes y entrando por el municipio de Esplugues de Llobregat, y lo dejamos aparcado en una zona que hay cerca del inicio del recorrido. Pero también también se puede llegar en transporte público, como explican estas mamás que decidieron hacer la salida http://www.mammaproof.org/senderismo-carretera-aigues/.
El camino se puede hacer perfectamente con cochecito, aunque bien es verdad que hay algunos tramos de subida que se hacen un poco pesados… Hay espacios donde poder parar y observar la ciudad, sentarse, beber, y corretear un poco. Un lugar tranquilo donde dar el pecho, si aún le dais, o para darles de comer sentados en un banco o en su sillita. 
Observando Bcn
Paseando
Jugando

Un buen plan de fin de semana, sin duda, para desconectar de todo.

Imprescindible (I): La Manduca

Hace mucho tiempo que vengo pensando en escribir sobre aquellos artículos que han sido realmente útiles para mí. Para la primera entrada quería escribir sobre la mochila ergonómica, la Manduca
Desde el momento que la compré, me di cuenta que sería una buena compra, aunque su precio, de buenas a primeras, tire un poco para atrás. Además tiene multitud de modelos y colores, a cuál más bonito. Reconozco que me gustaría tener más de una.
Antes de tener a mi hijo, unos amigos nos pasaron un poco de ropa de su hijo y también una mochilita que tenían, una Babybjörn. Al principio nos pareció genial, porque de hecho, tampoco conocíamos ninguna otra marca ni sabíamos qué era una mochila ergonómica ni qué no era una mochila ergonómica. 
Así que cuando mi hijo tuvo los tres meses, más o menos, cuando aguantaba mejor la cabeza, empezamos a usarla algunos días, para salidas o cuando iba yo sola a algún sitio e ir con el cochecito era un engorro. Al principio nos fue bien, para el uso que le hacíamos, pero pronto nos dimos cuenta que no era muy buena. En el mes de septiembre/octubre empecé a ir a yoga y a conocer más madres y tiendas especializadas y supe de las mochilas ergonómicas. A los cuatro meses mi espalda ya no podía con el peso de Biel. Mis cervicales estaban (y están) fatal y no soportaban el peso que recaía en ellas. 
Con el bebé delante
Me probé un mochila ergonómica (la ErgoBaby) y el cambio fue espectacular. Hablé con mi marido de comprar una mochila nueva y le pareció buena idea. Al ir a comprar la que me probé, nos dijeron que se habían agotado y que tardaría unos días… pero yo quería una sí o sí, y me compré otra en una tienda de por ahí cerca, y ésta fue la Manduca.
El peso del bebé se reparte perfectamente, además de que el niño queda bien sujeto y se siente seguro y bien. Cuando llevas un buen rato con ella sí que se nota que llevas el peso de un niño, pero os puedo asegurar que pueden pasar horas hasta que eso ocurra.
Nosotros, desde que tenemos la Manduca, la hemos usado mucho: yo cada semana para ir a clase de yoga, para las excursiones por la montaña, para trayectos cortos por la ciudad o para ir a casa de familiares… para cualquier ocasión en que no se necesite el cochecito para algo, la hemos usado. 
Si tuviera que recomendarla lo haría sin duda. Tal vez, uno de los artículos más imprescindibles para el bebé y, sobre todo, para la mamá.

Detrás de mamá, fijaros en la carita de felicidad del niño