3 años

BeFunky_DSC03905b.jpg

 

3 de junio de 2011. Naciste hace tres años. Nací como madre. Imposible de olvidar.

3 años y sigo recordando aquella noche del 2011. Pero aquella noche ya queda atrás, ya no eres aquel bebé pequeño, precioso, mi pequeño gran amor. Flechazo immediato solo verte, tocarte y besarte. Imposible de olvidar.

3 años y a veces echo de menos a ese bebé que me necesitaba para dormir o esas manitas acariciando mis orejas, abrazado a mí. Pero te observo y sigues siendo tú. Ya no un bebé, más mayor. Me sigues necesitando, de otra manera. Con una sonrisa, con un abrazo, con un cuento. Sigues siendo mi niño precioso, mi pequeño gran amor.

3 años como madre. Tu eres mi primer hijo, ese puesto no te lo quita nadie. Contigo aprendí y sigo aprendiendo. Tu hiciste que viera la maravilla de ser madre, de comprender porqué el amor de un hijo es tan diferente a cualquier otro amor, un amor que cuesta de explicar, tal vez imposible de expresar. No puedo comprender ya mi vida sin ti (sin vosotros). Imposible ya.

3 años, y los que seguirán, recordando aquella noche, este tiempo y lo mucho que te queremos.

¡Felicidades, petit Biel!

BeFunky_image201110120016.jpg

6 meses

Así, como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado al medio año. 6 meses desde que nació Aina, y con ello su revisión.

En cuanto a talla mide 68cm y pesa 7,340kg. Siempre vamos diciendo que ella abulta más que Biel a su edad, pero mirando la libreta que tengo de él, en la que voy anotando sus cositas, resulta que en el mismo tiempo medía 67cm y pesaba más que ella (7,500kg). Así que más o menos van igual… claro, que teniendo en cuenta que uno es un niño y la otra una niña pues ella de percentil está más alta.

Pero esto es lo de menos, son datos que hacen gracia saber pero luego lo que importa, al fin y al cabo, es que estén bien de salud. Pues bien, con Aina vamos aún un poco a la deriva desde que empecé a trabajar. Hasta los 4 meses hicimos lactancia materna exclusiva. Luego introducimos la fruta, a los cinco meses los cereales sin gluten y también alguna toma de biberón (con leche de fórmula). Con esto último es con lo que estamos un poco dudosos ya que cada vez que hacía una toma de biberón (o cereales) que contenía leche de fórmula, Aina la vomitaba toda. Hemos ido un par de veces al médico por este tema, por miedo a que sea algún tipo de alergia o intolerancia, y de momento solo hemos conseguido que nos digan que vayamos probando diferentes leches hasta dar con la que le siente bien. Ahora, después de haber probado una AR (anti-regurgitación) nos han dicho que probemos la hidrolizada. Tenemos que darle esta leche durante la tomasde los cereales y algun biberón cuando yo no esté y observar qué tal le sienta. Estos dos días parece que bien, no la vomita… pero bueno, espero que el día 2 de abril, que tenemos la visita de seguimiento, le puedan hacer alguna prueba de alergia o algo para salir de dudas.

Y nada, también hemos empezado con la verdura. Así que ya estamos ampliando su alimentación.

De todas formas, me apena que haya pediatras que crean que a partir de los 6 meses ya la lactancia materna tenga que ir dejándose y que de gracias que haya tenido leche como para darle este tiempo. No saben el daño que me hizo ese comentario.

Al igual que decirme que lo natural es ir ya introduciendo más alimentos (que no lo pongo en duda) y que es normal que le den fruta, y verduras y leche de fórmula. Ahí me callé y aguanté las lágrimas hasta que la infermera dio en el clavo de mi silencio. Lo natural dice el pediatra. Cuando se sabe de sobras que se recomienda LME los seis primeros meses, no sé a que viene este pediatra a decirme que si le dan la fruta antes es porque la fibra va bien y que así su estómago se acostumbra ya que le da más nutrientes que con la leche materna sola no se tienen.

La infermera sabe que yo quería una LME y que aunque haya dado pecho no ha sido exclusiva por culpa del trabajo, por horas que estás fuera de casa, por trabajo que tienes y por tiempo que necesitas para hacerlo. Sabía que me aguantaba las lágrimas pues para mí, lo natural hubiera estado estos 6 meses dedicada a mi hija en exclusiva; y más, pero ya con estos seis que recomiendan de exclusiva ya me hubiera conformado. Sabía que estaba cansada y que me preocupaba esta posible intolerancia a la leche de vaca de mi hija. Pero al señor pediatra no le importa lo que la madre pueda sentir pues para él lo natural es otra cosa.

blogger-image-1282777624

En fin, que ayer salí de la consulta dolida por el comentario del pediatra, recordando la lactancia fustrada de Biel que me fastidió él al hacer mixta y no guiarme a conseguir una buena lactancia (para qué hacerlo si puede recomendarme una leche de fórmula), preocupada por la salud de la niña ya que se ha estancado de peso, con posible intolerancia a la leche… y cansada de tener siempre esta lucha interna de prioridades.

Y se acabó la baja

10 de julio: empiezan las vacaciones de verano y mi tiempo para dedicarme en cuerpo y alma al final del embarazo.

Empieza septiembre, día 2: voy a la reunión de inicio de curso aunque esté de baja. Me pongo un poco al tanto de las novedades del curso y hablo con la sustituta. Me despido de mis compis hasta la vuelta al trabajo. Ahora sí que es la recta final del embarazo. Suerte que no trabajaba: iba muy cansada y me dolía todo.

25 de septiembre: 02 de la madrugada, nace mi hija. Empieza lo bueno. Empiezan los primeros días con los dos peques, la teta a demanda, la sensación de separación con el niño porque estoy totalmente enganchada a la niña, sentirme bipolar porque tan buen punto estoy contenta como me siento triste por tener la sensación de no poder con los dos.

Pasa el primer mes. Llega la calma. Me afronto a días con los dos solos, me atrevo incluso a salir con los dos aunque sean trayectos cortos.

Noviembre y ya me siento más tranquila aunque aún haya días de desespero. Mi hijo empieza a aceptar del todo a su hermana y a mí se me empieza a caer la baba con los dos.

Diciembre. Locura de mes. Preparación de las fiestas, el niño emocionado con Papá Noel gracias a la experiencia Fisher Price, un mes especial (alargable hasta el 6 de enero con los Reyes) viviendo con la ilusión de un niño de dos años. Eso sí: nervios, nervios y más nervios. La niña ya está muy tranquila, se pasa más ratos despierta y empieza a entretenerse sola. En este mes empiezo a disfrutar más de mi peque mayor. Siento que volvemos a conectar.

tristeza1

Enero. Nuevo año. Y esta vez para mí el año sí que empieza en enero y no en septiembre. Se acaba la baja. Cuento los días para que llegue el día 15. Me siento triste, confusa, temerosa… 16 semanas han pasado desde ese 25 de septiembre. DISFRUTA QUE EL TIEMPO PASA VOLANDO – dicen (y digo) todos los que han tenido ya un niño. Y es verdad. Pero es justo cuando se está acabando la baja que realmente empiezas a disfrutar de la maternidad. Vas con menos miedos, más segura, más tranquila. Y de repente: vuelta al trabajo. Dejar a una niña que aún no tiene los cuatro meses (que aunque esté al cargo de las abuelas me siento como que la dejo…), una niña que solo quiere teta, con el temor de cómo estarán los dos (sé lo que es estar con los dos los primeros días sola)… Pero también con el miedo de empezar, de enfrentarme a un curso ya empezado, con la inseguridad de no saber bien bien por donde empezar, con novedades potentes y yo, en estos momentos, sin fuerzas para tirar adelante. Hoy me siento un poco triste. Triste por haber renunciado a la lactancia, triste por no poder disfrutar más tiempo de los dos, triste por no haberme planteado una excedencia ni que sea hasta el primer año de la niña… triste porque la ley solo da 16 semanas de permiso. Quisiera vivir 6 meses de lactancia materna exclusiva. No podrá ser. De aquí dos días empiezo a trabajar de nuevo, vuelta a la rutina, al ruido, a las prisas, al trabajo en casa, al poco tiempo… Hoy, que me siento un poco triste, espero que, con todo, el día a día me vaya animando y dejar de sentir ese MIEDO  a empezar, ese miedo que me paraliza a día de hoy y me deja bloqueada.

Como van creciendo… 31 meses y 3 meses (y medio)

El mes pasado quería hablaros de los avances de los dos peques, ya que coincidían que uno cumplía los 30 meses y la otra los 3, pero como los días han ido pasando, el mayor ya ha cumplido los 31. Como es un número bonito igual os hablo de sus avances 😉

Biel – 31 meses

El trasto de la casa. Cada día está más espabilado y poco a poco va asentando su carácter. Está en una etapa muy bonita (como todas las etapas) pero a la vez dura. Es bonita porque ves lo mayor que se está haciendo, como cada día aprende algo nuevo, como va ampliando su vocabulario, como va aprendiendo diferentes truquillos para salirse con la suya… pero a la vez es dura porque estamos de pleno en la etapa de la reafirmación del yo, por lo que a menudo tenemos encontronazos entre sus preferencias y las nuestras. Con él vamos aprendiendo como manejar distintas situaciones: hay días que tenemos más éxito y días que menos.

Lo que más ha evolucionado en estos meses es su lenguaje. Aún no tiene un vocabulario del todo claro y hay días que parece que hable su propio idioma, pero ves que está intentando formar frases más largas y darte explicaciones de sus cosas, aunque muchas veces tengas que pedirle que vuelva a repetirte lo que ha dicho porque no te has enterado de la mitad. Le cuesta aún diferenciar el género de las palabras y así que de buenas a primeras te puede decir “una capsa blau” (una caja azul; en catalán lo correcto sería decir “una capsa blava”) o cualquier otro sustantivo femenino con el adjetivo que le acompaña en masculino en vez de femenino. Conoce todos los colores, aunque mezcla catalán y castellano. No sé porqué el blanco y el verde los conoce en castellano en vez de decir “blanc” y “verd” (mira que no es dificil jaja).

También es capaz de seguir y cantarte una canción que sepa. En este caso me quedo embobada escuchando como canta con su lengüecita de trapo y muchas veces él acaba riendo y escondiéndose de la vergüenza que le da que le mire.  Se conoce todas las canciones de los dibujos animados y alguna popular infantil. En cuanto a la numeración, se conoce todos los números del 1 al 10 y está empezando a reconocer el 11, el 12… el resto aún le cuesta aunque te los repite cuando los nombras.

A nivel motriz, va aprendiendo a subir las escaleras alternando los dos pies, incluso ya pide subir y bajar las escaleras solo (cosa que a veces los adultos pecamos de temerosos y lo único que debemos hacer estar a su lado, cerca, pero dejarle hacer para que gane confianza y autonomía — me incluyo que a veces me da miedo que caiga por las escaleras, sobre todo cuando baja, pero me ha demostrado más de una vez que es capaz de hacerlo solito y sin ayuda). Corre y salta sin dificultades. Estos días está aprendiendo a desvestirse solo (el siguiente paso será el vestirse) ya que para ir al baño aún nos solicita ayuda para bajarse los pantalones. Ya lo va controlando, falta que él acabe de sentirse seguro y confiado.

Se interesa por coger bien los colores o el lápiz. Dibuja trazos rectos y también empieza a dibujar sus primeras formas (se decanta por las redondas). Sabe pasar de una en una las páginas de un libro y si ve que se ha pasado más de una a la vez vuelve a la página inicial y las pasa con más cuidado.  Se interesa por cualquier objeto nuevo que le suponga un reto, como pueden ser las tijeras, el punzón, la cola… le gusta probar y hacer él. Sabe traspasar agua de un recipiente a otro sin derramar agua, cuando está concentrado. Sabe comer solo, tanto con el tenedor como con la cuchara (incluso las sopas, que era lo que más derramaba ¡pues giraba la cuchara!) y ya usa perfectamente el vaso.

Es un niño atento a las novedades y enseguida se queda con lo que le explican. De todas formas, hay veces que no quiere escuchar y se cierra en sí mismo y parece que no te entienda, pero lo hace perfectamente. Es capaz ya de seguir más de una orden y hacer el recado que le pidas (buscar o guardar objetos en otra habitación de la que se encuentra, ordenar los juguetes donde toca, separarlos y clasificarlos…).

Bueno, os podría decir mil y una de Biel ya que hace tiempo que no hablo de sus avances, pero son tantas las cosas que va haciendo que tampoco me acuerdo ahora mismo y no dejaré espacio para hablar de su hemana.

La alegría de la casa

La alegría de la casa

Aina – 3 meses (y medio)

Aina también está espabiladilla y es que esto de tener un hermano mayor es todo un plus. Desde bien pequeña que es muy despierta y tiene interés por lo que pasa alrededor, así que a menudo la podéis ver con la cabeza bien tiesa mirando lo que puede. Últimamente le ha dado por hacer abdominales, que digo yo: ya no solo sostiene la cabeza sin problemas sino que además, estando tumbada o sentada, curva el tronco hacia adelante, como queriéndose levantar.

Es capaz de seguirte con la mirada y mantenerla con interés. Observa con suma atención. Se puede pasar horas mirándote (lo digo por mí porque bromeo que parece que me esté vigilando y es que esté donde esté siempre la pillo mirándome jaja). Ya ha descubierto sus manitas y sus pies y a menudo juega con ellos, observando (como no) como se mueven, como se pueden juntar, como llevarlas a la boca (las manos)… Con los pies de momento solo se entretiene mirando como mover una pierna y otra y se va dando palmaditas a la pierna (me encantan los movimientos de bebé). Es capaz de coger un objeto al que haya echado ojo y llevárselo a la boca. Todo se lo lleva a la boca (tendremos que andarnos con ojo).

Tumbada boca arriba se desplaza hacia atrás a base de apoyarse con los pies y arqueando el cuerpo hacia atrás. Es bastante molesto cuando se empieza a mover así mientras le cambias el pañal. También empieza a girar de lado, aunque aún no se ha dado la vuelta del todo por sí misma. Boca abajo aguanta perfectamente la cabeza y fija la mirada a los distintos objetos que tenga cerca. Tampoco ha probado de darse la vuelta estando tumbada así.

En cuanto al comer, solo toma teta y no quiere más que esto. Le estamos intentando dar mi propia leche en biberón, pero no hay manera. Parecía que la tetina de latex la aceptaba más que la de silicona, pero ha acabado berreando que no la quería… Así que siguiente paso a probar será el vaso y la cuchara. Me preocupa este tema especialmente porque el día 15 empiezo a trabajar y solo quiere teta para comer, a ver como haremos para que se tome la leche de otra forma. Por otra parte, estoy encantada con que solo tome teta, me la siento muy mía y es nuestro momento relax. Me encanta verla como se va abrazando y acomodando a la teta, y verla dormir en ella ya ni os cuento. De peso va muy bien, pesa 6,800kg y parece que tenga más de tres meses de lo grande que se ve.

Y el tema del dormir, es un placer, ya os lo conté el otro día. Me duerme mínimo seis horas seguidas por la noche, llegando muchas veces a ocho. Lástima que Biel no sea de tan buen dormir como ella, ¡sino estaríamos más que descansados!

Y bueno, hasta aquí la evolución de mis peques. El día 25 la peque cumplirá los cuatro meses, ya os iré informando de si añaden fruta a su alimentación (como hicieron con Biel) y a ver como se la toma… Ya os iré contando las novedades que surjan.

#Balancepersonal y #Balancebloguero 2013

Aquí estamos, un año más haciendo el balance de lo que ha dado de sí el año. Este balance esta pensado des del punto de vista personal, pues ha sido un año de cambios, como podréis imaginar. También ha habido cambios en lo que respecta al blog y he vivido más encuentros con diferentes bloggers. Intentaré dejarlo todo aquí escrito.

Este 2013, al igual que pasó en el 2011, ha sido un año especial por el nacimiento de mi hija. Empecé el año sabiendo que estaba embarazada, y que a los nueve meses tendría otro bebé. Muy contenta con la noticia pero también preocupada por como se lo tomaría Biel y cómo lo llevaríamos nosotros.

Aun estando embarazada, este año 2013 no ha sido bueno por lo que se refiere a mi trabajo. El curso 2012-2013 ha sido de los peores que creo que se puedan vivir, con angustia, malestar y muy baja de moral. Llegaba cada día cansada de batallar con mi grupo y sin saber bien bien hacia donde tirar. Así que sinceramente deseo que este 2014 me vaya mejor en este aspecto, aunque cojo el grupo con el curso ya empezado, me he preparado para trabajar más y mejor con ellos. Espero poder poner en práctica lo aprendido y ser fuerte ante las dificultades.

En verano, mi familia y yo hicimos nuestro primer viaje en barco. Fuimos a Menorca donde pasamos muy buenos días. Biel poco a poco ha ido creciendo y haciéndose más niño, mostrando más autonomía y más caracter.  Pasamos un buen verano aprendiendo juntos, disfrutando del embarazo, disfrutando los últimos días como hijo único y como mamá de un solo niño y aprovechando para hacernos una sesión muy bonita en familia, por 123Foto byParis.

Foto tomada por 123byParis

Mi barriga de 36 semanas. Foto tomada por 123FotobyParis

Este ha sido un embarazo distinto al primero, con náuseas durante el primer trimestre, con más dolores y molestias, con más pruebas por si tenía diabetes gestacional (que no tuve), más cansada por no poder descansar al estar al cuidado de un niño de dos años.

Llegó el mes de septiembre, el mes que cambió de nuevo mi vida, como pasó aquel junio de 2011. Salía de cuentas el 19 de septiembre pero mi pequeña se hizo de rogar hasta el 25 a la madrugada (¡por poco y nace el día de mi santo!). Tras un día de mucho dolor llegó mi segundo parto, que lo recuerdo muy doloroso, pero fijaros si es sabio el cuerpo que sé que pasé dolor, pero no lo recuerdo para nada y es que el momento en que te ponen a tu bebé en brazos borran cualquier tipo de sufrimiento.

Foto tomada por 123byParis. Sesión newborn

Foto tomada por 123FotobyParis. Sesión newborn

Aina ya forma parte de nuestra vida. El día 25 de diciembre cumplió los 3 meses y está muy espabilada ya. Biel la quiere con locura, aunque le haya costado unos meses quererse acercar a ella. Desde el día que nació Aina me siento más fuerte como madre, como persona, y aunque haya días que flaquee sé que podré hacerme con el cuidado de los dos. Son lo más importante de mi vida.

Por otra parte, también he tenido el gusto de poder conocer a personas muy valiosas como amigas, compañeras en esta aventura de ser madres, pero también acompañándonos en el día a día. Son la tribu 2.0, que a golpe de tweets y de comentarios de facebook o de blog vamos forjando una bonita relación. Esto también me ha ayudado a creer más en mi y en mis posibilidades como madre, pues escuchar otras experiencias siempre es gratificante.

Empecé el año con un encuentro bloguero en Barcelona, hablando sobre el porteo ergonómico a cargo de Nakadi. Allí conocí a varias blogueras, de las cuales algunas he seguido manteniendo contacto en otros encuentros o por otros temas, como son Annabel de la Nave de V, Maria José de Blogmoda Bebé, Marta de Una Mamá Diseñadora… Si queréis saber un poco más de qué fue ese encuentro podéis leerlo en el blog, como no: Charla-taller sobre porteo. Pero éste no fue el único encuentro bloguero del año, ha habido varios más. El siguiente fue en Valencia. Sí, sí. Valencia. Y es que cuando leí de qué iba el tema de la charla y dónde se hacía el encuentro no lo dudé dos veces (¡¡suerte que cayó en semana santa!!). Era mi oportunidad para conocer a la blogger con la que mejor relación tengo en esta tribu 2.0. Así que fuimos para Valencia ese día, a pasar el día y por la tarde fuimos a Canguro Verde Papillas y Café, y allí aprendimos un poco más sobre el Método Montessori y además pude conocer a bloggers de la zona: Raquel de Cuando los Sueños Despiertan, Jenni de Babbupi y la familia de Joan Petit, con ellos pasamos una tarde muy divertida! Si queréis leer un poco más de este encuentro, es el de Montessori para todos.  Luego, ya más adelante fue el encuentro de Bloggers and Family (tan completo como siempre), el encuentro para la experiencia Fisher Price, donde volví a encontrarme con bloggers del taller de porteo y además conocer a otras como Mamá Vitamina, que tuvo el detalle de hacerme la imagen del blog sin pedíserlo. También viví de primera mano el encuentro para darle a Paris nuestra sorpresa del Spidertanga, podéis leer su precioso post aquí: Una sonrisa para Paris #spidertanga. Y además, he asistido a otro tipo de talleres, como el de Lingosworld, que me permitió conocer a más bloggers: la creadora de este carnaval de blogs, a Bea Mama de Dos.

Además de encuentros de bloggers, que ha sido un año bastante completo, el blog ha sufrido algunos cambios, como ha sido su imagen y el cambio de blogspot a wordpress. No sé si esto último ha sido un acierto, pues tengo la sensación de que menos gente me lee desde que lo tengo en wordpress, pero bueno, intentaremos darle vidilla de nuevo al blog. Como ya dije en una de las últimas entradas de este mes de diciembre, intentaré hablar de todo un poco, siempre bajo mi experiencia y con sinceridad sobre lo que pienso. No faltarán entradas que hable de mis queridos hijos, los protas del blog.

Así que resumiendo, mi 2013 lo ha vuelto ha marcar el nacimiento de mi hija, a pesar de haber pasado gran parte del año mal por culpa de no saber gestionar bien un grupo, también lo ha marcado el ver crecer a mi hijo, comprobar que se va haciendo más mayor, que va dejando de ser un bebé, por mucha pena que nos de. Está en una etapa muy bonita que también debemos disfrutar y ¡tomar mucha paciencia!

Espero que este 2014 venga cargado de energía positiva, que deje atrás los malos pensamientos y las malas vibraciones. Espero que sea un año que pueda disfrutar una vez más de ver crecer a mis pequeños, de disfrutar con ellos, de reír, de jugar, de viajar todos juntos.  Quiero que sea un año que me sienta más fuerte aún, aprender a no dejarme pisar. Y sobre todo, seguir teniendo el amor de mi familia y amigos. Muy típico, sí, pero con esto ya seré feliz.

Puntos fuertes y débiles en la comunicación

Si no tuviera suficientes cosas que hacer, me apunté a un curso online para este mes de diciembre. El curso trata acerca de la comunicación y de cómo podemos gestionarla para que ésta sea efectiva. No puedo decir aún qué opino del curso en general ni si me ha sido de provecho o no (aún quedan unos días para acabarlo) pero sí que puedo explicaros un poco mis primeras reflexiones.

comunicacion

El primer módulo del curso se titula “La comunicación” y en un apartado del tema habla del análisis que debemos hacer de nuestros puntos débiles y nuestros puntos fuertes en el momento de comunicarnos. Muchas veces pueden aparecer miedos, incertidumbres o dudas que pueden dificultar una comunicación fluida y es cuando tenemos que analizarnos. Es lo que se conoce como “Análisi DAFO”, donde se cuestionan los siguientes aspectos:

-Debilidades (nivel interno)

-Amenazas (nivel externo)

-Fortalezas (o puntos fuertes-nivel interno)

-Oportunidades (nivel externo)

El primer aspecto consiste en las inseguridades, debilidades que tenemos en el momento de comunicarnos; las amenazas serían los aspectos externos a nosotros que pueden provocar consecuencias negativas para la comunicación; las fortalezas serían aquellas áreas en las que destacamos y la oportunidades serían las situaciones externas que nos ayudan a mejorar en el proceso de la comunicación.

En la comunicación también es importante ser un oidor activo: prestar atención al que habla, controlar el impulso de hablar y cortar a los que en aquél momento estan hablando, y ayudar a la comunicación mostrando interés en el que hablando ya bien sea formulando algunas preguntas, haciendo algun gesto de aprobación, etc…

Pues bien, un ejercicio del módulo era hacer un análisi de nuestra forma de comunicarnos en el aspecto docente, que para eso es el curso; pero yo también he pensado que podríamos hacerlo extensible y analizar nuestros puntos fuertes y débiles en el momento de querer expresarnos, y ahora lo relaciono con la maternidad.

¿Cuántas veces nos quejamos de que nuestros hijos no nos escuchan? Yo la primera. Debemos pensar en si el mensaje que queremos hacerles llegar es claro, si el tono de voz que usamos es el adecuado, si hablamos a su altura (muy importante ponerse a su altura)… También debemos tener en cuenta que la comunicación no solo se limita al plano verbal, también es importante la comunicación no verbal, como pueden ser los gestos, la mirada… Así que para que nuestra comunicación sea un éxito debemos tener en cuenta todos estos factores.

En cuanto al plano verbal, algunos de nuestros niños son muy pequeños aún como para mantener una conversación fluida. En mi caso, me paso buena parte del día intentando descifrar lo que me está contando mi hijo, pues habla mucho pero sus estructuras aún no están del todo formadas y aún le cuesta explicarse. Esto impide que tengamos una comunicación del todo satisfactoria. Además estamos en la fase de reafirmación del yo y se pasa el día negando cualquier cosa, por lo que debemos buscar mil y una estrategias y recursos para reconducir nuestra comunicación y que no solo se limite en gritos.

Dicho esto, voy a hacer una reflexión acerca de como me comunico yo como madre, qué miedos tengo, qué puntos fuertes, y qué aspectos me ayudan a comunicarme mejor con mi hijo.

Debilidades: Pienso que soy una persona insegura. Me cuesta mucho expresarme oralmente pues temo a cometer errores, temo a que me juzguen… ¿Esto en qué me afecta como madre? Pues que en algunas situaciones me sienta incómoda para dar toques de atención a mi hijo o de decirle ciertas cosas si no estoy 100% segura. Esto es malo pues hay momentos en que no digo lo que debería decir o muchas veces callo sobre juicios que hacen sobre mí o mi hijo.

Amenazas: Las amenazas que impiden una buena comunicación pueden ser los gritos, las pataletas… esto me pone nerviosa y son momentos en que la gente te mira, observa y juzga. El hecho de que ocurran hacen que yo me sienta más débil y no sepa reaccionar y dar un mensaje claro a mi hijo (o en su defecto a las personas que pertuban a mi hijo o a mí misma).

Fortalezas: A su vez, por contradictorio que parezca, tengo momentos de asertividad con mi hijo. Puedo calmarle y hacerle llegar mensajes con el tono de voz adecuado a la situación que estemos. Hay veces que lo elevo para marcar algún aspecto, hay otras veces que mi voz se vuelve suave para tranquilizarle, hay veces que modulo la voz en divertidos tonos para atraerle y llamarle la atención (y en su defecto, me escuche)… Pienso que suele hacerme bastante caso (¡No siempre! No soy perfecta…)

También creo que soy una persona que me gusta escuchar a los demás, así que intento mejorar nuestra comunicación “escuchando” lo que no dice: leyendo entre líneas lo que me dice con sus frases cortas, con sus sintagmas… Sé entenderle con lo “poco” que me dice.

Oportunidades: Las situaciones externas que pueden ayudarme en el proceso de comunicación con mi hijo es tener un ambiente tranquilo y calmado para que así pueda comunicarme mejor con él.

Como habréis visto, me he centrado en mi hijo, de dos años y medio, pero también es muy importante la comunicación con los más pequeños, los bebés, que estos lógicamente tienen otros recursos para expresarse. Y este post pretende ser una reflexión de nuestros actos, de como escuchamos, de como hablamos… Y vosotras, ¿os habéis planteado alguna vez qué es lo que se os da bien en cuanto a la comunicación y qué debéis mejorar?

Ser Superwoman

Hoy he leído en el estado de facebook de una amiga bloguera la situación estresante que vivió ayer con su peque, que estaba enfermo, además estando ella embarazada de 8 meses, con todas las molestias y más que conlleva un embarazo, teniendo que sortear todo tipo de gestiones y compromisos. Acaba diciendo “Hoy voy a permitirme el lujo de decirme a mí misma que SOY UNA SUPERWOMAN”. Pues sí. Eres una superwoman. Es más, desde hace unos días he llegado a la conclusión que toda madre es una supermujer, y es que sacamos fuerzas de donde no las tenemos.
Al leer esto me he dado cuenta de lo que pasamos todas. Este verano yo también estuve embarazada y no dejé de hacer cosas con el peque. Me atreví a llevarlo sola a la piscina, jugamos en el agua juntos, cargaba con él y su sillita, incluso lo llevé en portabebés (sentado a la cadera). Una madrugada de septiembre lo llevamos de urgencias y tuvimos que dormir juntos en una camilla un par de horitas porque estaba en observación (yo embarazada de nueve meses)… Al nacer la niña me sentí sumamente abrumada, creí que no era esa superwoman que podría ser. Me entraba pánico solo de pensar en la posibilidad de quedarme sola con los dos. Pues bien, han pasado ya dos meses del nacimiento de la peque y mi marido ha empezado a trabajar, por lo que hay días que estoy sola con los dos. Y soy capaz de atenderlos, aunque a veces me tire de los pelos cuando los dos me reclaman al mismo tiempo. Pero ahí estoy. Soy capaz de organizarme para preparar la comida, dar de comer al niño, a la niña, jugar con ellos… Incluso me he atrevido a salir sola a la calle con los dos. En esto mi hijo es consciente y acepta que no pueda cogerlo a él en brazos pues llevo a la niña en el portabebés, así que me da la manita y vamos los tres juntos. También los he llevado en coche a los dos y mi hijo supo esperarse a subir al coche hasta que no até bien a su hermana. 
Aún me queda mucho por vivir con los dos, sobre todo cuando la niña gatee o empiece a andar, pues entonces sí que tendré que tener más de mil ojos para vigilarlos. Pero seguro que podré, por mucho que haya días que me superen, que llore de cansancio, que sienta rabia, en el fondo estoy orgullosa de saber que puedo hacerme cargo de los dos y ver el cariño y el amor que me tienen en sus ojos me llena profundamente. Los quiero mucho y por ellos me convierto en superwoman.