Visita al Centre d’Apropament a la Natura y Cagatió

Hoy ha sido un día muy completo. Hemos visitado el Centre d’Apropament a la Natura y hemos hecho nuestro propio Cagatió gracias a una oferta que vi en la pàgina web de Salir en Familia. La visita consistía en ver y tocar los animales que tienen en una granja del centro, que resulta que no solo era granja, ya os explicaré con detalle, y hacer el  Cagatió. Al comprar la oferta me pensaba que el niño tendría que cagar el tió, pero resulta que no: teníamos que hacer una gimcana y crear nuestro propio tió.

Nos hemos levantado pronto pues teníamos que estar un poco antes de las once en el lugar y desde nuestra casa es una hora y algo de coche. Así que hemos cargado bolsas y niños y allí nos hemos plantado. Es fácil de llegar, lo único que debemos estar atentos a las indicaciones de los cárteles una vez llegamos al pueblo de Navàs. El último tramo para llegar a la granja es un camino de montaña, tal cual; pero el coche ha superado el camino. Al llegar hacía frío, estábamos a cero grados, pero el solecito acompañaba y se estaba bien. Así que el día no podía empezar mejor.

Una vez entregados los tickets, hemos entrado en las instalaciones. Lo primero de todo hemos desayunado un poco en la zona de picnic que tienen. Luego ha venido la monitora y ha empezado a explicarnos en qué consistía el recorrido y las normas que habían. Tengo que decir que tanto esta chica como la monitora del taller que hemos hecho por la tarde han llevado muy bien el grupo de niños (y padres). Han sido dos actividades muy entretenidas para los peques. Biel estaba muy atento a todas las explicaciones que iban dando y lo ha hecho todo muy bien.

La primera faena que hemos hecho ha sido dar de comer a los animales de la granja. En ella habían cabras, ocas, cerdos vietnamitas, ovejas… Algunos los dejaban sueltos fuera de la jaula y a otros teníamos que entrar dentro para dar de comer. Biel ha sido muy aplicado y no se ha asustado para dar de comer a los animalitos. Al acabar esta parte hemos ido a ver las aves: todo tipo de gallos y gallinas, palomas, faisanes, pavos…  Esta sería la parte de granja que todos conocemos y damos por hecho. Pero éste era un centro para acercarnos a la naturaleza y concienciarnos del hábitat natural de los animales, así que habían animales salvajes también y una zona de Tocatoca. En la zona de animales salvajes hemos dado de comer a ciervos y emús. Luego había la sección de animales peligrosos que allí solo entraba la monitora y nos explicaba peculiaridades de los animales: mapaches, coatís, puercos espines… También había otra zona de aves rapaces. En el Tocatoca hemos podido tocar a animales tan diferentes como una cobaya, una boa constrictor y una tarántula, entre otros.

Con diferentes animales del centro

Con diferentes animales del centro

En el TocaToca

En el TocaToca

Esta ha sido la primera parte de la mañana y nos hemos ido a comer a la zona de picnic. Tenían diferentes tipos de mesas y una zona muy amplia para que los niños jugaran. La comida nos la hemos traído nosotros de casa, no entraba en el plan de visita. Además, en el bar solo podían ofrecer bebidas, no tenían de comer, así que si os planteais ir pensad en llevar comida. Hemos aprovechado para descansar al solecito mientras comíamos y hemos jugado un poco antes de empezar la actividad de la tarde: hacer nuestro propio tió.

La actividad estrella. Aquí ya sufría por si Biel estaba cansado, pero que va… se ha portado aún mejor si cabe, atendiendo a la monitora, se ha dejado ayudar en las diferentes actividades y ha hecho lo que ha podido del tió (actividad básicamente para hacer los adultos pues se tenía que grapar mucho y eso era peligroso para los peques). El taller ha estado muy bien y me ha gustado mucho la forma en que lo ha llevado la monitora, dándole toques de magia al hacer ver que hablaba con los árboles grandes del bosque, exagerando un poco el tono y los movimientos para que los peques estuvieran al 100%. Y lo ha conseguido.

La actividad consistía en una gimcana: los árboles grandes del bosque habían preparado cuatro pruebas. Si las superaban tendrían una sorpresa. Las pruebas eran tan divertidas como buscar bolas del árbol de Navidad, que los gatos habían escondido, buscar la figura del caganer que se había ido del belén, saltar en una especie de xarranca, cantar unos villancicos… como lo hemos hecho todo tan bien, los árboles han dejado pequeños troncos cortados repartidos por el bosque. Cada niño ha cogido uno y con ese tronco hemos montado nuestro tió.

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Primera y segunda prueba

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En la xarranca

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Nuestro tió

Una vez finalizada la actividad ya era la hora de irnos, hemos cogido el coche y para casa, con la sensación de haber pasado un día magnífico en familia.

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Vacaciones en Menorca

Ya hemos vuelto de vacaciones, si es que lo bueno pasa muy deprisa! Llegas al destino y no te das cuenta que estás haciendo las maletas para la vuelta. En fin, ya lo dicen: si te lo pasas bien el tiempo pasa más rápido, y esto es lo que ha pasado.
Nosotros ya habíamos estado en la isla, así que ya la conocíamos, pero con Biel era la primera vez que íbamos. También, y eso sí que para los tres, era la primera vez que viajábamos en barco. La experiencia ha sido muy buena. Debido a mi estado de embarazo y que viajábamos con un niño cogimos camarote tanto para la ida como para la vuelta, para estar más cómodos y poder dormir tranquilamente. En los momentos que estábamos despiertos, pudimos visitar el barco y, a parte de estar en cubierta y ver el ancho mar, también ofrecen diferentes tipos de servicios: hay bares, piscina (llenísima y decidimos no meternos), salita de cine (que aquél día echaban la película Happy Feet (previo pago)), salita tipo Chiquipark para los más peques (con piscina de bolas, toboganes, juegos…), sala para jugar a la XBox y a los dardos… en fin, para no aburrirse. Nosotros no usamos nada de eso, salvo el bar y pasearnos por cubierta y observar el mar (y dormir la siestorra en el camarote jejeje) pero la verdad es que es una buena manera para viajar con los más peques.
Tocando una cabra
Luego ya en la isla en sí, pudimos disfrutar de playita, sol, piscina y paseos interminables. Y descubrimos que desde hace un año existe un Zoo muy, muy mammaproof. Tiene zona Toca Toca para los más peques, puedes pasearte entre canguros, lemures y otros animales. A parte de observar la fauna típica de la isla, lo cuál convertía ese espacio en medio granja-medio zoo ya que tanto podías estar observando una vaca como observando un ciervo. Quedamos encantados con la visita, sobre todo Biel, que no paraba de decirnos “mi, mi” (que significa “Mira, mira”) a todo aquello que veía e identificaba. Está en la edad perfecta para observar y escuchar pequeñas explicaciones que le puedas hacer sobre los animales. 
Además, digo que es mammaproof, porque además de poder tocar y descubrir los animales, tiene una zona de ocio para los pequeños y en el bar también disponen de tronas y un mini parque en la terracita para que se puedan entretener mientras todos nos refrescamos.
Si queréis saber más podéis clicar encima de Zoo de Menorca donde podréis ver más imágenes y servicios de este parque.
Así que hemos adaptado nuestra visita y vacaciones al peque (como no) pero hemos disfrutado tanto o más que él jajaja Y en diferencia al año pasado: Biel se lo ha pasado pipa en la piscina y en la playa!! (bañándose me refiero). ¡Un lujo ya que a mí me encanta! Y lo mejor de todo es que se dejaba poner la gorra para taparse del sol. Eso sí… solo la gorra del “cotxe” (coche) Rayo McQueen, que al verla un día en la tienda le encantó y ha sido nuestra salvación para estos días de sol, sol y más sol.
En la playa

Mi pececito en la piscina
Y nada, ahora a seguir nuestras vacaciones en la ciudad, seguir pasando calor, y sobre todo, sobre todo, disfrutar de cada momento!

19 semanas y más

Hoy entro en la 19 semana de embarazo. Como novedad, empiezo a notar ya al pequeñín o a la pequeñina que hay dentro de mí. Vuelve a ser una experiencia mágica y única. Aunque de momento sean como cosquillitas ya hace ilusión sentirle. La barriga cada día va in crescendo y ya me visto con ropa de premamá. He recuperado los tejanos que usé con Biel porque con los pantalones normales ya me molestaba el botón. Además que con este tipo de ropa marca más la barriguita y en estos casos sí que hace ilusión mostrarla. 
Según revistas, webs y demás, a partir de la semana 18-19 se acaban de formar los genitales del bebé y se puede saber ya si es niño o niña, pero esta vez a mí me han programado la ecografía del segundo trimestre muy tarde y hasta el 14 de mayo no sabré nada! (si se deja ver, claro está).  
Ahora es cuando todos preguntan que si queremos niño o niña y la verdad es que hay veces que pienso que tener una niña estaría bien porque así sabría lo que es criar a un niño y a una niña (además que por temas de ponerle el nombre lo tenemos mucho claro que si vuelve a ser un niño) pero lo cierto es que da igual. Tanto niño como niña es especial igual. Si es niño Biel tendrá un compañero más afín, podremos recuperar mucha de la ropa que él usó… pero bueno, si es niña haremos esto mismo también, aunque de ropa no podamos aprovecharla toda.  Lo cierto es el gran tópico: ¡lo importante es que nazca bien!
Por lo demás todo igual: cansada, agotada y exhausta (aunque aquí hay que sumar cosas del trabajo además), un poco de malestar, estreñimiento, acidez, rampas en las piernas cuando duermo… en fin, la maravillosa experiencia del embarazo jajaja
Mis libros
Mis rosas preciosas

Esta semana fue San Jordi y, para no faltar a nuestra costumbre, fuimos a pasear un poco para ver el ambiente y para comprar nuestros libros. La rosa, como el año pasado, ya la tenía en casa cuando llegué de trabajar. Esta vez, además, tengo que sumar que Biel me regaló una rosa también. Vino él corriendo con la rosa en la mano, me la dio, y me dio uno de sus besitos tan dulces. Todo esto acompañado de una de sus mejores sonrisas. Luego fuimos a buscar libros y cuentos. Para mí, escogí uno de actividades del método Montessori (que nos recomendaron en la charla de Valencia), Enséñame a hacerlo sin tu ayuda de Maja Pitamic, y luego escogí Sóc de poble, un cómic sobre una chica que se hace llamar Moderna de Pueblo (Moderna de Poble) y que es divertido por las situaciones que vive esta chica… A mi marido le regalé el libro de Cels Piñol En las montañas de la locura, continuación inspirada en la obra homónima de Lovecraft. Para Biel le compramos un cuento de la Peppa Pig, Viatge amb tren, así juntamos dos de sus pasiones: la simpática cerdita y los vehículos.

Además ayer también nos decidimos (bueno, me decidí yo) a comprar un portabebés ligero para poder portear a Biel durante estos meses de embarazo (y aprovecharlo para el segundo bebé también, claro). Miramos por webs como la de Kangura y pensé que el portabebés Tonga iría genial. Pero una vez en la tienda de Kangura, justamente, la chica nos asesoró muy bien sobre la ligera diferencia entre Tonga y Suppori y nos decantamos por éste último. Lo importante es podérselo probar en el mismo lugar y hacer una compra segura. La verdad es que nos sentimos muy bien atendidos allí. Solo lo llevé ayer un ratito por la calle, es un portabebés que no recomiendan para largos trayectos, y la verdad es que me sentí muy bien y cómoda de poder llevar a Biel pegadito a mí otra vez. Que alegría. Además que como va sentadito al costado no molesta a la barriga. Aprovechamos la tarde también comprando nueva guía 2013 de Mammaproof. Así que ya no tenemos excusa para seguir descubriendo tiendas, bares y rincones de la ciudad condal. 

Montessori para todos

El miércoles 27 de marzo hubo un nuevo encuentro de blogueras y blogueros para una charla de organizada por Madresfera y por Jenni del blog Babbupi. La charla iba en torno al método Montessori, la ponente de la cual fue Carmen, de la web Montessori para todos, y tuvo lugar en una cafetería muy mammaproof de Valencia: Canguro Verde Papillas y Café
Carmen nos contó que este método se basaba en fomentar la autonomía del niño desde bien pequeñitos, con esas tareas que se pueden lograr aprender si se les da la confianza para que lo hagan solos, ya que ellos tienen suficiente capacidad para aprender a hacerlas. De tareas me refiero a aspectos del día a día: dejarlos que pongan su plato en la mesa, su vaso, los cubiertos… y que tengan disponibles y al alcance sus cosas, como además puede ser su ropa. 
Ellos nos observan y aprenden de todo lo que hacemos. Todo. Simplemente hemos de conseguir ese tiempo y esa dedicación para irles enseñando esas cosas. Muy básico también la comunicación directa con el niño: ponernos a su altura, contacto visual… Y sobre todo respetar los ritmos de aprendizaje de cada niño.
Estos aspectos se pueden ir trabajando a casa, y ella observó que todos, más o menos, habíamos sido niños Montessori. Solo que ahora nos falta lo que antes no era tan extraño: tiempo para dedicarnos a la crianza de los hijos. También enseñó materiales que se pueden usar en casa si se quieren trabajar conceptos más allá del día a día: matemáticos, de geografía, de biología como también aspectos sensoriales. Estos materiales son los que también se usan en las escuelas Montessori. Ahora os muesto en imágenes un ejemplo de estos materiales:
Puzle

Este puzle es un ejemplo de los puzles con los que se pueden trabajar aspectos de biología. Lo especial de estos rompecabezas es que estan divididas las partes del cuerpo del animal y podemos irles nombrando la cabeza, el cuerpo, las patas… Luego el niño también debe componer la figura y reconocer donde va cada una de esas partes.

Torre rosa

La torre rosa es uno de los materiales estrella, sobre todo para mi Biel. Caló hondo en mi niño ya que ahora le encanta hacer torres. Fue verla e irse directa a ella. Llama la atención que sea de madera, con lo cuál tiene su considerable peso, además que los cubos no estan huecos como los cubos que podemos encontrar en diferentes  tiendas. Otro aspecto a tener en cuenta es que todos los cubos son del mismo color, exceptuando el pequeño, de un centímetro, que sirve para comprovar que la distancia que se ha dejado al centrar los cubos en la torre es de esa medida (la diferencia de medida era de un centímetro entre cubo y cubo).  Como dicen en la web, son muchos los conceptos que se desarrollan: la percepción visual (de 1cm), la concentración,  las matemáticas, así como lenguaje y conceptos: tamaño (grande-pequeño), geometría (cubo), color (rosa), peso (ligero-pesado), tacto (los lados suaves, las aristas). En el enlace que os dejo explican las diferentes maneras de presentar la torre y de trabajar con ella. 


Cubitera para clasificar

Este tipo de material no me quedé especialmente con el nombre, pero sí con su función y es la de clasificar estos elementos según el color. Con este material, como con el que os he presentado hasta ahora como con el que haré a continuación, se trabaja la motricidad fina, en la que se tiene en cuenta la mano, para conseguir hacer bien “la pinza” con los dedos índice y pulgar.

Lo bueno de este material es que se puede hacer en casa con una cubitera, pegatinas de colores (gomets) y piezas con ese color. Además, se puede complementar con unas pinzas, que se usaran cuando el niño ya tenga dominada la pinza manual.

Cilindros con botón

Otro de los materiales que me llamaron la atención, y a mi hijo también, fueron los cilindros con botón. El material viene compuesto de cuatro barras con diferentes tipos de cilindros. Se presentan de uno en uno y se cambia de barra una vez el niño tenga superado el primero. Cada barra tiene su particularidad y es genial para sorprender a los pequeños. 





Además de estos materiales, presentó otros muchos sobre geografía, lenguaje, sensoriales… y nos dió algunas ideas para poder hacer nosotros en casa con nuestros hijos. Me gustó mucho la filosofía del método ya que encuentro que es fundamental darle esta libertad de elección a los niños, que elijan ellos qué es lo que quieren aprender, que ellos vean cuando cometen errores, que sean capaces de buscarles solución ellos solos y nosotros seamos sus guías pero no los que digan como deben hacer las cosas, corregirlas al momento sin darles opción a que ellos vean si está bien o no… Esto les hace crecer cognitivamente, les abre la mente. Además que hay que inculcarles el respeto hacia los materiales, la paciencia, la observación… como bien he dicho antes, es importante la comunicación que entablemos con ellos, tanto la verbal como la gestual. Con la observación aprenden. 
Recomiendo que echeis un vistazo a su web para ver más materiales además de juguetes que también sirven para aprender. 
Y en cuanto al lugar donde tuvo el evento tengo que decir que es una cafetería muy mona, adaptada totalmente a las famílias que van con niños pequeños ya que tienen todo lo indispensable para que ellos puedan entretenerse mientras te tomas un café o algo, e incluso puedes pedir papillas para los peques, como nosotros hicimos con Biel para que merendara allí: con fruta natural, buenísima como las de casa. 
Después de la charla nos juntamos algunos de los blogueros (y familia) que asistimos, básicamente los que nos conocíamos de nuestros blogs. Pude poner cara y voz a mi querida Raquel, a Jenni y conocer a los papás de Joan Petit. Pasé un rato muy agradable con todos ellos aunque coincidimos en que fue una pena no habernos podido presentar durante el evento y así conocer a los demás blogueros. 

Primer premio de un sorteo: Elefante de Bibu

Como muchas de nosotras, suelo participar en sorteos que preparan otras mamás blogueras o marcas para promocionarse o para celebrar aniversarios o eventos especiales. El caso es que nunca me suele tocar nada. Eso viene de siempre. Pero la perseverancia tiene su qué y el otro día me tocó por primera vez un premio de un sorteo: un cojín de la creadora Yuly, de la marca Bibu. El sorteo lo propuso la página web de Mammaproof y yo participé ya que el estampado de estos cojines me parecieron de lo más simpáticos y además dicen de estar fabricados a mano y con un material de alta calidad. De los muchos animales que había a elegir, escogimos el del elefante. Aunque la mariquita también me gustaba mucho, y la jirafa…
Mirad que precioso es el cojín:
Y aquí la imagen que me decía que yo era la ganadora, y que por supuesto me hizo muchísima ilusión!!
¡Simplemente darles las gracias! 

Un cumple genial

Tenía pendiente escribir sobre la fiesta de cumpleaños de mi hijo.
Pastel de cumpleaños
El día 3 de junio mi peque hizo 1 año, y tal hecho debía celebrarse con una fiesta, como no. Yo, la verdad, es que no soy muy dada a hacer fiestas. Me gustan mucho, pero si las organizo yo me entra un poco de estrés y agobio con tal de que todo vaya bien. Pero en sí lo que más me “agobia” es que la gente empiece a atosigar con unas cosas u otras… Pero bueno, el caso es que tenía ganas de juntar a la familia para celebrar el primer añito de mi hijo.
Mi casa no es muy grande (por no decir que es pequeña) y juntando mi familia más directa (padres, hermanos+parejas+hijos), la de mi marido y amigos íntimos (casi de la familia) sumamos más de veinte persona. Veinticinco concretamente. Así que en mi casa era impensable hacerlo todo de una vez, y hacer dos o tres fiestas como que no: si una ya me estresa, dos ya ni te cuento. Así que decidí buscar un local donde juntar la familia y donde pudieramos desayunar y el peque pudiera moverse con libertad. Así que eché mano de mi guía Mammaproof para coger ideas. Allí encontré un local en Gracia llamado L’Hora Lliure
Una tarde fui a conocer el local y me convenció lo que vi: los dueños muy amables y atentos, la sala espaciosa para lo que quería hacer, los servicios que ofrecían (comida, decoración, detalles…) estaban bien. Así que no me lo pensé mucho y entre mi marido y yo decidimos reservar la sala para el gran día. 
El domingo fuimos llegando todos, y aunque no estuviera todo preparado (tuvimos que ayudar a decorar la sala) el trato estuvo bien, la comida buenísima y el niño se lo pasó genial. La comida ofrecida era de primera calidad (bocadillos de embutido y pastas dulces recién hechas), el pastel de chocolate hecho por ellos también muy bueno, y las galletitas que pedimos de detalle y recuerdo del primer aniversario de Biel quedaron muy bien.
El rey de la fiesta
Biel gateó por la sala con total tranquilidad. Tienen un espacio pensado especialmente para niños de su edad, con colchonetas en el suelo, un mini-tobogan por el que poder deslizarse, unas pelotas, globos… y luego una zona más amplia con juguetes para niños de varias edades (cocinita, correpasillos, juguetes de encajar…). Estuvo distraído todo el tiempo y los demás también, la verdad. 
Estoy muy contenta de haber elegido este sitio, donde pasamos una mañana muy tranquila, en buena compañía, y con la certeza de que podía corretear por la sala sin miedo a hacerse daño.
Así que si vivís en Barcelona o alrededores, o tenéis pensado venir aquí por vacaciones o un fin de semana y no sepáis donde ir con los niños, os recomiendo ir a este lugar, porque es muy acogedor y te hacen sentir como si estuvieras en casa. Y lo más importante: los peques se lo pasan bien.

Imprescindible (I): La Manduca

Hace mucho tiempo que vengo pensando en escribir sobre aquellos artículos que han sido realmente útiles para mí. Para la primera entrada quería escribir sobre la mochila ergonómica, la Manduca
Desde el momento que la compré, me di cuenta que sería una buena compra, aunque su precio, de buenas a primeras, tire un poco para atrás. Además tiene multitud de modelos y colores, a cuál más bonito. Reconozco que me gustaría tener más de una.
Antes de tener a mi hijo, unos amigos nos pasaron un poco de ropa de su hijo y también una mochilita que tenían, una Babybjörn. Al principio nos pareció genial, porque de hecho, tampoco conocíamos ninguna otra marca ni sabíamos qué era una mochila ergonómica ni qué no era una mochila ergonómica. 
Así que cuando mi hijo tuvo los tres meses, más o menos, cuando aguantaba mejor la cabeza, empezamos a usarla algunos días, para salidas o cuando iba yo sola a algún sitio e ir con el cochecito era un engorro. Al principio nos fue bien, para el uso que le hacíamos, pero pronto nos dimos cuenta que no era muy buena. En el mes de septiembre/octubre empecé a ir a yoga y a conocer más madres y tiendas especializadas y supe de las mochilas ergonómicas. A los cuatro meses mi espalda ya no podía con el peso de Biel. Mis cervicales estaban (y están) fatal y no soportaban el peso que recaía en ellas. 
Con el bebé delante
Me probé un mochila ergonómica (la ErgoBaby) y el cambio fue espectacular. Hablé con mi marido de comprar una mochila nueva y le pareció buena idea. Al ir a comprar la que me probé, nos dijeron que se habían agotado y que tardaría unos días… pero yo quería una sí o sí, y me compré otra en una tienda de por ahí cerca, y ésta fue la Manduca.
El peso del bebé se reparte perfectamente, además de que el niño queda bien sujeto y se siente seguro y bien. Cuando llevas un buen rato con ella sí que se nota que llevas el peso de un niño, pero os puedo asegurar que pueden pasar horas hasta que eso ocurra.
Nosotros, desde que tenemos la Manduca, la hemos usado mucho: yo cada semana para ir a clase de yoga, para las excursiones por la montaña, para trayectos cortos por la ciudad o para ir a casa de familiares… para cualquier ocasión en que no se necesite el cochecito para algo, la hemos usado. 
Si tuviera que recomendarla lo haría sin duda. Tal vez, uno de los artículos más imprescindibles para el bebé y, sobre todo, para la mamá.

Detrás de mamá, fijaros en la carita de felicidad del niño