Guardería, ¿sí o no?

Esta será la entrada número 100 de mi blog de maternidad. Dicho esto, sigo con lo quería contaros.
Muchas de nosotras estamos de acuerdo en que la gente se suele entrometer en la vida de los demás y va dando órdenes/consejos de como deberíamos ser o hacer con nuestros hijos. Pues bien, en vistas de que no llevo a mi hijo a la guardería hoy me han dicho que sería bueno que lo llevara, que le iría bien para aprender más cosas y para relacionarse con otros niños. Yo, que antes de ser madre sí que pensaba en llevarle a la guardería, ahora pienso que no es necesario. Tengo la suerte de poderme permitir el lujo de que se quede en casa los abuelos, así que esto me ha facilitado el plantearme no llevarle. Mi idea es que vaya directamente al colegio, empezar en P3. 
La razón por la que creo que no es necesario que asista a la guardería es porque en casa ya está bien: cuidado y atendido, aprendiendo lo que toca aprender, ya que solemos interactuar mucho con él: leerle cuentos, jugar con los cubos e irle nombrando colores, numerarlos, hacer torres… Y en cuanto a relacionarse con otros niños, cuando íbamos a yoga ahí se veía con otros bebés como él (ahora no, ya que las clases no han empezado y parece ser que este año no habrá grupo de niños de 1 a 3 años…) y los días que lo llevo a la Ludoteka pues también se encuentra con otros peques. Además creo que tan pequeños no quieren saber mucho de los demás niños, como mínimo el mío ya que ha salido bastante tímido en este aspecto (un poco como los papis). Pero en fin, que si tiene que relacionarse con otros niños pues ya busco la manera de que los vea e intente jugar con ellos.

Pero ahora viene cuando todo lo que he dicho y que creo desde hace tan poco tiempo (simplemente unos 15 meses) empieza a zozobrar un poco. Y es que estos días en el trabajo estoy viendo como una niña de P3 lleva muy mal la adaptación al cole porque echa mucho de menos a su madre, y se pasa el día pidiendo verla o pidiendo mimitos sin parar. Esta niña no ha ido a la guardería así que me da un poco de miedo que el mío también tenga mala adaptación en el cole… Pero bueno, de aquí a que vaya al cole queda un poco aún (¡pero no tanto porque el tiempo pasa volando!) y todo va según el carácter del niño. Así que no me preocuparé más. Mientras pueda permitirme que el peque se quede en casa, así será. 
¿Qué opináis? ¿Llevarías a vuestros hijos/hijas a la guardería si estuviérais en mi caso, es decir, con los abuelos disponibles y con ganas de quedarse con el niño?

Imprescindible (I): La Manduca

Hace mucho tiempo que vengo pensando en escribir sobre aquellos artículos que han sido realmente útiles para mí. Para la primera entrada quería escribir sobre la mochila ergonómica, la Manduca
Desde el momento que la compré, me di cuenta que sería una buena compra, aunque su precio, de buenas a primeras, tire un poco para atrás. Además tiene multitud de modelos y colores, a cuál más bonito. Reconozco que me gustaría tener más de una.
Antes de tener a mi hijo, unos amigos nos pasaron un poco de ropa de su hijo y también una mochilita que tenían, una Babybjörn. Al principio nos pareció genial, porque de hecho, tampoco conocíamos ninguna otra marca ni sabíamos qué era una mochila ergonómica ni qué no era una mochila ergonómica. 
Así que cuando mi hijo tuvo los tres meses, más o menos, cuando aguantaba mejor la cabeza, empezamos a usarla algunos días, para salidas o cuando iba yo sola a algún sitio e ir con el cochecito era un engorro. Al principio nos fue bien, para el uso que le hacíamos, pero pronto nos dimos cuenta que no era muy buena. En el mes de septiembre/octubre empecé a ir a yoga y a conocer más madres y tiendas especializadas y supe de las mochilas ergonómicas. A los cuatro meses mi espalda ya no podía con el peso de Biel. Mis cervicales estaban (y están) fatal y no soportaban el peso que recaía en ellas. 
Con el bebé delante
Me probé un mochila ergonómica (la ErgoBaby) y el cambio fue espectacular. Hablé con mi marido de comprar una mochila nueva y le pareció buena idea. Al ir a comprar la que me probé, nos dijeron que se habían agotado y que tardaría unos días… pero yo quería una sí o sí, y me compré otra en una tienda de por ahí cerca, y ésta fue la Manduca.
El peso del bebé se reparte perfectamente, además de que el niño queda bien sujeto y se siente seguro y bien. Cuando llevas un buen rato con ella sí que se nota que llevas el peso de un niño, pero os puedo asegurar que pueden pasar horas hasta que eso ocurra.
Nosotros, desde que tenemos la Manduca, la hemos usado mucho: yo cada semana para ir a clase de yoga, para las excursiones por la montaña, para trayectos cortos por la ciudad o para ir a casa de familiares… para cualquier ocasión en que no se necesite el cochecito para algo, la hemos usado. 
Si tuviera que recomendarla lo haría sin duda. Tal vez, uno de los artículos más imprescindibles para el bebé y, sobre todo, para la mamá.

Detrás de mamá, fijaros en la carita de felicidad del niño

1 año (12 meses)

He estado desaparecida durante mucho tiempo, pero hoy no podía dejar de escribir unas palabras para uno de los días más importantes de este año. Hoy mi hijo Biel cumple 1 año. A estas horas, a las 21:45, nacía mi hijo, tras horas y horas de parto. No podía creer tener a esa personita tan preciosa encima mío. Realmente emocionante aquel momento, y sin duda uno de los mejores de mi vida. 
Hoy justo hace un año que me convertí en madre, que mi mundo cambió radicalmente, donde la Mercè mujer además se convertía en Mercè mamá… el papel más importante de todos. Un bebé dependía totalmente de mí. Los primeros días no cabe decir que fueron duros, llenos de dudas, con dolores y muy cansada. Pero también, felices. Los meses que siguieron, todos y cada uno de ellos, especiales. Vi crecer a ese bebé, tan pequeñito, que le costaba comer. Viví sus primeras carcajadas, viví la experiencia de ir a yoga, piscina, danza del vientre con él, viví la experiencia de verle descubrir sus manitas, viví la experiencia de verle sonreir al verme, viví la experiencia de verle gatear y ahora de darle sus primeros pasitos… Y muchas más experiencias: su primer viaje largo, su primera excursión, su primera vacuna, su primer análisis de sangre… Un año y toda una vida. 
Aún queda mucho por descubrir, mucho por aprender. De hecho, ahora empieza una etapa preciosa, llena de aprendizajes, de descubrimientos y de ver como su mundo crece.
Hoy hace un año del día más especial de mi vida.
El día del nacimiento de Biel y hoy

Mitad de vacaciones

Como dije en la entrada de inicio de vacaciones, Biel está malito con moquitos y tos… y ahora puedo añadir  con fiebre. Fuimos el martes al médico y resulta que tiene una bronquitis leve. Y llevamos desde ese día con el pequeñín de la casa enfermito. A ratos le baja la fiebre pero se pasa casi todo el día protestando y queriendo estar en brazos y dormir. 
Hoy ha pasado mejor día, de hecho la fiebre le ha subido ahora hace un ratito, y solo estaba a 37.4, así que poquito (en consideración de los pediatras). Mañana queríamos hacer una excursión (que la postpusimos del martes, que es cuando le empezó a subir la fiebre), a ver si la podemos hacer!
Además, esta madrugada ha nacido el primer hijo de unos amigos, Roc. Y aunque el parto fuera provocado unas semanas antes de lo previsto, el niño ha nacido bien. Tenemos muchas ganas de conocerle y ver a los papás.Cuando ayer me dijeron que le provocaban el parto y que ya estaba con el goteo puesto, me vino a la memoria un montón de recuerdos del día de mi parto, que justo expliqué el otro día. No pude evitar emocionarme y darme cuenta que las dificultades y dolores de los primeros días enseguida pasan e incluso llegan a borrarse con el tiempo. 
Así que si me lee por aquí la recién estrenada mamá, le deseo que disfrute de su bebé todo lo que pueda. Los primeros días (e incluso diría que el primer mes entero) serán los más difíciles y a veces se le hará todo montaña arriba. Pero lo más bonito es darse cuenta que este pequeñín que tiene poco tiempo de vida te reconoce, te busca, te reclama y que eres lo más importante para él, y esto hará que los dolores sean menores. A mí al menos esto es lo que me daba fuerzas: tumbarme con mi hijo, acariciarle, besarle… simplemente observarle y mimarle. 

El ser más perfecto

Esta tarde estaba sentada en el sofá y tenía a mi hijo sentado también entre piernas, haciéndole yo como una especie de “parque” para que no cayera para los lados. Lo estaba observando mientras él miraba uno de sus libros y no he podido evitar sentir que es el niño más perfecto del mundo. Sí, ésta es una opinión totalmente subjetiva y cada una pensará que el suyo es el más perfecto. 😉 
Pero la realidad es que cuando una está embarazada no deja de pensar en como será el niño o niña que lleva dentro. Como mínimo esto me pasaba a mí. Le daba vueltas a la cabeza pensando en si tendría el pelo castaño o más rubito, en si tendría la nariz más o menos grande, en si tendría los ojos más o menos grandes, de qué color… En fin, te vas haciendo a la idea de que vas a tener una personita en casa, pero no sabes como será físicamente. Y entonces llega el esperado día del parto y, tras horas y horas, ahí lo tienes en tus brazos: el ser más hermoso del mundo. No era para nada como lo imaginé, porque de hecho, por mucho que intentara imaginármelo, no tenía una imagen clara en mi cabeza de como sería. Así que me encontré con un pequeñito de mucho pelo, finito y castaño. De ojos rasgaditos y grandes, de nariz pequeña y redondita,. Sus manitas estaban arrugadas y tenía los dedos largos. Las uñas eran amarillentas, muy largas y afiladas. Un niño precioso.
Y hoy, tras casi nueve meses, me lo miraba y me he dado cuenta de que por mucho que durante el embarazo pensara como sería, no me hubiera imaginado que sería así: mi Biel. Su pelito fino, sus ojos despiertos, su sonrisa que enamora… todo él me tiene enamorada. 
Y vosotros, ¿ha superado con creces la expectativa que teníais del bebé que llevabais dentro?
Biel, el primer día a casa.

Biel, con 8 meses y medio.

Fans de la maternidad

Toda información sobre la maternidad es bienvenida. Muchas veces voy de una página a otra, de un blog a otro, descubriendo cosas nuevas, entendiendo sentimientos de otras personas, porque muchas veces me veo reflejada en ellos.
Pues bien, me han pasado la dirección de esta página en facebook:     
En ella hay información sobre la maternidad, de ser fans de todo lo que significa ser madre/padre, de valorar todo aquello que sea relacionado con el crecimiento de nuestros bebés. Y no solo me refiero al crecimiento físico, si no también al emocional. Así pues, aquí podemos encontrar interesantísimos videos sobre la conciliación laboral, sobre la (im)perfección de las madres, sobre las guarderías y televisión. Todo ello lo podemos encontrar en el apartado La Tribu.
Añado uno de los vídeos que se pueden ver en él: 
Os invito a que entréis en la página, que indaguéis en ella y encontraréis información interesante y preciosos textos, como el manifiesto.

 Para criar un niño hace falta la tribu entera (proverbio africano).

Eslogans

El otro día compré por primera vez en la tienda Limobebe y me encantó el eslogan de la tienda, tanto para bebés, niños y madres. Lo comparto a continuación:

Bebés:
pequeñitos, amorosos, regordetes, juguetones, acolchados, perfumados, absorbentes, llorones, dormilones, tragones, ruidosos, bebés.

Mamás:
feliz, bonita, redonda, cambiante, sensible, sensual, mujer, amante, dulce, tierna, una, llena, nueva, madre.

Niños:
rubios, morenos, redondos, alargados, divertidos, enfadados, sonrientes, obstinados, transparentes, importantes, pequeños, nuevos, grandes, niños.

¿Como es vuestro bebé o niño y cómo sois vosotras?