Marrameu, go home!

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Ya nos estamos acercando a la Navidad pero hoy os traigo una recomendación de un libro para Halloween o la castañada gracias a Boolino.

Este libro se titula Marrameu, go home! A mí, de primeras me llamó la atención el título ya que combina dos elementos opuestos: Marrameu (un gato de una canción popular de la castañada) y el inglés “go home” con las imágenes de los personajes vestidos de Halloween.

Pues bien, resulta que es un libro de la colección de los Cacaus (en catalán, Els cacaus d’en Sam) y explica una historia de los Cacaus (una serie de personajes variopintos como un niño, un patito de goma, un calcetin desparejado, un souvenir con forma de dromedario, una muñeca trol, una hucha cerdito, un trapo, una bola de polvo y un perrito) que quieren celebrar el Halloween, disfrazándose de personajes tenebrosos y yendo a picar de puerta en puerta para pedir dulces con el “Trick or treat” pero su plan no acaba bien. Así que deciden celebrar la castañada con los dulces típicos de la época (panellets, castañas, moscatell…).

Lo que no se esperan es que un gato quiera fastidiarles la fiesta comiéndose sus panellets. Este gato es Marrameu.

¿Cómo acabará?

El libro es curioso ya que son fotografías de los personajes hechos en amigurumi y personas reales. Además, está escrito como si fuera tipo cómic, por lo que es ágil de leer. La historia es un poco surrealista pero es divertida.

A los peques les ha gustado y llamado la atención de que Marrameu estuviera por allí intentando fastidiar la fiesta. Además, les ha hecho gracia algunos personajes y no dejaban de buscarlos por las páginas a ver que es lo que estaban haciendo.

Un libro diferente para hablar sobre estas festividades que conviven hoy en día en nuestra sociedad.

¡Me gusta el cole!

Aunque no lo parezca sólo llevamos siete semanas de colegio. Con estas siete semanas ya puedo valorar un poco lo que es la entrada en el mundo de la escuela de Biel.

Como sabréis, si me habéis ido siguiendo a lo largo de los años, mi hijo no ha ido a la guardería (la peque tampoco va). Al principio de todo, antes de quedarme embarazada incluso, pensaba que era necesario llevar a los niños a la guardería: por el tema de aprender conocimientos básicos y sobre todo por el tema de relaciones sociales. Luego tuve a mi hijo, y en el momento en que tenía que decidir si llevarlo a la guardería o no (cuando me incorporé al trabajo) me decanté por el no porque era pequeño, porque en casa ya estaba bien y porque tenía la ayuda de los abuelos, que se ofrecieron a cuidarlo y educarle como nosotros.

Este septiembre pasado llegó el momento de entrar en P3, con la expectación de cómo será su entrada en el colegio, si llorará o no llorará, si le costará adaptarse o no, si se relacionará bien con sus compañeros o no, si atenderá en clase o no… Y con estas siete semanas que han pasado puedo decir que estamos superando la prueba de la entrada en el cole. A falta de hablar con la tutora de aspectos más concretos y específicos, yo, como madre, valoro así sus primeras semanas en P3:

  • Entra y sale de la escuela contento y feliz. Sólo lloró las primeras semanas al dejarle en el servicio de acogida; desde hace un par de semanas entra super tranquilo: me da un beso y abrazo enorme y va decidido hacia la clase (justamente la suya) dónde se quedan los niños de 8 a 9 de la mañana.
  • Se expresa mucho mejor. Como ya he dicho, Biel aprendió mucho estando en casa. Empezó P3 sabiendo todos los colores, la numeración del 1 al 10 asumida e incluso mecánicamente podría contar hasta el 20 con un poco de ayuda, sabía todas las letras del abecedario y sabía algunas canciones. ¿En qué cojeaba? En la expresión oral. No tenía fluidez hablando y costaba entenderle. En el cole hacen juegos de lenguaje como refuerzo a las horas que les toca de lengua y estos juegos son de cariz oral, con lo que ahora Biel tiene mayor fluidez y vocaliza mucho más. Es capaz de mantener una conversación fluida y usa mejor los pronombres personales y tiempos verbales. Ha aprendido muchas canciones nuevas relacionadas con temas que aprenden en clase, tanto en catalán como en inglés. Se pasa el día cantando la de los días de la semana y desde hace un par de semanas está centrado en el tema del otoño, la castañada y en inglés la de Halloween (Trick or treat). Emociona escucharle.
  • Está EntusiasMAT (“entusiasmado”): siguen una nueva y novedosa metodología para enseñar las matemáticas, el EntusiasMAT. Por lo que vemos en casa, atiende y aprende en clase. Desde hace unas semanas, se pasa el día buscando formas geométricas, contando lados, vértices y ángulos; te dice cómo se llama la forma geométrica en cuestión y en el caso de los triángulos te dice tan tranquilamente si se trata de un triángulo equilátero, isósceles o escaleno. Y tan pancho. Nos deja con la boca abierta. Así sí que gustan las matemáticas.
  • Parece integrado: Hay dos días que puedo ir a buscarle al cole por la tarde y uno de ellos, además, puedo llevarle yo a las clases de la tarde. En el momento de entrada, puedo observar que es un niño tímido pero que conoce a sus compañeros y éstos le conocen a él. Vienen a abrazarle y quieren jugar con él. Él se deja. No sé bien bien a qué juega cuando están en el patio ni cómo se relaciona con sus compañeros, pero no parece que esté desplazado. ¿Es tímido? Sí, pero lo sería igual si hubiera ido a la guardería. Estoy segura. Supongo que más adelante tendremos entrevista personalizada con la tutora y ya nos informará con más detalle del tema relaciones sociales.

De momento estoy encantada con su entrada en el cole y con las cosas que van haciendo. Además, esta última semana de octubre han celebrado la castañada (y desde inglés le han enseñado el Halloween). Biel hizo el lunes un dulce para Todos los Santos (una especie de panellet gigante, en crudo), el viernes fue a la escuela vestido de castañero y por la tarde cantaron canciones y bailaron. En cuanto a lo de Halloween, el miércoles, que es cuando tienen inglés, la profesora les dio a elegir un personaje típico de esta festividad y Biel escogió ser un skeleton. Les dio un folio con la cara de un skeleton impresa, a modo de máscara, y fueron por las clases cantando el Trick or Treat. En una de las clases les dieron un caramelo. Biel ha explicado con emoción todas estas cosas que ha ido haciendo en la escuela.

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¿Cómo lleváis vosotros el cole? Y los que van a escuela por primera vez, ¿qué tal? ¿Estáis contentos?

Canción para Halloween

Tengo que confesar que el tema Halloween me daba bastante pereza, más teniendo en cuenta que ya tenemos nuestra propia fiesta que es la Castañada. Pero todo empezó cuando empecé en la escuela a trabajar como profe de inglés en infantil y ciclo inicial: uno de los temas del temario son las festividades y entre ellas se encuentra la de Halloween. Y claro, ya me veis buscando información del tema, de como presentar la fiesta a los peques, qué canciones, etc. Este año he encontrado esta que presentaré a los niños la última semana de octubre. ¿Qué os parece? Knock, knock, trick or treat? Who are you?… Es enganchadiza! Espero que os guste y que podáis cantarla a vuestros peques también, por supuesto 🙂

Disfraz de Halloween

Yo siempre he renegado del Halloween frente a la Castañada, mucho más nuestra. Pero este año unos amigos organizan una fiesta de Halloween y nos han invitado. Dicen que les haría gracia ver al peque disfrazado. La verdad es que a mi también me hace gracia verlo disfrazado… Bueno, de hecho me hace gracia verlo de cualquier manera 😉 El caso es que no me quería gastar un dineral en un disfraz que solo se va a poner una noche, así que decidí hacerlo yo en casa.
Os dejo las instrucciones de como hacer una simpática calabaza o pumpkin
Materiales que se necesitan:
bolsa naranja, cartulina negra, lápiz, tijeras y celo.
  • Hacer el agujero para meter la cabeza. Doblar la bolsa por la mitad y cortar tal y como muestra la imagen: 
Agujero para la cabeza

  • Para hacer los agujeros de los brazos, doblar la bolsa en la medida que quieras ponerlos. Cortar según la imagen:
Agujero para los brazos

  • Dibujar en una cartulina la boca, los ojos y la nariz de la pumpkin. Se puede hacer primero un patrón en papel para comprobar que el tamaño es el correcto:
Dibujando boca, ojos y nariz

  • Recortar las imágenes y engancharlas en la bolsa. Nosotros les hemos puesto el celo entre la cartulina y la bolsa.:

Resultado final de la bolsa

Para complementar el disfraz, hemos comprado una camiseta y unos pantalones negros, para ponerlo debajo de la bolsa. A continuación os dejo la imagen de mi niño disfrazado:

Biel de pumpkin
Como ideas, también había pensado que en vez que hacer la cara de la calabaza con cartulina, podríamos cortar directamente la forma de la boca, los ojos y la nariz en la bolsa, ya que debajo va vestido de negro y el efecto sería el mismo. Pero lo hemos desestimado porque no sabiamos si aguantaría la bolsa, y no podíamos probar y que nos saliera mal porque era la única que teníamos. La bolsa que hemos usado es una que nos han dado en una tienda, pero yo tenía pensado en hacer el disfraz sobre una bolsa de basura pequeña (como el tamaño de las orgánicas), pero tampoco hemos encontrado.
Bueno, espero que os guste la idea. Nosotros lo hemos hecho todo en un solo día, ya que nos han avisado hace poquito de la fiesta y entre que nos hemos puesto a buscar las cosas y a hacerlo pues se nos ha ido el santo al cielo. El sábado es la fiesta, a ver que furor causa el pequeñín. Ya os informaré.