Comprender y mejorar la conducta trabajando en grupo

Boolino me envió hace unas semanas un libro dirigido al sector de educación y se trata de un libro que habla de una metodología que se puede aplicar a los centros educativos para ayudar a algunos niños a desarrollar  habilidades y destrezas sociales y comunicativas.

Cada vez más nos encontramos con libros que nos acercan a la educación emocional y el libro del que os hablaré hoy, según Ediciones Narcea, es “una visión actualizada sobre la salud emocional de los niños que ayuda a entender como se comunican los niños y cómo se puede responder de manera eficaz y positiva, estimulándoles a mejorar su conducta”.

Trabajo en grupo

El libro está dividido en dos partes: la primera sería una reflexión sobre porqué los niños tienen ciertas conductas, qué puede ser lo que las provocan. Es una ayuda para personal docente o terapeutas, pero también para padres que no comprendan porqué tienen ciertas actitudes en la escuela (o en casa). La segunda parte del libro sería la parte práctica, en la que se centra en la dinámica del Trabajo en Grupo y explica de manera pautada como llevar a cabo las sesiones y qué se puede esperar de ellas.

Por mi parte, cuando leí el título del libro, Comprender y mejorar la conducta trabajando en grupo. Una metodología centrada en el alumno, pensé que sería un manual que adentraría en explicar lo positivo que es el trabajo en grupo, hablando de manera cooperativa y colaborativa, dentro del grupo clase. Pero no se trata de trabajar con todo el grupo clase en grupos, de la que existen diferentes metodologías, como el ABP (Aprendizaje basado en proyectos), si no que es una metodología que se centra en las necesidades del alumno, sobre todo de aquellos que a veces se nos pasa por alto y no cuidamos suficiente sus necesidades emocionales que puedan ayudarles a sentirse más a gusto con el grupo y mejorar su rendimiento escolar.

Este método consiste en que se forma un grupo con un máximo de cuatro niños, del mismo nivel de edad, y que necesiten un apoyo extra con respecto a comunicar, esperar su turno y mejorar otras destrezas sociales y emociales. El grupo lo dirige un facilitador, que bien puede ser un maestro del centro o bien una persona externa, experta en educación especial o emocional. Este facilitador sería el que llevaría a cabo las actividades con el grupo, que se reuniría una vez a la semana, y les ayudaría a mejorar sus destrezas sociales o emocionales, que a menudo se traducen en niños que no saben esperar su turno, niños que interrumpen y que les resulta difícil escuchar, niños que les resulta difícil hacer o mantener amigos, niños callados y tímidos, niños que carecen de seguridad en sí mismos (o con baja autoestima), niños que tratan de agradar siempre y sienten que sus necesidades no son importantes, niños que acosan o que son acosados, niños que dicen mentidas, niños que consideran inaceptable cometer errores… Este facilitador, además de ayudar, mediante una actividad de trabajo en grupo que les ayude a poner sobre la práctica aquello que les crea problemas con el grupo clase, también comunicará a los profesores y tutores de dichos alumnos cómo tratar con ellos para que el niño se sienta a gusto y comprendido en la clase y mejore así la conducta que se considere confliciva o problemática por alguna razón.

Así pues, el método consiste en un grupo pequeño, máximo cuatro niños, un facilitador que ayude a conducir los conflictos que surjan, poniendo nombre a las emociones que sienten, validando sus sentimientos, haciéndoles sentir que son importantes, y todo ello en seis sesiones programadas, con actividades para que lleven a cabo cuando estan juntos y actividades para que ellos practiquen a lo largo de la semana. En el libro explican dos tipos de grupos: el de la Amistad y el de la Autoestima.

Como maestra y tutora, me ha parecido un libro muy interesante ya que también te hace reflexionar sobre qué pasa a cada niño y qué puede ser que le suceda y cómo le podemos ayudar de manera positiva. Muchos de los casos que se explican en el libro yo me los he encontrado en el aula y ciertamente algunos son difíciles de gestionar, llevándote a veces hasta el extremo. Muchas veces te encuentras que no tienes ayuda suficiente por parte del resto del profesorado o de las familias. Es dificil gestionar ciertas emociones y muchas veces, sin querer, llevamos a lo niños a vivir situaciones estresantes para ellos y que no saben como gestionarlas. Y es entonces cuando nos encontramos con estos niños que les cuesta tener relaciones sociales sanas.

Que los centros puedan contar con el apoyo de un grupo como el que se menciona en el libro sería una manera de tener esta ayuda extra, tanto el profesorado, como los alumnos que necesitan este extra de atención. La autora del libro, Cath Hunter, trabajó con este  método en varias escuelas y en todas ellas ha tenido un impacto positivo.

Si lo habéis encontrado interesante y queréis saber más sobre este libro, lo podéis encontrar en boolino, en el siguiente enlace http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/comprender-y-mejorar-la-conducta-trabajando-en-grupo/.

Como he dicho, a mí me parecido súmamente interesante y hablaré sobre este método en la escuela que trabajo por si encuentran oportuno crear estos grupos de trabajo. Por mi parte, me quedo con las reflexiones personales como docente (e incluso como madre) y con una actividad en grupo que puedo intentar llevar a la práctica, aunque sea con el grupo clase, para tratar con los alumnos aspectos como la cooperación y el respeto hacia las diferencias, entre otros.

Cuentos para educar niños felices

Hacía tiempo que no traía ninguna recomendación, y no por falta de inspiración. De hecho hay varios que tengo pendientes de hablaros. A ver si encuentro tiempo y os los reseño.

Hoy, de la mano de Cruïlla, os hablaré del libro Cuentos para educar niños felices (en su edición, en catalán, Contes per educar infants feliços), de Begoña Ibarrola.

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Esta edición tan bien cuidada es una compilación de cuentos que trata diferentes situaciones en que un niño puede identificarse. Estas situaciones están protagonizadas por una serie de personajes que nos presentan al principio de todo, en una página colorida y llamativa para los niños. Nos podemos sentar, mirarla, nombrarlos y pensar qué historias podrían suceder con ellos.

Es un libro que promueve una forma de crecimiento sana, feliz, equilibrada. Nosotros, como padres y educadores, tenemos en nuestras manos el deber de irles enseñando este camino (que no es fácil). En él encontraremos páginas dedicadas a hablar de temas como el amor incondicional, el desarrollo de la autoestima, potenciar su autonomía, valorar el esfuerzo y la constancia y marcar límites y normas, entre muchos otros.

A continuación tendremos un par de cuentos que traten sobre ese tema y al final del todo una ficha especial para padres y madres con unas pautas para ayudarles a conseguir esos valores para un buen desarrollo emocional.

Sin duda es un libro que entra en la lista de imprescindibles para educar en emociones. Está escrito por Begona Ibarrola, licenciada en Psicología y se ha especializado en este campo que está tan de actualidad: las emociones.

Merienda entre libros

A principios de mes, Editorial Cruïlla nos invitó a unas cuantas blogueras a conocer un poco más las novedades de la colección Petits Tresors y además pudimos disfrutar de la charla sobre Educación Emocional por parte de Laura Coll.

Nos explicó la importancia que tiene de educar las emociones a nuestros niños, de cómo acercar este tema tan complejo a los más pequeños, y es como he dicho más de una vez, a través de los libros cómo lo podemos conseguir. A través de las historias podemos hablar de las situaciones que vive el personaje, relacionarlas con nuestras propias experiencias, hablar sobre cómo creen que se sentirían… También se habló de la importancia de la lectura como tal: vínculo entre padres e hijos, herramienta para enriquecer la competencia lingüística, una excelente herramienta para hacerles crecer en vocabulario y estructuras y, a su vez, ayudarles a ser mejores lectores, tener mejor comprensión lectora.

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De los libros que nos enseñaron (en catalán), os dejo una muestra para que Papá Noel o los Reyes dejen un libro debajo del árbol, siempre tan importante irles dejando historias o aventuras que compartir o libros de conocimientos que descubrir:

Colors, de Hervé Tullet.

Este libro, que en apariencia puede ser sencillo y que incluso no le veamos la gracia, resulta ser un libro-juego para irles introduciendo el mundo de los colores, de las mezclas, del arte, la creatividad, la diversión… Todo empieza con un puntito gris, ¿qué ocurrirá si apretamos en él? Es un libro interactivo y que realmente para los más pequeños les resulta mágico. Biel se lo pasa bomba cada vez que lo abre, sobre todo cuando lo lee con un adulto, ya que nosotros, los padres, creamos esta magia de la interacción, del vamos a ver qué ocurre, los gestos, la dramatización de la lectura… Se crea un espacio mágico que potencia su observación y atención. Recomendable a partir de 3 años pero que podemos compartir con edades más tempranas también.

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Animals màgics, de Édouard Manceau.

Otra pequeña joya de la colección Petits Tresors. Un libro juego que les permetirá a los niños transformar una imagen en otra, por ejemplo, de una flor puede salir un león, de un cohete un pingüino… Además, un texto poético acompaña las imágenes, fácil de memorizar para los pequeños y que ayudarán a desenvolupar esas destrezas lingüísticas de las que hablaba antes. Cruilla también nos obsequió con este libro y puedo decir que les encanta. A partir de 3 años.

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Quin caos d’habitació, de Xavier Salomó.

 Xavier Salomó es el autor e ilustrador del siguiente álbum del que os hablaré. De la colección es otro que me gusta,  por tener tal cantidad de detalles en sus ilustraciones, que permiten jugar y explicar qué vemos en las imágenes; además el texto que acompaña es el día a día con nuestros hijos, esa relación entre padre e hijo durante la semana, de estrés, desorden, poco tiempo para ambos… y llega el fin de semana y la cosa cambia. A partir de 5 años pero que se puede leer de forma compartida antes.

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La petita orquestra, de Anna Aran y Agnès Aran.

La petita orquestra es una de las novedades más potentes de la editorial. Es un conjunto de canciones populares catalanas, ilustradas para que los niños entiendan lo que están cantando y que permite acercar a los niños y niñas al mundo de la música de una manera activa, completa y divertida. Cada canción está acompañada de un instrumento diferente que padres e hijos podrán construir siguiendo las instrucciones que lo acompañan. A partir de 3 años.

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El cel i la Terra, de Natacha Scheidhauer.

Este atlas invita a hacer un viaje espacial para descubrir las galaxias, las estrellas y los planetas que forman el universo. Un fantástico atlas para descubrir los elementos que podemos encontrar en el cielo y la Tierra. A partir de 5 años.

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El petit espia ABC, de Jeanette Rowe

También existe El petit espia 123. Son libros sencillos, de imágenes, con lo que los más pequeños aprenderán sus primeras palabras y además aprenderán a situar una imagen en una escena. Tiene ilustraciones atractivas y de colores vivos. Ideal para los más pequeños.

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Quan en Carles…, de Pere Puig

Este libro está centrado en las emociones. Es un libro en el que el lector podrá escoger qué reacción tendrá el protagonista, Carles, en cada situación. ¿Qué ocurrirá si se enfada? ¿Y si lloran? ¿Qué pueden hacer si están contentos? Perfecto para explicar y hacerles ver que una misma emoción puede ser expresada de muchas maneras.

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Hay muchísimos más, para todas las edades. Os invito a pasar por la web de Cruilla, en especial la sección de Petits Tresors (enlace al inicio del post) y allí podréis ver todas las novedades, realmente muy bien seleccionadas.

Ilumina sus sueños con Philips-Disney

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La semana pasada pude asistir a un encuentro con otras blogueras para una charla en la que Philips presentó su nueva gama de lámparas en colaboración con Disney y Cristina de Edúkame nos explicó un poco más acerca de los miedos en los más pequeños.

Así que un miércoles, después de trabajar, fui a la tienda de Abelux en el centro de Barcelona, donde me encontré con blogueras de la zona y que ya tenía el gusto de conocer de otros encuentros (entre ellas Maria José de Blog Moda Bebé, que nos invitó al evento) y con mi familia (marido e hijos) pues era un encuentro interesante para conocer las lámparas y saber más de los miedos.

Me pareció sobre todo interesante la charla que nos dio Cristina de Edúkame acerca de los miedos y algunas estrategias para gestionar de la mejor manera esta emoción. Como ya había escuchado y leído acerca del miedo, no hay que negar la emoción cuando el niño dice que siente miedo. Así, debemos evitar las típicas frases de “no tengas miedo”, “¿pero como te da miedo el perro?”, “no pasa nada, no hace nada” y más por el estilo en la que intentamos calmar a nuestros pequeños negándoles algo que ellos estan sintiendo y que es real. Debemos acompañarles en estos casos con frases del tipo “Veo que esto te da miedo, podemos hacer esto otro/ir por otro lado/…” Frases como éstas harán que nuestros peques se sientan comprendidos y sentirán nuestro apoyo ante su miedo. Una estrategia que nos dio para vencer los miedos sería dibujarlos (así los materializamos) y luego podemos romperlos (desaparecen tan cual, de verdad) y esto les ayudaría a expresar la emoción y plasmarla.

El miedo es algo normal. Aparece en algunos casos desde bien pequeños el miedo a los desconocidos (de repente aquel bebé que se iba con todos ya no muestra la misma alegría cuando un “desconocido” lo quiere coger), sobre los tres años aparece el miedo a la oscuridad, el miedo a los animales, el miedo al agua… hay muchos miedos. Y en todos debemos hacer lo que he mencionado anteriormente: acompañarles en el proceso. Es una emoción evolutiva y es totalmente normal y sana que aparezca; bien encaminada ayudaremos a superarla. Me quedé con la frase de Cristina: “me da miedo los niños que no tienen miedo”. Y es que el miedo es un símtoma de alerta, que nos hace estar expectantes de aquello que pasa a nuestro alrededor.

Biel últimamente tiene miedos. Ha tenido algun que otro terror nocturno, en que lloraba y lloraba diciendo que veía una serpiente. Episodios angustiantes, pues al estar entre la realidad y el sueño no puedes más que acompañarle acunándole y diciendo que estás ahí, con él. Pero ya podéis imaginar que los lloros se hacen difíciles de soportar. Tiene miedo a los perros y gatos. Desde que escuché la charla de Cristina y veo que se pone nervioso cuando ve a uno de estos animales, dejo que se coja a mí, incluso cambiamos de acera si es necesario. No hay que forzar un encuentro a algo que no le es agradable.

Dicho esto, también fue muy interesante conocer las nuevas lámparas de Philips en colaboración con la marca Disney. Lámparas blanditas como las de Monstruos SA o la de Mickey les acompañarán en sus sueños. Decorarán sus habitaciones, espacio el que pasan buena parte del tiempo, ya sea en sus juegos, leyendo o cuando van a la cama. También nos presentó otro tipo de luces, las linternas, que pueden usarlas en sus juegos, incluso para aquellos para poder superar el miedo a la oscuridad. Nosotros hemos comprado una de Jake para el cumpleaños de Biel, con la que podremos jugar en la penumbra, buscar detalles u objetos…

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Podéis ver su gama de lámparas en la página de Philips.

En definitiva, fue una tarde genial que compartimos con otras mamás blogueras, con nuestros peques y aprendimos más acerca de las lámparas de Philips y los miedos. Además, nos dieron una de las blanditas para que las conozcamos y, nosotros, por las noches, ya iluminamos nuestros sueños con Mickey, ¿a qué es bonito?

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Buenas noches e … ¡ilumina sus sueños!

Los celos han aparecido

Aina ya tiene 7 meses y medio. Ahora está en esa fase en que hace cosas graciosas, soniditos, ríe y además, para más inri, ha empezado a gatear y campa por la casa a sus anchas.

Los primeros meses Aina estaba básicamente enganchada a mí y Biel respetaba ese enganche e iba más con su padre o su abuela. Al empezar a trabajar mi marido después de la baja de paternidad, y al quedarme yo sola más tiempo con los dos, fui encontrando la manera de dedicar ratos a uno y ratos al otro. Durante los dos primeros meses Biel simplemente era un observador, no quería ni tocar a su hermanita.

Luego, empezó a quererla coger, incluso tenía un exceso de “Ainitis” (es míaaaa… todo era suyo, y Aina, como no podía ser de otra manera, lo fue en su día).

En enero empecé a trabajar y ya dejé de pasar tanto rato con ellos, aunque como con todo, una vez en casa (unos días más que otros gracias a la reducción de jornada). Al llegar a casa me enganchaba a mi hija al pecho, que me buscaba como si no hubiera mañana. Mi hijo pasó una temporada que quería hacer todo lo que ella hacía, incluso mamar. Pasó una época de pedir “lleteta” (leche en diminutivo) de la mama, y se enganchaba en el pecho (más bien se posaba en el pezón y simulaba succionar) para ser como Aina y estar con la mama. Pero esto no duró más que unos días. Con todo, no deja de ser un niño respetuoso y comprende que el pecho es la comida de Aina.

Hace cosa de un mes y medio-dos que Aina ha empezado a interactuar más con la gente y Biel ha empezado a querer “llamar más la atención”: gritando, llorando sin sentido a ratos… empujando a su hermana si ve que se sienta/incorpora ella sola, se pone encima de ella, le quita cualquier cosa que coja… Ni que decir que ella no puede jugar con nada suyo (en parte comprensible por su sentimiento de apego, pero es algo que hay que ir trabajando…).

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En definitiva, los celos han aparecido y Biel hay días que está más tristón, irritable… aunque sin duda quiere a su hermana pues es un “ni contigo ni sin ti”.

Los celos es una emoción que cuesta de explicar a los peques, de decirles qué es lo que sienten. Pues cuando empieza a llorar y le preguntas si está triste, enfadado… el pobre te mira con carita de que sí y te pide su chupete como consuelo y empieza a acariciar mi oreja… Pero cuando le pides y explicas que Aina es más pequeña y que debemos cuidarla él no lo ve muy claro y vuelve a las mismas…

Intentas estar por él todo lo que puedes y más, abrazándole, diciéndole que le quieres, pasando ratos solo con él pero es difícil de llevar y a veces te sientes mal por como se está sintiendo y no te ves capaz de ayudarle lo suficiente.

¿Cómo lo habéis llevado vosotros los celos?

Toni y Tina. Cómo trabajar las emociones de los niños

Toni y Tina. Ilustración de Xavier Salomó

¿Qué emoción creéis que experiementa Tina? ¿La reconocéis? Seguro que si tenéis hijos que rondan los dos años para arriba conoceréis de primera mano esta emoción. La RABIA. 
El mundo de las emociones es complejo y no siempre es fácil saber gestionarlas bien. Incluso pienso que nos cuesta a los propios adultos buscar soluciones adecuadas para gestionar una emoción negativa. Por eso es muy importante empezar a enseñar a los niños cómo buscar soluciones cuando estan viviendo una emoción negativa y como potenciar las positivas. 
La rabia es una emoción negativa, crea malestar, tanto al que la sufre como el que le acompaña. Las emociones, tal y como dice Bisquerra (2005), se generan como respuesta a un acontecimiento externo o interno. Por lo tanto, la rabia se genera a partir de experimentar que algo o alguien ha invadido nuestro terreno o nos están negando nuestros derechos. Nuestros niños a menudo experimentan la rabia cuando se les niega algo y entonces tenemos las famosas rabietas, que no es más que el descontrol que sufren de la emoción. Ayer mismo mi hijo tenía un día malo, lleno de rabietas, alterado y gritando “No” sin parar. A menudo los adultos nos sentimos impotentes ante tal momento, no sabemos como actuar o, mejor dicho, no sabemos cuál es la mejor manera de actuar. Leyendo y escuchando sobre el tema siempre vamos a parar a los mismos consejos: debemos mantener la calma y, sobre todo, escuchar al niño. Dejarle que se exprese. No hay que negarle la emoción (lo más fácil es decirle: no llores, no pasa nada…) sino que hay que acompañarles en ese proceso, dejarles que se expresen y nosotros debemos ayudarles a poner nombre a la emoción (decirles qué es lo que les pasa, en este caso tienes rabia, sientes enfado…), y juntos pensar qué podemos hacer para que controle la emoción cuando otro día vuelva a sentir ese enfado. Siempre es importante que sea un trabajo de los dos, no solo que el padre imponga lo que deba hacer el niño. Si el niño se implica es cuando mejor aprende y entonces antes aprenderá a manejar sus emociones. 
He de decir que yo intento mantener la calma en todos estos momentos e incluso si veo que se desborda demasiado el tema lo cambio de ambiente para intentar cortar de raíz el momento de la rabieta. Ahora yo debería buscar la forma de explicarle a mi hijo qué es lo que siente y cómo debe actuar cuando se sienta enfadado cuando tenga que dejar de jugar en el agua cuando sea el momento de salir de bañera, por ejemplo. 
¿Y por qué os explico todo esto? Además de la importancia de saber qué es una emoción, ayer fui a la charla sobre cómo educar las emociones (impartida por el Observatorio FAROS de Sant Joan de Déu) y además presentaban dos cuentos editados por Castellnou. Estos cuentos, escritos por Meritxell Martí e ilustrados por Xavier Salomó, son protagonizados por dos simpáticos conejitos: el Toni y la Tina y ellos viven diferentes situaciones que les hacen experimentar ciertas emociones. De momento solo han publicado cuatro libros, en el que cada uno trata una emoción, y estos son: Una tempesta… de POR, Quina RÀBIA de joc!, Adéu, TRISTESA! i La GELOSIA ve… i se’n va (también los podéis encontrar en castellano). Estos cuatro cuentos nos ayudarán para poder enseñar a los niños gestionar sus emociones, como puede ser la tan dificil mencionada en esta entrada, la rabia.
Fragmento de Una tempesta… de POR

Me compré los cuatro y tengo que decir que son una auténtica maravilla. Además de explicar de manera sencilla y entendedora una situación que causa una emoción, las ilustraciones que le acompañan son muy vistosas y preciosas, a lo que ayuda a que los niños se enganchen durante la lectura observando sus dibujos y las expresiones faciales y corporales de los personajes que permiten entender la emoción en concreto. Si no fuera poco, que como texto narrativo y visual ya permite trabajar la emoción que trata el cuento, han ido introduciendo pequeñas preguntas en algunas páginas, para que los padres (o educadores) puedan interactuar con los niños y hablar sobre aquello que les pasa a los personajes y reflexionar sobre ellos mismos. Y para ya hacerlo más completo, al final del cuento incluye propuestas de juegos para seguir hablando e identificando emociones (para afianzar lo que se ha ido explicando durante el cuento) y también hay una serie de orientaciones que explican qué es la emoción en concreto de la que trata el cuento, cómo se puede manifestar y cómo podemos ayudar y superar esa emoción negativa. Me han parecido perfectos para poder empezar a trabajar las emociones con los niños, ya que a partir de las historias les es mucho más fácil entender las situaciones. Han sido todo un descubrimiento y no podía dejar la ocasión de compartirlos con vosotros.

¿Qué os parecen este tipo de cuentos?

Actividades de esta semana

Este sería mi resumen de actividades de la semana… ¡completita al final! 
El martes fuimos a hacer yoga Aina y yo, pero esta vez por la tarde y con otra profe. Ya os contaré con calma algún día nuestra nueva experiencia con el yoga con bebés. 
Hoy he ido a una charla que ha ofrecido Sant Joan de Déu acerca de cómo educar las emociones a los niños. Tema que últimamente estoy muy interesada, ya no solo como maestra (que justamente hacemos un curso este año del tema) sino sobre todo como madre. Y más desde que nació la pequeña que estoy preocupada de como lo está viviendo mi hijo Biel, ya que está muy irritable, y me gustaría acompañarle y ayudarle lo mejor posible a gestionar sus emociones.Además, han presentado una serie de cuentos protagonizados por Toni y Tina, y ya sabéis que me encantan los cuentos y la literatura, así que prontito os hablaré en el blog de ellos.
El viernes iré a mi primera clase de Mamifit. Había oído hablar de este tipo de actividad, el poder hacer ejercicios de fitness con tu bebé o hijos. El año pasado no me apunté ya que estaba embarazada y éste me he decidido a ir con los dos… no solo con Aina sino también con Biel. A ver qué tal la experiencia. Ya os contaré también. [EDITO: Léase el año pasado a los meses anteriores al mes de septiembre, es decir, el curso pasado… ¡yo es que cambio los años en septiembre!]
Y finalmente, este fin de semana me he animado a ir al Bloggers and Family, tal y como fui el año pasado. Pero esta vez son dos dias. No me atrevía a ir porque con los dos peques lo veía imposible. Pero mi suegra se ofreció a acompañarme y mi marido puede acompañarme el sábado por la mañana, así que ahí vamos. A ver qué tal la experiencia este año.
Y nada, de todos y cada uno de los temas merece un post en concreto, así que prometo que cuando encuentre tiempo e inspiración, me pongo y os escribo sobre mis aventuras.