Semana 34

Que rápido pasan los días. Ya estamos en la semana 34 y el embarazo se acerca a su fin. Realmente ha pasado muy rápido y, todo sea dicho, lo he disfrutado pero de una manera muy diferente al primer embarazo. Con el primero me leía todo sobre cada semana en la que me encontraba, me tumbaba tranquilamente a notar los movimientos, me hacía mil fotos… En este embarazo también voy leyendo pero menos… más de una semana me he saltado de leer la información que antes solía leer sin falta, también tengo menos tiempo para notar las pataditas con calma (aunque ahora se han intensificado bastante –se nota que cada vez se está haciendo más grande) y de fotos me he hecho muchas menos. Estos días más porque han coincidido con las vacaciones y quieras que no te haces, pero nada que ver con el embarazo de Biel.
Sin poderlo evitar, me paso el tiempo comparando los dos embarazos: que si con Biel me notaba más ligera, que si en este parece que tenga más barriga, que si el ombligo se me ha salido, que si con este tengo dolores mucho antes que con Biel… Solo de pensar que aún estaba trabajando en el cole, es decir, que no había cogido la baja, en la semana en la que me encuentro ahora me da algo… ahora mismo no podría!
El martes, ayer, me hicieron la ecografía del tercer trimestre, y ya me veis a mí leyéndome el informe que me hicieron de Biel para tener un punto de referencia… aunque me acordaba bastante de lo que me dijeron. Y… Bueno, de momento cabe decir que la niña es más grande que Biel. El niño pesaba 1,887kg (estaba en el percentil 18) y la niña pesa ya 2,333kg (¡percentil 92!). Al decirme el peso casi me da algo… ya me estaba imaginando a una gigante, ¡pobreta! Luego en casa he comparado un par de datos más y parece que también será más larga. También, como diferencia, es que Aina ya está en posición cefálica desde hace una semana y algo, en cambio Biel aún estaba en podálica (aunque al cabo de una semana ya se dio la vuelta). Por lo demás, todo está bien. La pena es que no se dejaba ver mucho, se tapaba la cara con las manitas… y en las fotos de la eco no se ve gran cosa. 

Hoy he ido a lo que llaman la “primera visita” en el hospital. Allí me han tomado los datos, me han pesado (sigo a buen ritmo de peso de momento), tomado la tensión, hemos escuchado el corazón de la niña: todo bien. Después me han pasado a hablar con la doctora, que ha estado mirando el informe de la ecografía de ayer, y al ver que estaba en el percentil 92 ha decidido hacerme repetir la prueba del azúcar, que no sea caso que ahora tuviera diabetes gestacional. Así que la semana que viene vuelvo a pasar la prueba y de aquí dos semanas me dan los resultados. Mientrastanto me han dado una dieta a seguir como si tuviera diabetes gestacional… así que ahora tendré que decir adiós a mis cereales, a mis bocadillos de nocilla (jeje) y al chocolate en general. Si es que lo que no me pase en este embarazo… Así tengo diferentes experiencias, para que no me aburra 😉

Y nada, estos días con mucho dolor en la parte izquierda del bajo vientre. Me noto más lenta al andar, me canso más rápido. Cada dos por tres estoy en el lavabo y esto por las noches es un suplicio porque no puedo dormir del tirón. Pero ya es lo normal en la recta final del embarazo así que a soportarlo lo mejor que pueda 😉

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Semana 22

Ayer fue un día completo. Por la mañana tuve la ecografía del segundo trimestre y por la tarde la visita con la comadrona. La ecografía fue muy bien. Todo estaba correcto y sin ningún problema, además que ya nos dijeron lo que esperábamos… una NIÑA! Que alegría cuando lo oí, la verdad es que me hacía ilusión tener la niña, como ya dije. 
Además, sigo pensando que han hecho grandes cambios con las ecografías de dos años a esta parte: con que detalle se ven en éstas y en cambio con Biel no fue así! Y no hace tanto de las ecografías de Biel.
Nos hicieron la “foto” en 3D, menuda impresión. Impacta un poco la verdad. Aunque verle mover las manitas, los pies, tocarse la cara, abrir la boquita… es una sensación única. Llena tanto! 
Mirad-la que recogidita, parece que esté rezando y todo. 

La petita Aini

Luego por la tarde fui a la visita con la comadrona y también todo bien. Con lo único que me dio un toque fue con el peso, que según la báscula había perdido peso. Pero no es así. Ya le dije que en la anterior visita me pesaron en una báscula que no iba bien y dijeron de anotar el peso inicial porque no creían que hubiera engordado mucho… pero era al contrario: ¡perdí cuatro quilos! (según la báscula de mi casa). Y mira que se lo dije a la infermera pero no me hizo caso. Y claro, ayer la báscula ponía menos peso del inicial, pero no he perdido. Al contrario, he ganado un quilo de los cuatro que perdí, así que voy bien. Pero la comadrona no las tenía todas con ella.
Me programaron ya el día para hacerme la prueba O’Sullivan (la famosa del azúcar), a ver que tal sale. También me dijeron que en la siguiente visita me pondrán la vacuna por tener el Rh negativo…
Y nada, del embarazo voy haciendo, notando ya a mi niña como va dando pataditas. Al tener más barriga también se la enseño más a Biel y le voy diciendo que dentro está su hermanita. Y ayer me hizo una gracia porque iba diciendo: “la nena” y también repetía el nombre que le queremos poner: Aina. Aunque al principio decía Aini, y a mi se me caía la baba de oírle decir su nombre. A ver si poco a poco le vamos haciendo un poco a la idea de que vendrá una hermanita… Pero hasta que no la vea no se dará cuenta de todo. Cuantas cosas para mi pequeño Biel en poco tiempo: el adiós a los pañales (bueno, nuestro intento de ello), cambio de cama otra vez, la hermanita… 
En fin, pocas cosas más… sigo con un montón de faena y con ganas de que se acabe el curso… ¡se me está haciendo muy duro! Y más en días como hoy que te da la sensación de fracaso total. 

Semana 12

Semana 12
Hoy me han vuelto a repetir la ecografía que suelen hacer en la semana 12 porque ahora sí que estoy de esta  semana (recordatorio: hace un par de semanas fui ya que debido a que no me anoté la fecha de la última regla y di una orientativa y, partir de ésta, me fueron programando las visitas, y en la ecografía de hace dos semanas descubrieron que en realidad estaba de 10 semanas, o sea que no se podía medir y ver el feto como se debería).
Hoy todo ha ido bien y, de nuevo, ha sido toda una experiencia poder volver a ver a este pequeñín o pequeñina que crece en mí.  He de reconocer que llevo unos días muy nerviosa y no estoy nada tranquila en este embarazo, así que iba con cierto miedo por si algo iba mal (aunque en la eco de hace dos semanas me dijeron que todo iba bien). Oír el latir del corazón del peque y ver como se movía me ha dado tranquilidad de comprobar que iba bien. Todos los parámetros que miran en esta eco estaban dentro de la normalidad. 
Una de las imágenes más curiosas que he visto, y que la ecógrafa me ha dejado ver ya que era en el momento que ella estaba haciendo su faena sola, es decir, mi marido no estaba dentro y yo no podía mirar la pantalla aún, ha sido la del cordón umbilical del peque. Se veía perfectamente, solo el cordón, sin el niño o la niña en la imágen. Me ha dicho la chica que rara vez se deja coger una imágen como esa. También me han hecho toser para ver si se movía y se dejaba calcular el pliegue nucal, y he visto como a causa de la tos el feto se movía bastante. Así que el/la pobre debe estar estos días hasta el moño de mí porque no paro de toser ni estornudar. Luego, ya con mi marido dentro, nos han enseñado todo el feto, los órganos que se podían ver, sus manitas, las piernas que primero tenía cruzadas y luego ha estirado, su nariz… hoy se veía muy bien la imagen. Llegan a perfeccionar más las máquinas estas y dentro de unos años veremos directamente como está el feto en realidad dentro, con su color real.
Al llegar a casa he comparado la eco de Biel y ésta, para ver como eran de diferentes o iguales… Y resulta que con Biel estaba de 11+5 y medía 51mm (5,1cm) y en ésta estoy de 12+5 y mide 66mm (6,6cm), o sea que de momento es un pelín más largo/a aunque se lleven una semana. 😉
Ahora falta la visita con la ginecóloga, que me dará los resultados de la analítica que me hice. Con esto ya estaré más tranquila también. Pero tengo que esperar a después de Semana Santa. 
Y nada, a parte de esta prueba médica pocas novedades tengo respecto al embarazo. Sigo con los mismos malestares. Lo único que noto es que, a pesar de haber perdido cuatro quilos, se me está empezando a poner barriguilla de embarazada (pequeña aún, eh!)… Con Biel no se dejó ver hasta la semana 20 o más.
Y ya está, dentro de poco entro en la semana 13, a ver si mejoran mis malestares y dejo de tener ascos a la comida. Ya os iré contando.

Volvemos a ir de médicos

Esta vez os escribo porque de nuevo volvemos a ir de médicos, aunque esta vez sea más por mí que por el peque (que también tuvo su ración la semana pasada). El caso es que ya llevo un tiempo esperando poder dar la noticia y ya no aguanto más… así que ahí va:
Mi pequeñin/a
Sí, sí… no es la eco de Biel. Es la eco del nuevo mini-proyecto que viene en camino. El caso es que no me apunté la última regla y cuando me la preguntaron en la primera visita con la comadrona, tuve que decir una orientativa. Y la cagué. Resulta que ese último mes se me debió retrasar y fuimos contando las semanas mal.
Me hicieron pruebas antes de tiempo y ahora las he tenido que volver a programar según la semana real que estoy. 
El martes pasado me hicieron la eco que normalmente hacen en la semana 12 para poder estudiar y medir el cuerpecito del feto, pero al estar de menos semanas (estaba de 10.5 semanas) no lo pudieron hacer y ahora tengo que esperar a la siguiente ecografía. Lo bueno es que lo volveré a ver, o la volveré a ver.
Nos enseñaron sus manitas, piernecitas, como sonaba el corazón y la verdad es que me hizo mucha ilusión poder verlo y empezar a sentir la emoción de vivir un nuevo embarazo.
De momento ya puedo contar las diferencias y las semejanzas que tuve con el embarazo de Biel:
-La primera y gran semejanza es el agotamiento físico. No puedo con mi alma. 
-La diferencia es que con Biel llegaba a casa, me tumbaba, dormía las horas que hiciera falta y ya está. Ahora no. Ahora tengo que esperar a la noche para descansar porque por las tardes es imposible. Biel está activo 100% y quiere descubrir y explorar todo. Además, estos últimos días ha estado malito y tenía doble sentimiento de mamitis.
-Otra diferencia es que con Biel no tuve nauseas, ni aversión a los alimentos (algún día puntual, pero nada fuera de lo normal). Ahora CADA noche es un suplicio ver o pensar en comida. Mi pobre marido ya no sabe que hacer o proponerme para cenar. Acabo comiendo algo de cereales, fruta, o meriendo con un buen bocadillo para no cenar. Lo bueno es que no llego a vomitar (solo un día) pero ya solo sentir el asco ya da bastante rabia. He perdido 3 quilos desde que sé que estoy preñada (ya los podía haber perdido antes).
-A nivel emocional coincido en los dos embarazos: más sensible, irritable… en fin, un amor.
Y nada, a Biel no se lo hemos dicho de manera directa, con la frase “tendrás un hermanito/a”, si no que ha ido oyendo conversaciones sobre el tema, así que imagino que debe pensar que algo está pasando, aunque no sabe exactamente el qué. Le daremos la noticia cuando yo tenga más barrigón y sea físicamente visible que algo está pasando.
A parte de todo esto, como ya he dicho, estamos muy emocionados con la noticia y yo ya estoy empezando a montarme la historia de lo que haré y lo que dejaré de hacer con el nuevo bebé. De momento, la primera cosa que tenía pensada era portear des del principio. Ya estoy mirando modelos y marcas, que también pude conocer de nuevas gracias a la charla de porteo que dio Nakadi el viernes pasado gracias a Madresfera (que ya contaré cuando esté inspirada… antes he intentado escribir sobre el tema pero va a ser que mis neuronas no estaban suficientemente activas).
Ya os iré contando más cositas sobre el embarazo.