Buenas noches, Baby Radio + SORTEO [CERRADO]

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Hoy os recomiendo otro libro de la mano de boolino; éste es Buenas noches, Baby Radio (Ed. Altea). El libro que os hablo hoy es mucho más que un libro de cuentos ya que incluye un CD con canciones, cuentos y adivinanzas con los que podremos jugar y disfrutar antes de irnos a dormir.

El pequeño dragón Mon es el personaje con el que se podrán identificar nuestros niños y junto a él nos prepararemos para ir a la cama.

Primero de todo el dragón Mon nos indica los pasos que debemos ir siguiendo (hora del baño, ponerse el pijama…) y si hay algún audio relacionado con la rutina explicada, te lo indican con el dibujo de un cd y el nombre de la pista, para que puedas ponerla y jugar o cantar con el niño o niña. Hay canciones para las rutinas y luego vienen una serie de adivinanzas acerca de los colores, explicadas por el duende Pedrito.

A continuación viene el turno de Mamá Osa, que nos explicará cuentos para antes de irnos a dormir. Son cuentos sencillos, de fantasía, de temática variada. Estos cuentos acompañarán a nuestros peques a su mundo de los sueños y fomentará su imaginación. También están incluidos los cuentos en el CD, por si queremos escucharlos, pero por supuesto los podemos leer junto a nuestros peques.

Es un formato de libro muy interesante y que podemos disfrutar tanto con peques peques como con los más mayores, pues los cuentos incluso los pueden llegar a leer ellos con nosotros.


Para que los que ya me conocéis sabéis que me encantan los libros y me hace especial ilusión poder sortear un cuento. Boolino me ha facilitado un par de copias de este libro de cuentos + Cd para que lo podáis conocer y disfrutar con los peques, así que os explico las condiciones del SORTEO:

  1. Dejar un comentario en este post, con vuestro nombre. En el comentario me podéis explicar qué rutinas tenéis vosotros cada noche, si les leéis los cuentos, si los escucháis… O tal vez tenéis algún juego que compartís antes de ir a dormir. Me gustará sabes qué momentos mágicos vivís antes de acostaros.
  2. Si podéis compartir con vuestros contactos me haréis un favor para poder llegar a más personas que puedan conocer y disfrutar de este libro.

Habrán dos ganadores ya que dispongo de dos copias para sortear; como hice en ocasiones anteriores, lo haré mediante Sortea2. El sorteo estará activo desde hoy 27 de enero hasta el sábado 7 de febrero a las 23:59. Daré a conocer los ganadores el día 8 de febrero, tanto en este blog como en mis redes sociales. Así que si me seguís por facebook será fácil poder estar en contacto.

¡Os deseo mucha suerte y que podáis disfrutar de este cuento!

Y las ganadoras son:

Ganadores cuento Babyradio

¡ENHORABUENA!

6 meses

Así, como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado al medio año. 6 meses desde que nació Aina, y con ello su revisión.

En cuanto a talla mide 68cm y pesa 7,340kg. Siempre vamos diciendo que ella abulta más que Biel a su edad, pero mirando la libreta que tengo de él, en la que voy anotando sus cositas, resulta que en el mismo tiempo medía 67cm y pesaba más que ella (7,500kg). Así que más o menos van igual… claro, que teniendo en cuenta que uno es un niño y la otra una niña pues ella de percentil está más alta.

Pero esto es lo de menos, son datos que hacen gracia saber pero luego lo que importa, al fin y al cabo, es que estén bien de salud. Pues bien, con Aina vamos aún un poco a la deriva desde que empecé a trabajar. Hasta los 4 meses hicimos lactancia materna exclusiva. Luego introducimos la fruta, a los cinco meses los cereales sin gluten y también alguna toma de biberón (con leche de fórmula). Con esto último es con lo que estamos un poco dudosos ya que cada vez que hacía una toma de biberón (o cereales) que contenía leche de fórmula, Aina la vomitaba toda. Hemos ido un par de veces al médico por este tema, por miedo a que sea algún tipo de alergia o intolerancia, y de momento solo hemos conseguido que nos digan que vayamos probando diferentes leches hasta dar con la que le siente bien. Ahora, después de haber probado una AR (anti-regurgitación) nos han dicho que probemos la hidrolizada. Tenemos que darle esta leche durante la tomasde los cereales y algun biberón cuando yo no esté y observar qué tal le sienta. Estos dos días parece que bien, no la vomita… pero bueno, espero que el día 2 de abril, que tenemos la visita de seguimiento, le puedan hacer alguna prueba de alergia o algo para salir de dudas.

Y nada, también hemos empezado con la verdura. Así que ya estamos ampliando su alimentación.

De todas formas, me apena que haya pediatras que crean que a partir de los 6 meses ya la lactancia materna tenga que ir dejándose y que de gracias que haya tenido leche como para darle este tiempo. No saben el daño que me hizo ese comentario.

Al igual que decirme que lo natural es ir ya introduciendo más alimentos (que no lo pongo en duda) y que es normal que le den fruta, y verduras y leche de fórmula. Ahí me callé y aguanté las lágrimas hasta que la infermera dio en el clavo de mi silencio. Lo natural dice el pediatra. Cuando se sabe de sobras que se recomienda LME los seis primeros meses, no sé a que viene este pediatra a decirme que si le dan la fruta antes es porque la fibra va bien y que así su estómago se acostumbra ya que le da más nutrientes que con la leche materna sola no se tienen.

La infermera sabe que yo quería una LME y que aunque haya dado pecho no ha sido exclusiva por culpa del trabajo, por horas que estás fuera de casa, por trabajo que tienes y por tiempo que necesitas para hacerlo. Sabía que me aguantaba las lágrimas pues para mí, lo natural hubiera estado estos 6 meses dedicada a mi hija en exclusiva; y más, pero ya con estos seis que recomiendan de exclusiva ya me hubiera conformado. Sabía que estaba cansada y que me preocupaba esta posible intolerancia a la leche de vaca de mi hija. Pero al señor pediatra no le importa lo que la madre pueda sentir pues para él lo natural es otra cosa.

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En fin, que ayer salí de la consulta dolida por el comentario del pediatra, recordando la lactancia fustrada de Biel que me fastidió él al hacer mixta y no guiarme a conseguir una buena lactancia (para qué hacerlo si puede recomendarme una leche de fórmula), preocupada por la salud de la niña ya que se ha estancado de peso, con posible intolerancia a la leche… y cansada de tener siempre esta lucha interna de prioridades.

Como van creciendo… 31 meses y 3 meses (y medio)

El mes pasado quería hablaros de los avances de los dos peques, ya que coincidían que uno cumplía los 30 meses y la otra los 3, pero como los días han ido pasando, el mayor ya ha cumplido los 31. Como es un número bonito igual os hablo de sus avances 😉

Biel – 31 meses

El trasto de la casa. Cada día está más espabilado y poco a poco va asentando su carácter. Está en una etapa muy bonita (como todas las etapas) pero a la vez dura. Es bonita porque ves lo mayor que se está haciendo, como cada día aprende algo nuevo, como va ampliando su vocabulario, como va aprendiendo diferentes truquillos para salirse con la suya… pero a la vez es dura porque estamos de pleno en la etapa de la reafirmación del yo, por lo que a menudo tenemos encontronazos entre sus preferencias y las nuestras. Con él vamos aprendiendo como manejar distintas situaciones: hay días que tenemos más éxito y días que menos.

Lo que más ha evolucionado en estos meses es su lenguaje. Aún no tiene un vocabulario del todo claro y hay días que parece que hable su propio idioma, pero ves que está intentando formar frases más largas y darte explicaciones de sus cosas, aunque muchas veces tengas que pedirle que vuelva a repetirte lo que ha dicho porque no te has enterado de la mitad. Le cuesta aún diferenciar el género de las palabras y así que de buenas a primeras te puede decir “una capsa blau” (una caja azul; en catalán lo correcto sería decir “una capsa blava”) o cualquier otro sustantivo femenino con el adjetivo que le acompaña en masculino en vez de femenino. Conoce todos los colores, aunque mezcla catalán y castellano. No sé porqué el blanco y el verde los conoce en castellano en vez de decir “blanc” y “verd” (mira que no es dificil jaja).

También es capaz de seguir y cantarte una canción que sepa. En este caso me quedo embobada escuchando como canta con su lengüecita de trapo y muchas veces él acaba riendo y escondiéndose de la vergüenza que le da que le mire.  Se conoce todas las canciones de los dibujos animados y alguna popular infantil. En cuanto a la numeración, se conoce todos los números del 1 al 10 y está empezando a reconocer el 11, el 12… el resto aún le cuesta aunque te los repite cuando los nombras.

A nivel motriz, va aprendiendo a subir las escaleras alternando los dos pies, incluso ya pide subir y bajar las escaleras solo (cosa que a veces los adultos pecamos de temerosos y lo único que debemos hacer estar a su lado, cerca, pero dejarle hacer para que gane confianza y autonomía — me incluyo que a veces me da miedo que caiga por las escaleras, sobre todo cuando baja, pero me ha demostrado más de una vez que es capaz de hacerlo solito y sin ayuda). Corre y salta sin dificultades. Estos días está aprendiendo a desvestirse solo (el siguiente paso será el vestirse) ya que para ir al baño aún nos solicita ayuda para bajarse los pantalones. Ya lo va controlando, falta que él acabe de sentirse seguro y confiado.

Se interesa por coger bien los colores o el lápiz. Dibuja trazos rectos y también empieza a dibujar sus primeras formas (se decanta por las redondas). Sabe pasar de una en una las páginas de un libro y si ve que se ha pasado más de una a la vez vuelve a la página inicial y las pasa con más cuidado.  Se interesa por cualquier objeto nuevo que le suponga un reto, como pueden ser las tijeras, el punzón, la cola… le gusta probar y hacer él. Sabe traspasar agua de un recipiente a otro sin derramar agua, cuando está concentrado. Sabe comer solo, tanto con el tenedor como con la cuchara (incluso las sopas, que era lo que más derramaba ¡pues giraba la cuchara!) y ya usa perfectamente el vaso.

Es un niño atento a las novedades y enseguida se queda con lo que le explican. De todas formas, hay veces que no quiere escuchar y se cierra en sí mismo y parece que no te entienda, pero lo hace perfectamente. Es capaz ya de seguir más de una orden y hacer el recado que le pidas (buscar o guardar objetos en otra habitación de la que se encuentra, ordenar los juguetes donde toca, separarlos y clasificarlos…).

Bueno, os podría decir mil y una de Biel ya que hace tiempo que no hablo de sus avances, pero son tantas las cosas que va haciendo que tampoco me acuerdo ahora mismo y no dejaré espacio para hablar de su hemana.

La alegría de la casa

La alegría de la casa

Aina – 3 meses (y medio)

Aina también está espabiladilla y es que esto de tener un hermano mayor es todo un plus. Desde bien pequeña que es muy despierta y tiene interés por lo que pasa alrededor, así que a menudo la podéis ver con la cabeza bien tiesa mirando lo que puede. Últimamente le ha dado por hacer abdominales, que digo yo: ya no solo sostiene la cabeza sin problemas sino que además, estando tumbada o sentada, curva el tronco hacia adelante, como queriéndose levantar.

Es capaz de seguirte con la mirada y mantenerla con interés. Observa con suma atención. Se puede pasar horas mirándote (lo digo por mí porque bromeo que parece que me esté vigilando y es que esté donde esté siempre la pillo mirándome jaja). Ya ha descubierto sus manitas y sus pies y a menudo juega con ellos, observando (como no) como se mueven, como se pueden juntar, como llevarlas a la boca (las manos)… Con los pies de momento solo se entretiene mirando como mover una pierna y otra y se va dando palmaditas a la pierna (me encantan los movimientos de bebé). Es capaz de coger un objeto al que haya echado ojo y llevárselo a la boca. Todo se lo lleva a la boca (tendremos que andarnos con ojo).

Tumbada boca arriba se desplaza hacia atrás a base de apoyarse con los pies y arqueando el cuerpo hacia atrás. Es bastante molesto cuando se empieza a mover así mientras le cambias el pañal. También empieza a girar de lado, aunque aún no se ha dado la vuelta del todo por sí misma. Boca abajo aguanta perfectamente la cabeza y fija la mirada a los distintos objetos que tenga cerca. Tampoco ha probado de darse la vuelta estando tumbada así.

En cuanto al comer, solo toma teta y no quiere más que esto. Le estamos intentando dar mi propia leche en biberón, pero no hay manera. Parecía que la tetina de latex la aceptaba más que la de silicona, pero ha acabado berreando que no la quería… Así que siguiente paso a probar será el vaso y la cuchara. Me preocupa este tema especialmente porque el día 15 empiezo a trabajar y solo quiere teta para comer, a ver como haremos para que se tome la leche de otra forma. Por otra parte, estoy encantada con que solo tome teta, me la siento muy mía y es nuestro momento relax. Me encanta verla como se va abrazando y acomodando a la teta, y verla dormir en ella ya ni os cuento. De peso va muy bien, pesa 6,800kg y parece que tenga más de tres meses de lo grande que se ve.

Y el tema del dormir, es un placer, ya os lo conté el otro día. Me duerme mínimo seis horas seguidas por la noche, llegando muchas veces a ocho. Lástima que Biel no sea de tan buen dormir como ella, ¡sino estaríamos más que descansados!

Y bueno, hasta aquí la evolución de mis peques. El día 25 la peque cumplirá los cuatro meses, ya os iré informando de si añaden fruta a su alimentación (como hicieron con Biel) y a ver como se la toma… Ya os iré contando las novedades que surjan.

#Balancepersonal y #Balancebloguero 2013

Aquí estamos, un año más haciendo el balance de lo que ha dado de sí el año. Este balance esta pensado des del punto de vista personal, pues ha sido un año de cambios, como podréis imaginar. También ha habido cambios en lo que respecta al blog y he vivido más encuentros con diferentes bloggers. Intentaré dejarlo todo aquí escrito.

Este 2013, al igual que pasó en el 2011, ha sido un año especial por el nacimiento de mi hija. Empecé el año sabiendo que estaba embarazada, y que a los nueve meses tendría otro bebé. Muy contenta con la noticia pero también preocupada por como se lo tomaría Biel y cómo lo llevaríamos nosotros.

Aun estando embarazada, este año 2013 no ha sido bueno por lo que se refiere a mi trabajo. El curso 2012-2013 ha sido de los peores que creo que se puedan vivir, con angustia, malestar y muy baja de moral. Llegaba cada día cansada de batallar con mi grupo y sin saber bien bien hacia donde tirar. Así que sinceramente deseo que este 2014 me vaya mejor en este aspecto, aunque cojo el grupo con el curso ya empezado, me he preparado para trabajar más y mejor con ellos. Espero poder poner en práctica lo aprendido y ser fuerte ante las dificultades.

En verano, mi familia y yo hicimos nuestro primer viaje en barco. Fuimos a Menorca donde pasamos muy buenos días. Biel poco a poco ha ido creciendo y haciéndose más niño, mostrando más autonomía y más caracter.  Pasamos un buen verano aprendiendo juntos, disfrutando del embarazo, disfrutando los últimos días como hijo único y como mamá de un solo niño y aprovechando para hacernos una sesión muy bonita en familia, por 123Foto byParis.

Foto tomada por 123byParis

Mi barriga de 36 semanas. Foto tomada por 123FotobyParis

Este ha sido un embarazo distinto al primero, con náuseas durante el primer trimestre, con más dolores y molestias, con más pruebas por si tenía diabetes gestacional (que no tuve), más cansada por no poder descansar al estar al cuidado de un niño de dos años.

Llegó el mes de septiembre, el mes que cambió de nuevo mi vida, como pasó aquel junio de 2011. Salía de cuentas el 19 de septiembre pero mi pequeña se hizo de rogar hasta el 25 a la madrugada (¡por poco y nace el día de mi santo!). Tras un día de mucho dolor llegó mi segundo parto, que lo recuerdo muy doloroso, pero fijaros si es sabio el cuerpo que sé que pasé dolor, pero no lo recuerdo para nada y es que el momento en que te ponen a tu bebé en brazos borran cualquier tipo de sufrimiento.

Foto tomada por 123byParis. Sesión newborn

Foto tomada por 123FotobyParis. Sesión newborn

Aina ya forma parte de nuestra vida. El día 25 de diciembre cumplió los 3 meses y está muy espabilada ya. Biel la quiere con locura, aunque le haya costado unos meses quererse acercar a ella. Desde el día que nació Aina me siento más fuerte como madre, como persona, y aunque haya días que flaquee sé que podré hacerme con el cuidado de los dos. Son lo más importante de mi vida.

Por otra parte, también he tenido el gusto de poder conocer a personas muy valiosas como amigas, compañeras en esta aventura de ser madres, pero también acompañándonos en el día a día. Son la tribu 2.0, que a golpe de tweets y de comentarios de facebook o de blog vamos forjando una bonita relación. Esto también me ha ayudado a creer más en mi y en mis posibilidades como madre, pues escuchar otras experiencias siempre es gratificante.

Empecé el año con un encuentro bloguero en Barcelona, hablando sobre el porteo ergonómico a cargo de Nakadi. Allí conocí a varias blogueras, de las cuales algunas he seguido manteniendo contacto en otros encuentros o por otros temas, como son Annabel de la Nave de V, Maria José de Blogmoda Bebé, Marta de Una Mamá Diseñadora… Si queréis saber un poco más de qué fue ese encuentro podéis leerlo en el blog, como no: Charla-taller sobre porteo. Pero éste no fue el único encuentro bloguero del año, ha habido varios más. El siguiente fue en Valencia. Sí, sí. Valencia. Y es que cuando leí de qué iba el tema de la charla y dónde se hacía el encuentro no lo dudé dos veces (¡¡suerte que cayó en semana santa!!). Era mi oportunidad para conocer a la blogger con la que mejor relación tengo en esta tribu 2.0. Así que fuimos para Valencia ese día, a pasar el día y por la tarde fuimos a Canguro Verde Papillas y Café, y allí aprendimos un poco más sobre el Método Montessori y además pude conocer a bloggers de la zona: Raquel de Cuando los Sueños Despiertan, Jenni de Babbupi y la familia de Joan Petit, con ellos pasamos una tarde muy divertida! Si queréis leer un poco más de este encuentro, es el de Montessori para todos.  Luego, ya más adelante fue el encuentro de Bloggers and Family (tan completo como siempre), el encuentro para la experiencia Fisher Price, donde volví a encontrarme con bloggers del taller de porteo y además conocer a otras como Mamá Vitamina, que tuvo el detalle de hacerme la imagen del blog sin pedíserlo. También viví de primera mano el encuentro para darle a Paris nuestra sorpresa del Spidertanga, podéis leer su precioso post aquí: Una sonrisa para Paris #spidertanga. Y además, he asistido a otro tipo de talleres, como el de Lingosworld, que me permitió conocer a más bloggers: la creadora de este carnaval de blogs, a Bea Mama de Dos.

Además de encuentros de bloggers, que ha sido un año bastante completo, el blog ha sufrido algunos cambios, como ha sido su imagen y el cambio de blogspot a wordpress. No sé si esto último ha sido un acierto, pues tengo la sensación de que menos gente me lee desde que lo tengo en wordpress, pero bueno, intentaremos darle vidilla de nuevo al blog. Como ya dije en una de las últimas entradas de este mes de diciembre, intentaré hablar de todo un poco, siempre bajo mi experiencia y con sinceridad sobre lo que pienso. No faltarán entradas que hable de mis queridos hijos, los protas del blog.

Así que resumiendo, mi 2013 lo ha vuelto ha marcar el nacimiento de mi hija, a pesar de haber pasado gran parte del año mal por culpa de no saber gestionar bien un grupo, también lo ha marcado el ver crecer a mi hijo, comprobar que se va haciendo más mayor, que va dejando de ser un bebé, por mucha pena que nos de. Está en una etapa muy bonita que también debemos disfrutar y ¡tomar mucha paciencia!

Espero que este 2014 venga cargado de energía positiva, que deje atrás los malos pensamientos y las malas vibraciones. Espero que sea un año que pueda disfrutar una vez más de ver crecer a mis pequeños, de disfrutar con ellos, de reír, de jugar, de viajar todos juntos.  Quiero que sea un año que me sienta más fuerte aún, aprender a no dejarme pisar. Y sobre todo, seguir teniendo el amor de mi familia y amigos. Muy típico, sí, pero con esto ya seré feliz.

Y ya somos cuatro

Tras semanas y semanas deseando tener a mi niña en brazos y ser cuatro en casa, ya puedo decir que des del 25 de setiembre ya es una realidad. Ya pasada de cuentas, para variar, pero sin llegar a la semana 41, me puse de parto el día de mi santo. Todo el mundo hacía bromas de que pariría ese día, que se esperaría para es fecha, pues así fue, aunque nació la madrugada del 25 finalmente.
El día 24 me levanté con dolores de parto y además sangraba más abundante de lo que iba haciendo durante esa semana, des del tacto que me hicieron en monitores, y decidimos ir de urgencias. Nerviosa. Histérica. Sabía lo que me esperaba, pero aún así me llené otra vez de miedos y de “no podré” y “no sabré”. Llegamos a urgencias y me pasaron a un box. Me pusieron los monitores y me tactaron. Me dijeron que no estaba aún para quedarme, que faltaba un tiempo para acabar de dilatar y que me enviaban a casa. En el momento que me lo dijeron me volví a hundir… pero ¿cuando iba a ponerme yo de parto? Luego vino otra comadrona y me dijo que me enviaban a casa pero con la seguridad de que volvería a lo largo del día porque había empezado el parto. A cuadros me quedé. Me enviaban a casa porque era verdad que faltaba por dilatar y que estaría mucho mejor en casa, pudiendo darme duchas calientes o dando paseos para facilitar la dilatación. Así que volvimos a casa pero con el nervio en el cuerpo de que el parto ya estaba cerca.
Me pasé todo el día de mi santo pendiente de si tenía contracciones regulares (que iban y venían y me iba desanimando cada vez que paraban), dimos paseos, me duché, descansé… hasta que a las nueve de la noche volvieron los dolores. Estuve dos horas contando contracciones cada cinco minutos, y las últimas ya eran muy dolorosas. No podía ni aguantarme de pie. Dije a mi marido que llevara al niño a casa mi suegra (vivimos cerca) y que fuéramos corriendo al hospital. 
Llegamos y me volvieron a poner en el box. Me tactaron y me dijeron que estaba dilatada de 3cm. Yo estaba que me retorcía de dolor y me preguntaron si quería epidural a lo que casi la supliqué… Definitivamente soporto muy mal el dolor. La anestesista tardó una hora en llegar y yo pensaba que moría cada vez que tenía una contracción. Se nota que con Biel me pusieron la anestesia pronto y no tuve esos dolores. A las doce de la noche me pasaron a quirófano, ya que todas las salas de parto estaban ocupadas (¡¡menuda noche de partos aquella!!) y allí estuve esperando a la anestesista. A y media me la pusieron por fin… me tumbaron en la camilla y estuve esperando con mi marido. Vino la ginecóloga que llevaría el parto, me tactó y ya estaba de 9. En una hora había dilatado casi todo. Me dijo que en media horita volvería porque al ser el segundo salen más deprisa. Y así fue. A las 2 de la madrugada volvió, con una marabunta de gente (¿qué hacía tanta gente a esa hora?) y empezamos a ponernos a la faena. Cuatro empujones y ya tenía a mi niña fuera. Solo cinco minutos para expulsarla. Que diferencia con el parto de Biel que tardé tres cuartos de hora!! A las 02:05 llegó al mundo, con tres vueltas de cordón, la más preciosa de las niñas. Allí estaba mi niña. Me la pusieron enseguida encima, como hicieron con Biel. Y estuve con ella todo el rato que estuvieron para poder expulsar la placenta (una cosa más rara que pasó… se ve que se cerró el canal de parto y se quedó dentro…). Luego se la llevaron para pesar y vestir y me volvieron a poner en el box (en una cama esta vez) para ponérmela al pecho y estar una horita piel con piel. Después me pasaron a la habitación y a “descansar”.
Tengo que decir que el equipo médico de esta vez ha sido mucho mejor que en mi primer parto. Imagino que al ir ya de parto y al ser más rápido facilitó la faena. Aunque también es verdad que todas han sido infinitamente más amables y delicadas. La ginecóloga, comadronas e infermeras del parto geniales, intentando en todo momento que me sintiera a gusto y que sonriera, para disfrutar del momento. 
A punto de salir del hospital… enganchada, como no 😉

En casa ya
Y nada, más adelante ya os contaré qué tal lo llevamos en casa, qué tal Biel y qué tal nosotros. Y aunque me note un poco mejor que con Biel, la verdad es que no deja de ser un posparto y hay algún momento en que flojeo de ánimos, pero son muy pocos por suerte. En fin, ya os contaré. 

1 año (12 meses)

He estado desaparecida durante mucho tiempo, pero hoy no podía dejar de escribir unas palabras para uno de los días más importantes de este año. Hoy mi hijo Biel cumple 1 año. A estas horas, a las 21:45, nacía mi hijo, tras horas y horas de parto. No podía creer tener a esa personita tan preciosa encima mío. Realmente emocionante aquel momento, y sin duda uno de los mejores de mi vida. 
Hoy justo hace un año que me convertí en madre, que mi mundo cambió radicalmente, donde la Mercè mujer además se convertía en Mercè mamá… el papel más importante de todos. Un bebé dependía totalmente de mí. Los primeros días no cabe decir que fueron duros, llenos de dudas, con dolores y muy cansada. Pero también, felices. Los meses que siguieron, todos y cada uno de ellos, especiales. Vi crecer a ese bebé, tan pequeñito, que le costaba comer. Viví sus primeras carcajadas, viví la experiencia de ir a yoga, piscina, danza del vientre con él, viví la experiencia de verle descubrir sus manitas, viví la experiencia de verle sonreir al verme, viví la experiencia de verle gatear y ahora de darle sus primeros pasitos… Y muchas más experiencias: su primer viaje largo, su primera excursión, su primera vacuna, su primer análisis de sangre… Un año y toda una vida. 
Aún queda mucho por descubrir, mucho por aprender. De hecho, ahora empieza una etapa preciosa, llena de aprendizajes, de descubrimientos y de ver como su mundo crece.
Hoy hace un año del día más especial de mi vida.
El día del nacimiento de Biel y hoy

De enfermedades y demás

Biel no es un niño de ponerse malo a menudo, pero estos días ha estado con bronquitis y es la primera vez que ha estado enfermo con fiebre y es también la primera vez que lo hemos visto más chafado por encontrarse mal.
Yo, como madre, sufro cuando mi hijo está mal o le pasa algo que no controle. Por ejemplo, cuando nació, en el hospital la pediatra que nos atendía me echó un sermón diciéndome que no alimentaba bien a mi hijo, que lo tenía que tener más tiempo en el pecho, que si no el niño se iba a desnutrir. Y claro, yo madre primeriza, con la experiencia de estar pocas horas con mi hijo, sin saber muy bien como ponerme y que hacerle en cada momento, esas palabras me dolieron mucho. Me pasé un buen rato llorando. ¿Qué madre querría que su hijo estuviera desnutrido? Ninguna en su sano juicio. Así que me preocupé mucho de que comiera, lloraba cuando no lo hacía, cuando se me dormía al pecho… Yo solo quería que mi hijo estuviera sano y fuerte. 
Con quince días de vida
Quince días más tarde vino nuestro primer susto en casa. Estaba durmiendo en la cama, después de haber comido, y de repente se despertó vomitando toda la leche. Le salía incluso por la nariz. Se puso rojo como un tomate y parecía que se iba a ahogar. Mi instinto fue el de cogerle y ponerle mirando hacía abajo, es decir, su cuerpo paralelo a mi brazo. Así podría acabar de echar la leche que le sobraba. Ese día devolvió todas las tomas que hizo, tanto de pecho como de biberón. Así que alarmados por la gran vomitada de la noche, nos fuimos al hospital de urgencias para que miraran que no tuviera ningún problema en el estómago o algo. 
Allí en el hospital le hicieron su primer análisis de sangre (aún recuerdo sus gritos cuando le pincharon), también su primer análisis de orina y lo tuvieron un par de días ingresado para controlarlo. Durante el día el niño estaba bien y apenas devolvió la comida como lo hizo en casa y como hizo en la consulta de urgencias. Al menos descartamos que tuviera nada y le dieron el alta por mejora.
A principios de año Biel tuvo bronquiolitis. Los síntomas era mucha tos y moquitos, pero no tuvo fiebre. Le administramos ventolín unos días y enseguida mejoró. 
Y justo esta semana pasada Biel ha estado con bronquitis. Los síntomas eran los mismos que con la bronquiolitis, pero además tenía fiebre y se notaba que le costaba mucho más respirar. La pediatra del centro de salud nos volvió a recetar ventolín y un jarabe para la mucosidad. El ventolín no parecía hacerle mucho efecto además de que la fiebre persistía durante la semana. Se ha pasado casi toda semana santa durmiendo encima mío en el sofá, porque era como mejor estaba.  
La noche del domingo, después de haber estado la tarde fuera, vimos que le costaba mucho más respirar, y preferimos ir al hospital para que miraran que la bronquitis no se hubiera agravado. Pues sí, lo hizo, y estaba justito de oxigeno pero por suerte aún podía respirar por sí solo y no le tuvieron que enchufarle a la máquina. Simplemente le administraron un par de ventolines y le dieron un jarabe. Después de ver y notar mejora nos fuimos para casa. 
Aún sigue con un poco de tos, pero ya se le ve respirar mucho mejor, no va tan ahogado y esto hace que vuelva a comer bien y a dormir mejor por las noches. 
En el momento en que te conviertes en mamá, tu hijo se convierte en la prioridad número uno. Des del minuto cero. Cualquier cosa que pueda hacerle hacerle daño o sufrir, hace que se enciendan una serie de mecanismos para que tu puedas aliviar ese dolor que siente. Ya sea acariciándole, acunándole, besándole, o ya en los casos más extremos en que no sabes como aliviar el dolor (como en el caso respiratorio) acudiendo a un médico o a personal sanitario que te pueda ayudar. 
En la consulta de urgencias
He de decir que no todos los pediatras te entienden y te aconsejan como deberían. En el caso de la doctora que nos atendió en el hospital cuando recién parí, no tuvo muchos miramientos en decir las cosas y, como ya he dicho, hay momentos en que una se siente más vulnerable y ciertas palabras hacen que una se sienta mal… y tal vez sin necesidad. La vez que estuvo ingresado por el tema de las vomiteras hubo pediatras de todo tipo, y como se contradecían entre ellas pues acababas sintiéndote mal porque no sabías que hacer exactamente. Y ahora, con el paso de los meses y con más experiencia, he de decir que la pediata que nos atendió era un sol de persona. Muy atenta con Biel y con nosotros. Siempre con una sonrisa y sin juzgar ningún tipo de acción por nuestra parte. Se dedicó a hacer su trabajo y bien, y nosotros salimos satisfechos de que hubiera ayudado a que Biel se encontrara mejor.