Shhh… Los manuales de este mes del … silencio

Ya os conté que este mes de enero la caja de My Little Book Box se adelantó unos días para que fuera un bonito detalle de Reyes. El libro de este mes es Libro del Silencio, que ya podéis leer mi opinión de él en la entrada homónima al título del libro y la caja, como cada mes, propone tres manualidades.

Cuento + material para los manuales

Cuento + material para los manuales

Éstas son:

  • Osito de lana: podemos crear nuestro propio osito de lana para abrazarlo en momentos de tranquilidad y quietud. En la caja facilitan la lana, fieltro para hacer las partes del cuerpo del osito, los ojos y un lazo. Es un manual que tengo ganas de hacer, pero no encuentro el momento. Este sí que lo tengo que hacer yo, porque para el peque lo veo complicado. A ver si en breve comparto la foto de como ha quedado nuestro osito.
Instrucciones del osito

Instrucciones del osito

  • Mirando el silencio: consiste en una pequeña botella rellena de purpurina y líquido, que invita a la calma y la relajación. Es un manual sencillo de hacer y realmente transmite mucha calma. El sonido de la purpurina con el agua es muy relajante.

 

  • Un ruido secreto: Esta actividad es la base del juego “El guardián del secreto”, que también propone la guía para padres. Y ,más que un manual, consiste en poner un cascabel dentro de un globo y atarlo. El globo es el ruido secreto. El juego consiste en que el padre o la madre, que es el guardián del silencio, está sentado en el suelo con los ojos cerrados; el niño será el encargado de transportar el “ruido secreto” hasta él sin que se escape ningún sonido.  Si el guardián del silencio percibe un sonido, abrirá los ojos y el niño tendrá que volver a empezar el recorrido. Si llega hasta el guardián sin emitir ningún sonido, hará sonar el cascabel. De este modo él (el niño) se convertirá en el guardián del silencio y será el que tenga que preservarlo y el padre o la madre quien transporte el ruido secreto. Es un juego muy chulo, pero cuesta mucho que los pequeños lo entiendan. Mi hijo se lo pasa bomba haciendo ruido con el globo, así que no conseguimos la calma y la relajación si no¡todo lo contrario!

 

Os muestro cómo hicimos la botellita de Mirando el silencio.

ACTIVIDAD:

MIRANDO EL SILENCIO

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La actividad es muy sencilla de hacer. La caja te proporciona una botella pequeña, con su tapón. En las instrucciones pone que debes decorar la botella pintándola, poniendo gomets… Nosotros nos decantamos por esto último. Cogí unos que tenía de estrellas plateadas y le pedí a mi hijo que eligiera las que quisiera y las fuera poniendo por la botella.

A continuación, se debe introducir la purpurina dentro de la botella. Esto lo hice yo para que no se desparramara la purpurina por casa y encontrar brillos hasta la Navidad que viene. Él observó maravillado como caía ese color tan brillante.

Una vez puesta la purpurina se debe añadir el agua. Yo usé un jarro pequeño, de los de leche del juego de café, porque así él podía hacer el traspaso de la jarra a la botella. Lo hizo perfectamente bien, no se le cayó ni una gota de agua.

Con sumo cuidado pone el agua

Con sumo cuidado pone el agua

Una vez todo puesto se tapa la botella y ya se puede disfrutar de la botella del silencio, que invita a la calma y relajación.

Nosotros la tenemos como recurso cuando está muy, muy cansado, nervioso… le pedimos que busque la botella (que él ya directamente le llama “silenci”) y la removemos cerquita del oído, para disfrutar del relajante sonido que nos ofrece y tranquilizarnos un poco.

Es una idea bonita para invitar a los niños a la relajación.

¿Qué os parece nuestra botellita? A mí me encanta.

Ya sabéis que podéis beneficiaros del 5% de descuento durante tres meses introduciendo el código promocional de unamama, solo tenéis que clicar al banner y seguir los pasos para la suscripción mensual. Cada 25 de cada mes os llegará un correo electrónico informando de cuál es el próximo libro que incluye la caja a la que te suscribas, que además hay de diferentes edades (de los 9 meses a los 8 años). Sin ningún tipo de compromiso aceptas la caja o no, según si te va bien ese mes o no.

Yo ya estoy esperando la siguiente, que tengo la sensación que me gustará mucho y a mi peque también. ¡Hasta la próxima!

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“Todo por el bien de la nena”

“Todo por el bien de la nena”, eso es lo que me repito cada vez que me tengo que enchufar el sacaleches… Y es que con la niña hemos conseguido una lactancia satisfactoria, llevaba casi cuatro meses con la lactancia totalmente a demanda, sin darle biberones ni nada. Pero tuve que ir entrenándola para mi vuelta al trabajo y le fuimos dando a probar diferentes tipos de biberones, pues la señorita parecía que las tetinas no las aceptaba.

Llevo una semana y poco trabajando y mañana la niña cumple los cuatro meses. En este tiempo no le hemos podido introducir ningún otro alimento que no fuera la leche y como no quería perder nuestra lactancia me compré un sacaleches para dejarle las tomas al día.

El caso es que es la primera vez que uso un sacaleches y aunque me vaya bien y consiga extraerme leche, no sé siempre qué cantidad va a salir ni si será suficiente para la niña o no. Esto lo resolveremos el próximo martes ya que tenemos revisión de los 4 meses, según como esté de peso. Lo malo es que el pediatra que nos atenderá es el “anti lactancia” que digo yo, el mismo que en una de las primeras visitas a mi hijo me soltó la frase “menos teta y más biberón”. Así que voy un poco temerosa de lo que nos dirá, pero yo estoy convencida que mi leche es lo mejor y no quiero perder para nada esos momentos en que le doy el pecho.

A lo que iba, el uso del sacaleches es práctico para mi caso ya que hay días que plego por la tarde, así que aprovecho el mediodía para extraerme leche, y esa que me extraigo o bien la congelo o la usamos para el día siguiente. También me extraigo de un pecho por la mañana ya que suele coincidir que sobre las cinco de la madrugada la niña se despierta y toma de un pecho ya que se duerme muy plácidamente. Así que un poquito antes de las siete me suena el despertador para recordarme que me levante y prepare todos los cachivaches para la extracción. Os puedo asegurar que ese momento es mortal, con lo dormilona que soy. Pero acabo diciéndome “todo por el bien de la niña”, para así evitar darle leche de fórmula.

Y bueno, así vamos estos días que me reincorporado al trabajo, cada día con el extractor arriba y abajo, con la neverita en el trabajo, con bolsitas de leche tomando posesión de la nevera y del congelador… Todo da como mucha pereza, pero ya dicen que sarna con gusto no pica. Así que haré lo que pueda para seguir disfrutando de nuestra lactancia, de la que tan feliz estoy.

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Y seguimos… o empezamos

Llevo unos días, como sabéis, un poco baja de ánimos por la vuelta al trabajo. Pues bien, ya llevo tres días y ya me siento saturada… ¿pero qué me pasa? Además, llego y hay novedades como que se quedan con la sustituta, por lo que hay una maestra más en la escuela, y me cambian algunas asignaturas. Esto implica empezar de cero en algunas cosas. En fin, que se me ha girado mucho trabajo…

La niña parece que el biberón le sigue sin hacer mucha gracia. Aunque han conseguido que beba un poco de él, el resto de la toma se lo tienen que dar a cucharadas. La cuestión es que la niña coma en mi ausencia. Eso sí, en cuanto llego es de mortal necesidad engancharme a ella, porque aunque me extraiga leche al mediodía, al llegar quiero estar un ratito con ella y ella, conmigo. Y es que ya sabemos que dar el pecho es más que alimentación, también es consuelo, unión… así que es nuestra manera de decirnos que nos hemos echado de menos y que ya estamos juntas.

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Con Biel bien, él ya está acostumbrado a pasar más tiempo con su abuela, así que no hay problema. Esta semana pasada, también hemos empezado la busca y captura de colegio. En septiembre empieza P3 y ya le hemos echado el ojo a uno, pero seguiremos mirando por si no nos dan plaza en el que queremos.

Y nada, llevo días que quiero escribir, pero no me salen las palabras o me bloqueo a medio post. Me digo: seguiré o empezaré algun carnaval de blogs, que siempre te salvan porque te dan la idea de publicar sobre un tema… pero ni para eso encuentro tiempo ni inspiración. Así que poco a poco iré reencontrándome. Espero no dejar en el olvido el blog, pues me gusta ir explicando cositas y es mi espacio (y el vuestro).

Bueno, por hoy lo dejo aquí ya que tengo que seguir (o más bien empezar) a hacer cosas para el nuevo curso que empiezo.

Y se acabó la baja

10 de julio: empiezan las vacaciones de verano y mi tiempo para dedicarme en cuerpo y alma al final del embarazo.

Empieza septiembre, día 2: voy a la reunión de inicio de curso aunque esté de baja. Me pongo un poco al tanto de las novedades del curso y hablo con la sustituta. Me despido de mis compis hasta la vuelta al trabajo. Ahora sí que es la recta final del embarazo. Suerte que no trabajaba: iba muy cansada y me dolía todo.

25 de septiembre: 02 de la madrugada, nace mi hija. Empieza lo bueno. Empiezan los primeros días con los dos peques, la teta a demanda, la sensación de separación con el niño porque estoy totalmente enganchada a la niña, sentirme bipolar porque tan buen punto estoy contenta como me siento triste por tener la sensación de no poder con los dos.

Pasa el primer mes. Llega la calma. Me afronto a días con los dos solos, me atrevo incluso a salir con los dos aunque sean trayectos cortos.

Noviembre y ya me siento más tranquila aunque aún haya días de desespero. Mi hijo empieza a aceptar del todo a su hermana y a mí se me empieza a caer la baba con los dos.

Diciembre. Locura de mes. Preparación de las fiestas, el niño emocionado con Papá Noel gracias a la experiencia Fisher Price, un mes especial (alargable hasta el 6 de enero con los Reyes) viviendo con la ilusión de un niño de dos años. Eso sí: nervios, nervios y más nervios. La niña ya está muy tranquila, se pasa más ratos despierta y empieza a entretenerse sola. En este mes empiezo a disfrutar más de mi peque mayor. Siento que volvemos a conectar.

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Enero. Nuevo año. Y esta vez para mí el año sí que empieza en enero y no en septiembre. Se acaba la baja. Cuento los días para que llegue el día 15. Me siento triste, confusa, temerosa… 16 semanas han pasado desde ese 25 de septiembre. DISFRUTA QUE EL TIEMPO PASA VOLANDO – dicen (y digo) todos los que han tenido ya un niño. Y es verdad. Pero es justo cuando se está acabando la baja que realmente empiezas a disfrutar de la maternidad. Vas con menos miedos, más segura, más tranquila. Y de repente: vuelta al trabajo. Dejar a una niña que aún no tiene los cuatro meses (que aunque esté al cargo de las abuelas me siento como que la dejo…), una niña que solo quiere teta, con el temor de cómo estarán los dos (sé lo que es estar con los dos los primeros días sola)… Pero también con el miedo de empezar, de enfrentarme a un curso ya empezado, con la inseguridad de no saber bien bien por donde empezar, con novedades potentes y yo, en estos momentos, sin fuerzas para tirar adelante. Hoy me siento un poco triste. Triste por haber renunciado a la lactancia, triste por no poder disfrutar más tiempo de los dos, triste por no haberme planteado una excedencia ni que sea hasta el primer año de la niña… triste porque la ley solo da 16 semanas de permiso. Quisiera vivir 6 meses de lactancia materna exclusiva. No podrá ser. De aquí dos días empiezo a trabajar de nuevo, vuelta a la rutina, al ruido, a las prisas, al trabajo en casa, al poco tiempo… Hoy, que me siento un poco triste, espero que, con todo, el día a día me vaya animando y dejar de sentir ese MIEDO  a empezar, ese miedo que me paraliza a día de hoy y me deja bloqueada.

Nuestro pequeño chef cocina… crema de calabacín y manzana

La verdad es que en casa tenemos un pequeño chef, le gusta mucho acompañar a su padre en la cocina y muchas noches los dos preparan deliciosas cenas. No hacen nada del otro mundo, pero así el peque se va habituando a la cocina del día a día y a familiarizarse con las acciones más comunes como pelar, salar, rebozar, hervir… Él, lógicamente hace lo que le permite su edad, cositas no muy complicadas, pero el hecho que acompañe a su padre en todo el proceso es importante porque así observa y lo va aprendiendo.

Así pues, os dejo con una receta que nos gusta mucho en casa y que los pequeños pueden colaborar bastante en su elaboración.

CREMA DE CALABACÍN Y MANZANA

 

Ingredientes (Para 3 personas)

-1 calabacín y medio

-2 manzanas (nosotros usamos golden pero puede ser cualquiera)

-1/2 de cebolla

-2 quesitos en porciones

-1 vaso de leche

-Sal

-Mantequilla (o aceite de oliva)

-Yogur griego (optativo)

-Picatostes (optativo)

Ingredientes

Ingredientes

Elaboración

Ponemos una nuez de mantequilla a la cazuela (o un poco de aceite). Añadimos la cebolla (cortada a lunas o picada). Cuando empiece a estar dorada, introducimos los calabacines (a rodajas) y las manzanas (también cortadas a rodajas finas) y lo rehogamos a fuego lento durante diez minutos.

Añadiendo los primeros ingredientes

Añadiendo los primeros ingredientes

Añadimos agua y dejamos cocer otros quince minutos. Incorporamos el vaso de leche y los quesitos y dejamos que vuelva a hervir. Una vez esté,  apagamos el fuego y batimos todos los ingredientes hasta que logremos la consistencia deseada.

Seguimos cocinando

Seguimos cocinando

Ponemos la crema en los bols o platos fondos, añadimos los picatostes y ¡a disfrutar de la crema!.

mmm, ¡qué buena!

mmm, ¡qué buena!

Hay otra versión que hace tiempo que no hacemos pero que queda muy buena y da un toque especial a la crema de calabacín; y es que, una vez hemos batido la crema y la hayamos puesto en los platos, añadimos un poco de yogur griego, que quede en el centro y ponemos unos daditos de manzana, que habremos dejado reservados cuando hemos cortado al principio las manzanas. Le da un toque muy colorido al plato y queda buenísimo.

Con el toque de yogur i trocitos de manzana

Con el toque de yogur i trocitos de manzana

 

 

Espero que disfrutéis de la receta, como véis facilita de hacer incluso con los peques de la casa. ¡Buen provecho!

 

Viernes dando la nota (12): Treinta y tantos (Vega)

Volvemos con el Viernes dando la nota, después de mucho tiempo sin colgar una sola canción en el blog. Y ¿con quién vuelvo? Como no, con Vega. En octubre sacó su nuevo álbum, Wolverines, con canciones de su estilo, más personales y cada única, como suele ser en ella.

Elijo esta canción para hoy porque el día 13 (lunes) ya cumpliré un añito más, y ya entro en la etapa de los “treinta y tantos”, aunque el tanto aún no es muy alto 😉 Así que me la autodedico, y se la dedico a mi hermanita gemela, que también cumple uno más como yo.

¡Espero que os guste!

Como van creciendo… 31 meses y 3 meses (y medio)

El mes pasado quería hablaros de los avances de los dos peques, ya que coincidían que uno cumplía los 30 meses y la otra los 3, pero como los días han ido pasando, el mayor ya ha cumplido los 31. Como es un número bonito igual os hablo de sus avances 😉

Biel – 31 meses

El trasto de la casa. Cada día está más espabilado y poco a poco va asentando su carácter. Está en una etapa muy bonita (como todas las etapas) pero a la vez dura. Es bonita porque ves lo mayor que se está haciendo, como cada día aprende algo nuevo, como va ampliando su vocabulario, como va aprendiendo diferentes truquillos para salirse con la suya… pero a la vez es dura porque estamos de pleno en la etapa de la reafirmación del yo, por lo que a menudo tenemos encontronazos entre sus preferencias y las nuestras. Con él vamos aprendiendo como manejar distintas situaciones: hay días que tenemos más éxito y días que menos.

Lo que más ha evolucionado en estos meses es su lenguaje. Aún no tiene un vocabulario del todo claro y hay días que parece que hable su propio idioma, pero ves que está intentando formar frases más largas y darte explicaciones de sus cosas, aunque muchas veces tengas que pedirle que vuelva a repetirte lo que ha dicho porque no te has enterado de la mitad. Le cuesta aún diferenciar el género de las palabras y así que de buenas a primeras te puede decir “una capsa blau” (una caja azul; en catalán lo correcto sería decir “una capsa blava”) o cualquier otro sustantivo femenino con el adjetivo que le acompaña en masculino en vez de femenino. Conoce todos los colores, aunque mezcla catalán y castellano. No sé porqué el blanco y el verde los conoce en castellano en vez de decir “blanc” y “verd” (mira que no es dificil jaja).

También es capaz de seguir y cantarte una canción que sepa. En este caso me quedo embobada escuchando como canta con su lengüecita de trapo y muchas veces él acaba riendo y escondiéndose de la vergüenza que le da que le mire.  Se conoce todas las canciones de los dibujos animados y alguna popular infantil. En cuanto a la numeración, se conoce todos los números del 1 al 10 y está empezando a reconocer el 11, el 12… el resto aún le cuesta aunque te los repite cuando los nombras.

A nivel motriz, va aprendiendo a subir las escaleras alternando los dos pies, incluso ya pide subir y bajar las escaleras solo (cosa que a veces los adultos pecamos de temerosos y lo único que debemos hacer estar a su lado, cerca, pero dejarle hacer para que gane confianza y autonomía — me incluyo que a veces me da miedo que caiga por las escaleras, sobre todo cuando baja, pero me ha demostrado más de una vez que es capaz de hacerlo solito y sin ayuda). Corre y salta sin dificultades. Estos días está aprendiendo a desvestirse solo (el siguiente paso será el vestirse) ya que para ir al baño aún nos solicita ayuda para bajarse los pantalones. Ya lo va controlando, falta que él acabe de sentirse seguro y confiado.

Se interesa por coger bien los colores o el lápiz. Dibuja trazos rectos y también empieza a dibujar sus primeras formas (se decanta por las redondas). Sabe pasar de una en una las páginas de un libro y si ve que se ha pasado más de una a la vez vuelve a la página inicial y las pasa con más cuidado.  Se interesa por cualquier objeto nuevo que le suponga un reto, como pueden ser las tijeras, el punzón, la cola… le gusta probar y hacer él. Sabe traspasar agua de un recipiente a otro sin derramar agua, cuando está concentrado. Sabe comer solo, tanto con el tenedor como con la cuchara (incluso las sopas, que era lo que más derramaba ¡pues giraba la cuchara!) y ya usa perfectamente el vaso.

Es un niño atento a las novedades y enseguida se queda con lo que le explican. De todas formas, hay veces que no quiere escuchar y se cierra en sí mismo y parece que no te entienda, pero lo hace perfectamente. Es capaz ya de seguir más de una orden y hacer el recado que le pidas (buscar o guardar objetos en otra habitación de la que se encuentra, ordenar los juguetes donde toca, separarlos y clasificarlos…).

Bueno, os podría decir mil y una de Biel ya que hace tiempo que no hablo de sus avances, pero son tantas las cosas que va haciendo que tampoco me acuerdo ahora mismo y no dejaré espacio para hablar de su hemana.

La alegría de la casa

La alegría de la casa

Aina – 3 meses (y medio)

Aina también está espabiladilla y es que esto de tener un hermano mayor es todo un plus. Desde bien pequeña que es muy despierta y tiene interés por lo que pasa alrededor, así que a menudo la podéis ver con la cabeza bien tiesa mirando lo que puede. Últimamente le ha dado por hacer abdominales, que digo yo: ya no solo sostiene la cabeza sin problemas sino que además, estando tumbada o sentada, curva el tronco hacia adelante, como queriéndose levantar.

Es capaz de seguirte con la mirada y mantenerla con interés. Observa con suma atención. Se puede pasar horas mirándote (lo digo por mí porque bromeo que parece que me esté vigilando y es que esté donde esté siempre la pillo mirándome jaja). Ya ha descubierto sus manitas y sus pies y a menudo juega con ellos, observando (como no) como se mueven, como se pueden juntar, como llevarlas a la boca (las manos)… Con los pies de momento solo se entretiene mirando como mover una pierna y otra y se va dando palmaditas a la pierna (me encantan los movimientos de bebé). Es capaz de coger un objeto al que haya echado ojo y llevárselo a la boca. Todo se lo lleva a la boca (tendremos que andarnos con ojo).

Tumbada boca arriba se desplaza hacia atrás a base de apoyarse con los pies y arqueando el cuerpo hacia atrás. Es bastante molesto cuando se empieza a mover así mientras le cambias el pañal. También empieza a girar de lado, aunque aún no se ha dado la vuelta del todo por sí misma. Boca abajo aguanta perfectamente la cabeza y fija la mirada a los distintos objetos que tenga cerca. Tampoco ha probado de darse la vuelta estando tumbada así.

En cuanto al comer, solo toma teta y no quiere más que esto. Le estamos intentando dar mi propia leche en biberón, pero no hay manera. Parecía que la tetina de latex la aceptaba más que la de silicona, pero ha acabado berreando que no la quería… Así que siguiente paso a probar será el vaso y la cuchara. Me preocupa este tema especialmente porque el día 15 empiezo a trabajar y solo quiere teta para comer, a ver como haremos para que se tome la leche de otra forma. Por otra parte, estoy encantada con que solo tome teta, me la siento muy mía y es nuestro momento relax. Me encanta verla como se va abrazando y acomodando a la teta, y verla dormir en ella ya ni os cuento. De peso va muy bien, pesa 6,800kg y parece que tenga más de tres meses de lo grande que se ve.

Y el tema del dormir, es un placer, ya os lo conté el otro día. Me duerme mínimo seis horas seguidas por la noche, llegando muchas veces a ocho. Lástima que Biel no sea de tan buen dormir como ella, ¡sino estaríamos más que descansados!

Y bueno, hasta aquí la evolución de mis peques. El día 25 la peque cumplirá los cuatro meses, ya os iré informando de si añaden fruta a su alimentación (como hicieron con Biel) y a ver como se la toma… Ya os iré contando las novedades que surjan.

Libro del Silencio

Libro del Silencio

Libro del Silencio

 

Ya hace unos días que tenemos la cajita del mes de enero, que se adelantó unas semanas para que los Reyes la pudieran dejar bajo el árbol. Yo que soy impaciente por descubrir este tipo de cosas, la abrí tal cual llegó. Ya sabía cuál era el cuento que nos venía y todo lo que nos proponen de trabajar con él (pues con la suscripción te avisan unos días antes de qué caja te viene por si te interesa ese mes o no) pero fue una sorpresa ver qué tipo de cuento era, qué ilustraciones tenía y qué nos contaba el cuento. Pues he de decir que este libro, más que un cuento como tal, es como un compendio de los diferentes tipos de silencio que podemos encontrar en la vida de un niño.

Cada página de Libro de Silencio (Ed. Jaguar), de Deborah Underwood, explica un tipo de silencio, como por ejemplo el silencio del despertar, el silencio de jugar al escondite (que no debe hacer ningún ruido para no ser descubierto), el silencio cuando es el último en ser recogido de la escuela, el silencio que debe haber en casa cuando la hermanita duerme, el silencio de leer un cuento… Nos encontramos con multitud de momentos cotidianos en que podemos encontrar ese silencio, ese instante de calma o ese silencio de tensión. Silencios que encuentran los niños y los adultos.

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El tema, como ya habréis deducido, es la importancia de ese silencio. Pero no el silencio como tal si no de diferenciar qué tipos hay y cuando hay que estar callados o estar más tranquilos. Es, pues, un cuento para ser leído con calma, deteniéndonos a cada imagen, leyendo la frase, analizando las ilustraciones. Es ideal si se mantiene ese momento de sosiego para llegar a la calma y la reflexión de lo que nos quiere hacer llegar. 

"Escucho en silencio mientras me leen un cuento"

“Escucho en silencio mientras me leen un cuento”

 

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“En silencio duermo profundamente”

Las ilustraciones, de Renata Liwska, tienen tonos grises, marrones, colores más bien apagados que nos transmiten esa calma. Los personajes del cuento son diferentes animalitos, como conejos, osos, renos, búhos… Son imágenes tiernas que evocan los diferentes momentos de la infancia que relatan en el libro.

Es un libro pensado para alejarnos del ruido del día a día, del caos en que a menudo nos vemos immersos, y de esta manera poder acercar a los niños instantes en que deben detenerse, disfrutar de una frase, del silencio, de observar esa imagen, de que expliquen lo que ellos ven en ella (recordemos que la caja que recibo está dirigida a niños de 2-3 años, por lo tanto aún no saben leer).

¿Y hemos conseguido leerlo con calma? Pues aún no. Del todo, no. Como ya he dicho en más de una ocasión, a mi hijo le encantan los libros, y ¿con qué problema me he encontrado con este cuento? Por mucho que le dije que íbamos a mirar un cuento juntos, que esta vez se lo leería mamá en la cama, que él disfrutara de las imágenes, mi hijo quería coger el cuento y ver él las imágenes. Empezamos calmados pero acabamos frenéticos, que digo yo. Él pasándome las páginas sin apenas dejarme tiempo a decirle qué había en aquella página. Y es que, además, no es un cuento corto, tiene 30 distintos tipos de silencio, por lo que a la que vamos por la mitad él ya quiere saber qué vendrá a continuación. Así que he optado por leerle a trozos, poco a poco. Vemos dos o tres imágenes, decimos qué hace el osito, o el búho, y luego ya dejo que él acabe de ojear el libro a su ritmo. El otro problema que me encuentro con este cuento es que el tipo de encuadernación hace que sea un poco difícil para para pasar con las mini-manitas de niños de esta edad, por lo que pasan más de una página a la vez y no disfrutan de todas las imágenes, o se pone nervioso y lo cierra enseguida.

Le cuesta pasar las páginas del libro él solito...

Le cuesta pasar las páginas del libro él solito…

Así que, primeras impresiones de nuestra tercera cajita de My Little Book Box es que el libro es bonito para ser leído con tranquilidad y calma como proponen en la guía, pero la realidad es que los peques de esta edad les cuesta de buenas a primeras seguir un cuento de este tipo (por el tipo de ilustración, encuadernación, etc). La idea es genial, está muy bien trabajada pero hay que tener en cuenta que no es un libro para ser leído de seguido.

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Aprovecho para deciros que podéis suscribiros a estas cajas de My Little Book Box, disfrutando del descuento que podéis conseguir con el código que aparece en el banner (clicad en la imagen y os redirecciona donde poder conseguir más información). Nosotros estamos muy contentos con las tres cajas que hemos recibido, las tres muy distintas y que enriquecen el imaginario de los más peques y además te permiten conocer cuentos y trabajarlos desde distintos puntos de vista, y esto la guía que proporciona el equipo de Boolino ayuda mucho. Es una buena forma para atraer a los peques a la lectura y crear y fomentar hábitos que les ayudarán de más mayores.

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Otro día os hablaré con detenimiento de los tres manuales que proponen este mes, de los cuáles ya hemos hecho dos. El tercero es muy chulo pero requiere tiempo y estos días de fiesta no nos ha ayudado a buscar el momento ideal para hacerlo. A ver si  encuentro un fin de semana de este mes para ponerme a hacer nuestro propio osito de lana.

Cajita de Diciembre de Nonabox

Hace unos días os escribí acerca de mi suscripción de tres meses de las cajas de productos que selecciona Nonabox para la madre y el bebé (Mis cajitas de Nonabox) y hoy quisiera hablaros de la última que recibí, la de diciembre.

CAJA DE DICIEMBRE

Productos de diciembre

Productos de diciembre

Para empezar, esta es la primera caja a mi segunda suscripción. Empecé comprando solo para tres meses, pero como quedé bastante satisfecha y además había lo del proyecto de NaviDar, me decidí comprar otra suscripción de tres meses. A ver qué tal sale esta vez. De momento, la caja del mes pasado fue bastante satisfactoria. Os explico qué productos había:

Pegatina para el coche, aviso de Bebé a Bordo, de la marca Nicolasito-Vinilos infantiles: un diseño bonito para poner en el coche. Nosotros ya tenemos uno y no creo que lo usemos, pero está muy bien!

-Gel de baño y aceite de masaje de Alqvimia: esta marca ha presentado una nueva gama con estos productos para los más pequeños. Son productos 100% naturales y en la caja nos han enviado dos potecitos pequeños de muestra. Tienen una fragancia a cítricos, muy fresca. Tendremos que probarlos.

-Colonia Denenes: la clásica. Huele muy bien.

-Chupetero de Tatilei: modelo rosa, de corazón… Hecho de madera y muy bonito. Lástima que a Aina no le van los chupetes.

-Emulsión hidratante de BioCare: la crema hidratante de esta marca que ya recibimos el gel en la cajita de septiembre. Tampoco la hemos probado pues Aina tiene piel atópica… así que se quedará por estrenar.

-Pañales BioBaby de Moltex: son suaves al tacto y son ecológicos. Dicen que tienen un gran poder de absorción y que respetan al máximo la piel de los más pequeños. Cuando los hayamos probado ya os contaré qué tal. De momento tienen buena pinta y tienen un diseño muy bonito.

-Tortuga de peluche de Cloud B, de los llamados Soothing Puppets: es un peluche muy suave que llevan dos bolsas de gel, tanto para frío como para calor, por lo que es ideal por si el bebé se da algun golpe o si se le quiere calmar con su calor. Es un peluche muy mono, y que me haya tocado la tortuga me parece ideal, me encantan!! Tal vez no es tan llamativa como la mariquita o tan dulce como la jirafa, pero han dado en el clavo.

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Nuestra tortuga… ¡Aún no tiene nombre!

Des del día de Navidad que es propiedad de Aina, aunque a Biel le gustó mucho cuando abrimos el paquete. Si probamos lo de las bolsitas de gel ya os diré qué tal va, si no como peluche ya veis que es una monada. El producto estrella del mes sin duda.

¿Con qué me quedo este mes? Sin dudar con el peluche. Muy vistoso y compensa el precio de la caja él solito. Todos los productos de este mes son muy útiles; salvo la pegatina (porque ya tenemos una), la crema hidratante (por el tema piel atópica) y el chupetero (que es bonito pero no le daremos uso de momento, por lo que parece), el resto serán usados en un momento u otro.

Y comentar que cuando me trajeron la caja, el mensajero se llevó la mía que tenía preparada para NaviDar. Elegí varios productos con ilusión (algunos regalándolos con pena, no os penséis, yo que soy muy apegada a las cosas) y los puse en la caja de noviembre para que los disfrutara una familia con menos recursos. ¡Espero que la estén disfrutando!

Mi caja de NaviDar

Mi caja de NaviDar

Como podéis ver, en la caja puse un poco de todo: un cuento con sonido, un juguete, ropa, gel y aceite de baño, un chupete, colonia para la madre… Cosas sencillas pero útiles. Espero que le haya gustado a la familia que le haya tocado.

A finales de este mes recibiré la cajita de enero, ya os informaré qué tal es.