El inicio de mi segunda lactancia

En el 2011 empecé mis andares como mamá. Al ser primeriza pasé todos los miedos y dudas que solemos tener las madres, pues sobre todo y ante todo queremos lo mejor para nuestros hijos. Uno de los temas que más me preocupaba era la lactancia materna. De hecho abrí el blog para desahogarme y explicar mis experiencias con mi bebé, que por aquel entonces tenía casi tres meses. La primera entrada “seria” que escribí fue sobre la lactancia, que la podéis volver a leer clicando al link. Hablaba de mi primera lactancia. De cómo me creía preparada y cómo la viví finalmente. Acabé la entrada diciendo lo siguiente:

“Por lo tanto, ¿lactancia materna? De mi experiencia y de mis errores, sé que la próxima vez intentaré guiarme más por mi misma, y de las convicciones que tenía. Los médicos no se ponen de acuerdo en nada y muchas veces no se dan cuenta que una no nace sabiendo todo, por muchos libros e información que haya.” 

Pues ahí me quejaba de la poca información que recibí por parte de mis médicos y comadronas durante la estancia en el hospital y durante las revisiones. Mi marido me animaba a apuntarme a grupos de soporte a la lactancia, pero no me atrevía, me sentía la bicho raro. Que equivocada iba. Así que con el blog pretendí abrirme y buscar apoyo en la red, conocer a otras madres y saber de su experiencia. Vi que no estaba sola y que muchas nos sentíamos así, y que desgraciadamente éramos muchas las que no teníamos una buena experiencia con la lactancia durante los primeros meses y que algunas, entre ellas yo, tirábamos la toalla y no conseguíamos una lactancia exclusiva (en mi caso hicimos mixta hasta casi los 6 meses y luego ya biberón).
Ahora, con mi segunda hija, sabía de mi experiencia. Sabía mis errores, como decía al final de la entrada, y esta vez sí que me dejé guiar por mi instinto y fui paciente. Ya había nacido como madre hacía dos años y aunque aún considero que no lo sé todo (¡solo faltaría!), de lactancia he ido leyendo y escuchando experiencias de otras mamás y he ido con la total tranquilidad de que esta vez sí que lo conseguiría. Y vaya sí lo he conseguido. Llevamos casi dos meses (el lunes 25 los cumple) de lactancia exclusiva. Y la experiencia es fantástica.  No niego que al principio me sentía “esclava” de la teta, pero verla enganchada a mí me quitaba los males. Y me sentía esclava, más que nada, porque tenía (y tengo) que cuidar de otra personita pequeña y aún me tenía que acoplar a la nueva situación. 
La subida de la leche se dio en el mismo hospital, primera y gran diferencia con mi primer hijo. Aún recuerdo aquella noche. Fue la segunda que pasamos en el hospital, contando que la primera fue la madrugada que nació, y se pasaba todo el rato quejándose y me la iba pasando de una teta a la otra. Recuerdo a mi marido medio tumbado durmiendo en la incómoda butaca de la habitación mientras yo estaba medio incorporada en la cama. Me la iba pasando, como he dicho, de un pecho al otro. Parecía que no salía nada de nada y que la niña estaba hambrienta… Ay, ¡cómo me sonaba eso! Vino una infermera y me dijo que si quería se la podían llevar un ratito para que yo descansara un poco (llevaba casi toda la noche quejándose, no exagero). Así que se la llevaron unos cinco-diez minutos y me la trajeron de nuevo, más calmadita. Me dijeron que tenía sed y que tenía la boquita seca… Imagino que le dieron algo de suero, pero no me preocupó ni me indignó. Cuando me la dieron me la tumbé a mi lado y dormimos un poco. Al cabo de poco despertó de nuevo quejándose y me la puse al pecho. Noté que estaba tragando. Se pasó más de diez minutos enganchada y cuando acabó se quedó dormida. Me sentí feliz pues me había subido la leche. Y todo por ponérmela en el pecho, dejar que lo estimulara aunque “no saliera nada” (solo el calostro), y sobre todo estar yo tranquila. No me puse nerviosa en ningún momento aunque me sentía cansada de irla pasando de lado a lado. Confié y salió bien.
Desde entonces solo toma teta. Soy su alimento y su calma. Sin duda uno de los mejores momentos que tenemos es cuando me tumbo en la cama y la veo con sus ojos medio cerraditos tomando su leche, con su manita paseándose tocando a la mami. He tenido suerte además de que no haya tenido aún ningún dolor importante, y si lo he tenido enseguida he buscado remedio (como me pasó que el sujetador me iba un poco ajustado y parecía que me obstruía un conducto, pues se me puso colorado y duro… Lo arreglé dándole masajes a la zona para bajar el hinchazón, dándole calor, poniéndome la niña al pecho para que vaciara lo que podía y cuando descubrí que podía ser el sujetador, me puse un extendedor y problema arreglado).
Aún así, me queda por aprender algunas cosas, como por ejemplo el maravilloso mundo de extraerse la leche, y es que aunque empiece a trabajar de aquí poco, no quiero perder la lactancia y pienso seguir dándole hasta que las dos dejemos de sentirnos a gusto.
Mi segunda lactancia está siendo más satisfactoria, me siento más mucho más tranquila y segura. Me alegro de haberme informado más y haber escuchado a tantas y tantas mamás, tanto en la vida 2.0 como en la 1.0 y que me hayan aportado tanto. Como muchas dicen, la solución es poner al bebé en la teta. Dar teta y más teta, solo así se consigue una buena lactancia. Ahora yo también seré de las que aconseje de no dejar de dar teta y sobre todo de sentirse tranquila. Si tú estás tranquila, el bebé también lo estará, y aunque al principio pueda ponerse un poco tenso por esa sensación de que “no sale nada” enseguida saldrá, el truco es estimular el pecho y no dejarse llevar por la desesperación.
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5 comentarios en “El inicio de mi segunda lactancia

  1. Ayyy los consejos mercé, k malos son muchas veces y más de primerizas…a mi tb me pasó con peluchin k estuve hasta los 3 dándole teta y bibe ( aunque el bibe era de mi leche casi siempre). Con la peque nada….yo ya sabía más y ella mejor técnica , con sus 7 meses no hay kien le quite su teta…:)

  2. Enhorabuena preciosa!! Como me alegro que hayas podido disfrutar desde el primer momento de la lactancia. Lo mejor es ignorar todos los comentarios absurdos del resto y creer en ti misma y en tu instinto. Me alegro, por la oarte que me toca, que los consejos que te hemos dado otras mamás te hayan servido para bien.Cuando fui al taller de lactancia me dijeron, pontelo mucho a la teta y ya verás, eso y la postura es fundamental.Un beso enorme preciosa

  3. Pingback: ¡La mejor leche! #SMLM2014 | Una Mamá Bloguera

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