Los cuentos de Dudu

Hoy quisiera hablaros de los nuevos cuentos que compré a Biel. Llevaba tiempo buscándolos, y el otro día los vi y cogí toda la colección. Veréis que son super tiernos y, además, gustan mucho. 
Son cuatro: En Dudu es vesteix (Dudú se viste); En Dudu i l’orinal (Dudú y el orinal); Bona nit, Dudu! (¡Buenas noches, Dudú!); El xumet d’en Dudu (El chupete de Dudú). Su autora es Annette Swoboda y estan editados por Joventut.
Os dejo unas pequeñas reseñas de ellos:
  • En Dudu i l’orinal

Este lo vi ideal para la etapa que aún no me he atrevido a empezar, pero que dentro de poco quiero hacer… la retirada del pañal. Es una historia simpática en que los amigos de Dudú ven como el pato protagonista usa su orinal de diversas formas: como cochecito para llevarles a ellos, como coche de carreras, como una corona… pero de repente va y se lo lleva muy serio al lavabo. ¿Para qué lo usará realmente? Para hacer “titi” como dice mi hijo. Ahí tenéis al simpático patito haciendo un pipi, o caca, según como queráis explicar la historia jeje
  • En Dudu es vesteix
Comienza la historia con esta simpática imagen de Dudú despertándose. Nosotros le damos los buenos días y a continuación vemos como se va vistiendo: se pone su pantalon, su gorra, sus zapatos… y sale a la calle. Pero, ah! está lloviendo, y todos los protagonistas del cuento, además, llevan un paraguas para protegerse de la lluvia.
  • Bona nit, Dudu!
Para mí, el que más me gusta. Dudú se va a la cama y empieza su ritual de buenas noches. Le da las buenas noches a las zapatillas, a la luz, a la luna… y finalmente se las damos a él. 
Nosotros se las damos a todo lo que vemos en las imágenes: los cubos de construcción, al perro, a la cama… 
Incluso cuando vamos a la cama vamos dando las buenas noches a todo: a los coches y diferentes juguetes, a la mama, al papa, al Biel… Un momento tierno antes de acostarnos.
  • El xumet d’en Dudu
Éste también le gusta a Biel, más que nada porque él se dedica a ayudar a Dudú a encontrar su chupete. La historia trata de que el patito no encuentra su chupete, y lo busca por todas partes, pero no se da cuenta que lo tiene muy cerca. A Biel le encanta gritar “Aquí está!” señalando el chupete pero nosotros le recordamos que Dudú no lo ve y tiene que seguir buscándolo. 
Me hizo gracia porque las primeras veces que le contaba el cuento, al final, cuando Dudú le daba el chupete al perro, yo decía: “y Dudu se lo da a su amiguito porque él ya no lo necesita”… y Biel super serio lo miraba y decía “Noo” como diciendo que el chupete era de él y no tenía porque dejarlo! Ay… cuanto camino nos queda también para desengancharlo a él de su chupete…
En conclusión, son unos cuentos pequeños de cartón, cortitos, de imágenes simpáticas e historia y rutinas que ellos viven cada día, por lo tanto son historias muy cercanas a los niños. A Biel le han encantado y a mi, para que negarlo, también. 

Un libro: El vals lento de las tortugas, Katherine Pancol

“Tu miedo te impide pasar a la acción. Y te impedirá que tu sueño se transforme en realidad.”

(El vals lento de las tortugas, Katherine Pancol. Ed. La Esfera de  los libros. P. 262)

El primer libro que me acabo este verano y es la continuación del último que me leí, y del cuál hice una reseña hace un año: Los ojos amarillos de los cocodrilos. La primera parte recuerdo que me gustó pero que a la vez me dejó un regusto extraño. Tenía buenos fragmentos pero algo le faltaba a la historia, o más bien a la narración de ella, para acabar de ser redonda. Esta segunda parte, en cambio, hay más historias y los personajes estan mejor construidos. Hay una visión más completa de todos los personajes y se puede llegar a entender el porqué de las acciones que se realizan. A su vez, tiene también un punto surrealista en algunas cosas, pero se llegan a aceptar sin más. 
La historia continua: Joséphine sigue siendo una mujer buena, tierna, indecisa… que poco a poco va sabiendo y aprendiendo cómo dirigir su vida. A medida que avanza la narración se va viendo a una protagonista más completa: momentos de seguridad, momentos en que todo se le desmonta y se hunde en sus miedos y dudas. Es un personaje bastante redondo: sufre una evolución del primer libro a este último. Ya no se ve tan blandengue como en el primero. Sus hijas, Hortense y Zoé, también sufren un cambio. La primera ya no se ve tan frívola, incluso diría que es de los personajes que más me gustan ahora. Zoé pasa de niña a pre-adolescente, con sus cambios de humor, con su rebeldía… Son dos personajes que sufren una pérdida, y cada una lo expresa a su manera. Los demás personajes como Iris, Phillipe, Gary, Marcel, Josiane, el asombroso Junior, Henriette… todos ellos giran entorno a las protagonistas y también sufren cambios y evolucionan. Hay algunos de ellos que caen en picado y otros que se ensalzan. Además, en esta segunda parte hay una trama muy interesante que gira en torno a una serie de asesinatos, en los que se verán involucrados los extraños vecinos de Joséphine e incluso podremos llegar a dudar de personas que querían a la protagonista. 
En definitiva, esta segunda parte engancha. Yo iba leyendo intrigada de cómo podrían acabar todas y cada una de las tramas que se abren. Y el final deja buen sabor de boca. 
¡Una buena lectura para este verano!

Semana 34

Que rápido pasan los días. Ya estamos en la semana 34 y el embarazo se acerca a su fin. Realmente ha pasado muy rápido y, todo sea dicho, lo he disfrutado pero de una manera muy diferente al primer embarazo. Con el primero me leía todo sobre cada semana en la que me encontraba, me tumbaba tranquilamente a notar los movimientos, me hacía mil fotos… En este embarazo también voy leyendo pero menos… más de una semana me he saltado de leer la información que antes solía leer sin falta, también tengo menos tiempo para notar las pataditas con calma (aunque ahora se han intensificado bastante –se nota que cada vez se está haciendo más grande) y de fotos me he hecho muchas menos. Estos días más porque han coincidido con las vacaciones y quieras que no te haces, pero nada que ver con el embarazo de Biel.
Sin poderlo evitar, me paso el tiempo comparando los dos embarazos: que si con Biel me notaba más ligera, que si en este parece que tenga más barriga, que si el ombligo se me ha salido, que si con este tengo dolores mucho antes que con Biel… Solo de pensar que aún estaba trabajando en el cole, es decir, que no había cogido la baja, en la semana en la que me encuentro ahora me da algo… ahora mismo no podría!
El martes, ayer, me hicieron la ecografía del tercer trimestre, y ya me veis a mí leyéndome el informe que me hicieron de Biel para tener un punto de referencia… aunque me acordaba bastante de lo que me dijeron. Y… Bueno, de momento cabe decir que la niña es más grande que Biel. El niño pesaba 1,887kg (estaba en el percentil 18) y la niña pesa ya 2,333kg (¡percentil 92!). Al decirme el peso casi me da algo… ya me estaba imaginando a una gigante, ¡pobreta! Luego en casa he comparado un par de datos más y parece que también será más larga. También, como diferencia, es que Aina ya está en posición cefálica desde hace una semana y algo, en cambio Biel aún estaba en podálica (aunque al cabo de una semana ya se dio la vuelta). Por lo demás, todo está bien. La pena es que no se dejaba ver mucho, se tapaba la cara con las manitas… y en las fotos de la eco no se ve gran cosa. 

Hoy he ido a lo que llaman la “primera visita” en el hospital. Allí me han tomado los datos, me han pesado (sigo a buen ritmo de peso de momento), tomado la tensión, hemos escuchado el corazón de la niña: todo bien. Después me han pasado a hablar con la doctora, que ha estado mirando el informe de la ecografía de ayer, y al ver que estaba en el percentil 92 ha decidido hacerme repetir la prueba del azúcar, que no sea caso que ahora tuviera diabetes gestacional. Así que la semana que viene vuelvo a pasar la prueba y de aquí dos semanas me dan los resultados. Mientrastanto me han dado una dieta a seguir como si tuviera diabetes gestacional… así que ahora tendré que decir adiós a mis cereales, a mis bocadillos de nocilla (jeje) y al chocolate en general. Si es que lo que no me pase en este embarazo… Así tengo diferentes experiencias, para que no me aburra 😉

Y nada, estos días con mucho dolor en la parte izquierda del bajo vientre. Me noto más lenta al andar, me canso más rápido. Cada dos por tres estoy en el lavabo y esto por las noches es un suplicio porque no puedo dormir del tirón. Pero ya es lo normal en la recta final del embarazo así que a soportarlo lo mejor que pueda 😉

Qué llevar al hospital

Estos días me estoy empezando a mover para hacer la canastilla (que con Biel ya la tenía preparada desde hacía semanas).

He hecho selección de ropa que tenía guardada de Biel, me he quedado con lo que creo que podrá aprovechar y el resto, con mucha pena, lo tendré que dar. No es cuestión de ir llenando el armario de ropa y más ropa (¡y mira que tenía cosas monas!). También he comprado ya los pañales de talla recién nacido. Así que el siguiente paso es mirar lo que tengo nuevo de ella, lo que tengo de Biel (primeras puestas para el hospital) e ir haciendo la bolsa. Poner los pañales, las cremitas, el alcohol para las curas del ombligo, las gasas… Y hacer mi bolsa también! Los camisones, los discos de lactancia, las cremitas, las compresas… En fin… ponerme a hacer la canastilla y mi bolsa porque sino llegará el día que me pondré de parto y aún estará todo por hacer!

Así que he pensado que voy a hacer un listado práctico de lo que se tiene que llevar al hospital (que será lo que llevaré). Si alguien tiene alguna idea o sugerirme algo más que llevarme, bienvenida será la idea. 

Bolsa del bebé:
  • Varias mudas: camisetas, peleles, bodies, calcetines… Yo llevaré cinco o seis mudas, por si se ensucia o algo. Y una especial para el día que salga del hospital.
  • Un par de gorritos.
  • Baberos.
  • Arrullo (llevaré un par, recuerdo que con Biel se me ensució uno y van muy bien para tapar al peque cuando le estás dando el pecho o para cogerlo en brazos y que quede más recogidito).
  • Pañales de recién nacido.
  • Toallitas.
  • Crema para el cambio de pañal.
  • Gasas y alcohol 70º (con Clorhexidina) para la cura del ombligo.
Bolsa para la madre:
  • Dos camisones con botones por delante.
  • Zapatillas.
  • Sujetadores de lactancia (yo llevaré un par).
  • Discos absorventes. Esta vez me los he comprado lavables, en un pack de 6. Son 100% algodon y la otra cara es de seda, así que son super suaves y parece que irán bien (recuerdo que con los desechables a veces se enganchaban en el pezón y dolían!)
  • Crema para los pezones.
  • Productos de higiene: gel, champú, peine, cepillo de dientes, pasta dentrífica…
  • Un paquete de compresas posparto.
  • Ropa para el día que salga del hospital.
Documentos:
  • Cartilla de embarazada (directamente llevaré toda la carpeta con todas las pruebas que me han ido haciendo).
  • DNI
  • Targeta de la Seguridad Social.
  • Plan de parto (que entregaré, o eso espero, en la primera visita en el hospital).
  • Libro de familia (se pide en el hospital, ¿verdad?)
Otros (que no menos importantes):
  • Cámara de fotos
  • Alguna libreta para ir anotando las primeras horas del bebé… y experiencias como mamá. Me regalaron una de esas Moleskine Baby Journal cuando estaba en el hospital y me fue muy bien (¡aún la uso!)
  • El móvil! (para informar en cuanto pueda de todo jajaja)
  • Sillita para el coche
Y bueno, creo que no me dejo nada… Si tenéis alguna idea más ya sabéis que es bienvenida. Que no me quiero dejar nada de nada.