19 semanas y más

Hoy entro en la 19 semana de embarazo. Como novedad, empiezo a notar ya al pequeñín o a la pequeñina que hay dentro de mí. Vuelve a ser una experiencia mágica y única. Aunque de momento sean como cosquillitas ya hace ilusión sentirle. La barriga cada día va in crescendo y ya me visto con ropa de premamá. He recuperado los tejanos que usé con Biel porque con los pantalones normales ya me molestaba el botón. Además que con este tipo de ropa marca más la barriguita y en estos casos sí que hace ilusión mostrarla. 
Según revistas, webs y demás, a partir de la semana 18-19 se acaban de formar los genitales del bebé y se puede saber ya si es niño o niña, pero esta vez a mí me han programado la ecografía del segundo trimestre muy tarde y hasta el 14 de mayo no sabré nada! (si se deja ver, claro está).  
Ahora es cuando todos preguntan que si queremos niño o niña y la verdad es que hay veces que pienso que tener una niña estaría bien porque así sabría lo que es criar a un niño y a una niña (además que por temas de ponerle el nombre lo tenemos mucho claro que si vuelve a ser un niño) pero lo cierto es que da igual. Tanto niño como niña es especial igual. Si es niño Biel tendrá un compañero más afín, podremos recuperar mucha de la ropa que él usó… pero bueno, si es niña haremos esto mismo también, aunque de ropa no podamos aprovecharla toda.  Lo cierto es el gran tópico: ¡lo importante es que nazca bien!
Por lo demás todo igual: cansada, agotada y exhausta (aunque aquí hay que sumar cosas del trabajo además), un poco de malestar, estreñimiento, acidez, rampas en las piernas cuando duermo… en fin, la maravillosa experiencia del embarazo jajaja
Mis libros
Mis rosas preciosas

Esta semana fue San Jordi y, para no faltar a nuestra costumbre, fuimos a pasear un poco para ver el ambiente y para comprar nuestros libros. La rosa, como el año pasado, ya la tenía en casa cuando llegué de trabajar. Esta vez, además, tengo que sumar que Biel me regaló una rosa también. Vino él corriendo con la rosa en la mano, me la dio, y me dio uno de sus besitos tan dulces. Todo esto acompañado de una de sus mejores sonrisas. Luego fuimos a buscar libros y cuentos. Para mí, escogí uno de actividades del método Montessori (que nos recomendaron en la charla de Valencia), Enséñame a hacerlo sin tu ayuda de Maja Pitamic, y luego escogí Sóc de poble, un cómic sobre una chica que se hace llamar Moderna de Pueblo (Moderna de Poble) y que es divertido por las situaciones que vive esta chica… A mi marido le regalé el libro de Cels Piñol En las montañas de la locura, continuación inspirada en la obra homónima de Lovecraft. Para Biel le compramos un cuento de la Peppa Pig, Viatge amb tren, así juntamos dos de sus pasiones: la simpática cerdita y los vehículos.

Además ayer también nos decidimos (bueno, me decidí yo) a comprar un portabebés ligero para poder portear a Biel durante estos meses de embarazo (y aprovecharlo para el segundo bebé también, claro). Miramos por webs como la de Kangura y pensé que el portabebés Tonga iría genial. Pero una vez en la tienda de Kangura, justamente, la chica nos asesoró muy bien sobre la ligera diferencia entre Tonga y Suppori y nos decantamos por éste último. Lo importante es podérselo probar en el mismo lugar y hacer una compra segura. La verdad es que nos sentimos muy bien atendidos allí. Solo lo llevé ayer un ratito por la calle, es un portabebés que no recomiendan para largos trayectos, y la verdad es que me sentí muy bien y cómoda de poder llevar a Biel pegadito a mí otra vez. Que alegría. Además que como va sentadito al costado no molesta a la barriga. Aprovechamos la tarde también comprando nueva guía 2013 de Mammaproof. Así que ya no tenemos excusa para seguir descubriendo tiendas, bares y rincones de la ciudad condal. 

Viajar con niños

Hoy escribo a raíz del tema de la semana de Madresfera que, por casualidad, he visto que era “Viajar con niños” y es un tema que justo ahora va bien hablar porque hace poco hemos realizado un viaje con mi hijo pero tenemos en mente ya el viaje de verano, con lo que incluye más trayecto, más complicaciones de gestión, etc… Así que vamos a hablar sobre el tema.
El primer viaje de Biel fue cuando él tenía un mes y medio, casi dos. No fuimos muy lejos ni hicimos grandes excursiones, pero sí que fue el primer viaje en coche con nuestro bebé. Primero fuimos a pasar unos días a Zaragoza y luego al apartamento de mi pueblo de toda la vida. Al año siguiente, cuando Biel tenía un añito, fuimos a San Sebastián-Donostia y a mi pueblo también. Y este año tenemos pensado hacer un viaje diferente a los que hasta ahora hemos hecho, pero tenemos que acabar de pensar cómo y cuando
El punto en común de todos estos viajes es (y será) la gran cantidad de bolsas que llevamos. Y sobre todo bolsas para el niño. Si antes, en un viaje en pareja, íbamos con una maletita cada uno y con un bolso, ahora los bultos se multiplican.  1ª consecuencia directa: tuvimos que cambiar de coche. ¿Por qué? Ya solo por el hecho de viajar con un cochecito hacía imposible combinar el resto de maletas con el espacio que había en el portaequipajes. En nuestro primer viaje alquilamos un monovolumen, casi, (un Opel Meriva si no recuerdo mal) para tener un maletero grande para cargar con el chasis del carrito de bebé, las 3 bolsas grandes de viaje, pañales, etc.
Luego fuimos a mirar coches y compramos un turismo más grande que el que teníamos pero más pequeño que el que alquilamos. Lo bueno es que desde que tenemos el coche nuevo el carrito que usamos para los viajes es la sillita de paseo, así que ocupa poco.

Para que os hagais una idea con las bolsas que viajamos y qué llevamos en ellas:

1-Una maleta grande: en ella ponemos la ropa de mi marido y mía. También entran las zapatillas y neceseres.
2- Si el viaje es más largo usamos además una maleta más pequeña (de las que puedes subir en un avión) para acabar de poner ropa y/o otras cosas que no quepan en la maleta grande.
3-Bolsa para el niño: usamos la bolsa que llevamos al hospital. Esta de momento es la maletita de Biel. Aquí ponemos su ropa (casi todo su armario porque una se emociona y empieza a poner ropa “por si acaso”: si se mancha dos veces al día, si hace frío, si hace mucho calor, si… si…) Total que llenamos su bolsa solo con ropa y su neceser con cosas de aseo: cremas hidratantes, cremas para el culete, peines, colonias…
4-Mochila para llevar juguetes, libros, etc.
5-Bolsa de pañales.
6-Mini botiquin (usamos un neceser grande para llevar las cosas).
7-Sillita de paseo y portabebés.
8-Trona.
9-Bolsa con comida.
Como podéis ver la gran cantidad de bultos que llevamos es, sobre todo, para el bebé/niño. Además, como he comentado, este año queremos hacer un viaje diferente: un viaje en barco (y cargar con el coche para movernos por el lugar de destino). Así que si alguien tiene experiencia en viaje en barco con niños que me cuente su experiencia. Y si además viajaba embarazada, el plus de experiencia también cuenta jeje.

En cuanto a seguridad con el bebé, es clarísimo usar una sillita adecuada según la edad del niño. Cuando Era bebé usamos el capazo (que tal vez no fue lo más seguro pero estaba homologado y bien atado en el coche). Luego, al crecer Biel, compramos una sillita Cybe Pallas 2-Fix, de grupo 1-2-3 y nos va muy bien.

Nuestra sillita del coche

Otra cosa a tener en cuenta cuando se viaja con niños es elegir un buen sitio donde alojarse. Nosotros leemos bien los comentarios que dejan las demás personas sobre el hotel que queremos escoger para hacernos un poco más a la idea de cómo es y que por foto o por la descripción no se puede ver. Así que hay que tener en cuenta de elegir sitios espaciosos, con ascensor, disponibilidad de cuna en la habitación… Y luego ya fijarse en la zona: que no sea muy ruidosa, si hay espacios donde poder ir a jugar o pasear con el niño, que sea de fácil acceso (calles no muy pronunciadas)… 
Conclusión, desde que se viaja con niños se tiene en cuenta mil y una opciones que antes ni te fijabas o no tenías en cuenta. La cuestión es viajar cómodos, seguros, y dispuestos a pasarlo muy bien.

Va de dibujos

No esconderé que soy una de esas mamás que les pone la tele a sus hijos… Al principio sí que tenía miedo de crearle como una especie de tele-adicción o algo parecido, pero de momento la usamos en su justa medida e intentamos que vea dibujos adecuados para su edad.
Cuando era más pequeño, el único canal de dibujos que teníamos puesto era el Babytv. En este canal emiten series sencillas, de colores vistosos y muchas canciones. Ideal para los más peques. A Biel le encanta. Incluso ahora le siguen gustando las series que emiten, y a mí también, para que negarlo. Al ser más tranquilitas se las ponemos por la mañana (si se despierta hipermega pronto, como ha pasado alguna vez) mientras nos duchamos y preparamos para ir a trabajar, por la noche… en fin, cuando queremos que esté más tranquilito.

Billy and BamBam

Luego, al hacerse más mayor, nos hemos ido haciendo fans de Disney Junior. Aquí las historias ya son más elaboradas pero todas igual de adecuadas a su edad (con juegos, mensajes sencillos, personajes cercanos…). Y no nos olvidemos de nuestro amigo Mic, aunque nunca coincidimos verlo por la tele, así que se lo ponemos de vez en cuando en DVD.

Os dejo una selección de los que creo que son los mejores (o en su defecto, los que más gustan):
En el number one, sin dudar, Peppa Pig!
Peppa Pig

Le encanta esta serie. La empezamos a ver durante el verano en catalán, los días que íbamos a la playa y nos levantábamos temprano. Luego estuvimos una temporada sin verla pero la empezaron a dar por Disney Junior. Todo un éxito. Se sabe de memoria la intro de la serie y gruñe igual de bien que los personajes de la serie, haciendo de Peppa, George, Mamá Pig y Papá Pig. Sabe que ninguno de los cuatro gruñe igual. El personaje que mejor le cae es George y su dinosaurio… Grrrrr.
A nosotros nos parece una serie divertida. Tiene mensajes sencillos y cercanos a edades muy tempranas. 
La casa de Mickey Mouse

En segundo lugar tenemos a nuestro amigo Mickey Mouse! (O Nini, como le llama él… De la misma manera llama a Minnie, así que no sé).

Como era de esperar, Mickey también le gusta mucho. Junto con Peppa, es de las series que deja de hacer lo que esté haciendo para ir a mirar la tele en cuanto oye la musiquita, o la voz de este ratoncito. Le encanta participar en los problemas que surgen en la serie y da su opinión sobre qué Mickey-herramienta usar (a la que muchas suele decir no, no… jeje).
Está bien la serie y es entretenida. Al igual que Peppa, historias sencillas y cercanas a los peques. 
Luego vendría el listado de Doctora Juguetes, Jacke y los piratas de Nunca Jamás, Mouk… series que vamos viendo y que le (y nos) gustan pero que hay veces que deja de ver la tele cuando los hacen, o sea que tampoco es de los imprescindibles para él. He de decir que Mouk son una monada de dibujos, además de divertidos.
Mic

El Mic del super3 también le gusta mucho, aunque como he dicho solo se ponemos en DVD, y se lo ponemos poco a decir verdad. Aunque conoce a la perfección quién es este personaje. Mic es un muñeco de lana, protagonista de capítulos cortos sobre diferentes temáticas. Es alegre aunque también se enfada como les puede pasar a nuestros peques. Siente curiosidad por todo, en especial por las cosas del día a día y de su entorno. 

Pienso que es de los “dibujos” más adecuados para los pequeños de la casa.
En definitiva, creo que ver dibujos no es malo para los niños, siempre y cuando sea en su justa medida y a poder ser verlos con ellos para irles comentando lo que pasa en la serie, vivir las aventuras con ellos, cantar las canciones, etc. Y sobre todo, no dejarles ver todo lo que dan por la tele.

Se acabó el yoga

El titular lo dice todo. Esta tarde he recibido una llamada del lugar donde iba a clase de yoga con mi hijo y me han dicho que como el grupo no se llenaba (de hecho ya hace mucho tiempo solo estábamos mi peque y yo) pues que no les salía rentable seguir dando clases y que por lo tanto, aunque con pena, anulaban la clase. La verdad es que me hubiera gustado compartir más esas clases con otras mamás con sus niños, pero no sé que pasa que no se acababan de animar y seguir con las clases (o de empezarlas). 
En cambio, con el grupo de bebés no hubo problema, al contrario. Había días que había overbooking y todo. 
En fin, una pena porque era una hora a la semana que íbamos y hacíamos algo diferente. Además que Biel ha visto practicar este tipo de ejercicio, el yoga, desde que tenía 4 meses. Aunque no hacía ninguna postura en concreto, poco a poco se iba animando a participar en los juegos que proponía la profe, y eso me gustaba porque mi peque se lo pasaba bien. 

Tengo que reconocer que había días que me daba un poco más de palo ir, porque me siento muy cansada con el embarazo, pero una vez estaba ahí pues me obligaba a hacer ejercicio y me iba animando. 
También la pena es que no haya podido despedirme de la profe ya que la semana pasada no coincidí con ella porque mi hijo estaba enfermo y no fuimos a clase. 
Conclusión: se acabó una etapa. Y, a no ser que vuelvan a abrir el grupo porque de repente las mamis quieran hacer yoga con sus peques, ya no creo que vuelva a hacer yoga con mi hijo. Una penita. 

No más colgonas

Ya son muchas las veces que he comentado que estoy encantada con mi mochila portabebés ergonómica. Nosotros tenemos la Manduca, pero actualmente en el mercado hay muchas que también son igual de buenas y bonitas. He contado también más de una vez que nosotros empezamos con una colgona ya que unos amigos nos pasaron la que era de su hijo. Pero la verdad es que si hubiéramos comprado una mochila por aquél entonces también hubiéramos escogido una de esa marca (Babyjörn) porque en las tiendas de bebés, las más conocidas, solo venden este tipo de portabebés. ¡Y no son baratos precisamente! 
Tuve la suerte de empezar a leer blogs y moverme por la blogosfera una vez nació Biel y yo tenía mis dudas y ganas de compartir experiencias con otras mamás. También coincidió que fui a probar una clase de yoga con bebés y tuve la gran suerte de conocer más tipos de tiendas de bebés, como es la Mamavaca. Con lo que leía y con los portabebés que veía en esas tiendas, ¡todos ergonómicos!, me di cuenta que algo no iba bien. Y que no solo me estaba fastidiando mi espalda si no también la de Biel.
Primera excursión… con la colgona

Para que veáis la muestra de lo que os digo, y el porque se les llama colgonas a este tipo de mochilas, esta foto es de la primera excursión con mi hijo. Lo cierto es que nos fue muy bien ya que para el terreno era lo ideal, aunque empezaba ya a pesar el niño y enseguida la espalda se nos cargaba. A esta mochila se le llama colgona porque el niño literalmente está colgando, no respeta su postura natural y por eso es dañina para su espalda.
Enseguida que supe de otro tipo de portabebés se lo comenté a mi marido y sin dudar nos compramos una mochila ergonómica. Al final nos decantamos por la Manduca turquesa, pero ya digo que hay otras marcas que están igual de bien. Aparcamos la colgona y desde entonces hemos usado la Manduca. Es muy cómoda de poner y es muy segura al tener todo tipo de cierres. Además se puede regular perfectamente según la constitución física del porteador. Hemos realizado muchas excursiones con nuestra mochilita, además de usarla durante el día a día (ir a la compra, ir a yoga, ir de visita a familiares…) y como he dicho es mucho más cómoda y el peso del bebé se reparte perfectamente, haciendo que la sensación de peso sea menor y se pueda aguantar más tiempo.
Su cara de felicidad lo dice todo
Y viendo estos días, bueno, en realidad ya hace unas semanas, que corría el movimiento de #nomáscolgonas, me he quedido unir para explicar otra vez mi experiencia con las mochilas portabebés que he usado. Os adjunto además un par de láminas que explican los beneficios y ventajas del uso de un buen portabebés, el ergonómico:
Por Mamirami y Brazos y Abrazos

Por Una Mamá Diseñadora y Nakadi

Para añadir, tengo que decir que actualmente echo de menos portear ya que estoy embarazada y sería una carga el llevar a mi hijo de 22 meses encima, más al pequeñín o la pequeñina que viene en camino. Tengo en mente comprarme un fular elástico para empezar a portear bien al pequeño bebé (o la pequeña) pero he de decir que he disfrutado muchísimo porteando a Biel y que cuando lo veo que va con su papi en la mochila me dan ganas de ponérmela a mí y darle los mil y un besitos que le daba! En fin, todo llegará que vuelva a llevarlo un día.
Espero que os sea útil la información y debemos concienciarnos que no todo lo que venden es bueno y que se debe hacer llegar al máximo de gente posible que si quieren comprarse una mochila portabebés, que ésta sea ergonómica.

Semana 16, médicos y 22 meses.

Según ginecólogos y comadronas estoy de 15.5 semanas, pero para redondear estoy en la 16, así es más sencillo. 
Hoy he ido a la visita con la ginecóloga para recoger las analíticas que me hicieron, analizar de nuevo la ecografía de la semana 12 y hacer control de peso, etc. Todo bien, las analíticas perfectas (yo que me pensaba que me saldría anemia como mínimo debido al cansancio que llevo, pero no), el peso bien (teniendo en cuenta que la báscula no iba muy fina y han optado por ponerme el mismo peso que en la anterior visita (aunque en mi báscula peso como tres quilos menos), luego me han hecho una ecografía para escuchar el latido del bebé y de paso me lo han vuelto a enseñar (seguia dando múltiples patadas, me va a salir hiperactivo este segundo hijo). Así que bien, contenta de que todo vaya bien. Ahora a esperar a las siguientes visitas, ya para la semana 20-21.
En cuanto a novedades con el embarazo, tengo que decir que me encuentro mejor de las náuseas y le hago menos ascos a las comidas (¡por fin!) pero en contra ha llegado de lo peor del embarazo: la acidez. ¡Qué horror! Aún recuerdo que con Biel era un suplicio, pero notarlo ya tan pronto me ha dado algo… Ahora a aguantarlo durante lo que queda de embarazo… Por el resto, pues todo igual.
Y de médicos ahora sí que me refiero a mi pequeñín… Mi hijo vuelve a estar con anginas. No hay manera. Cada poco tiempo le sube la fiebre una barbaridad y tenemos que estar con antibióticos e historias. Además de la penilla que da cuando se empieza a encontrar mal y ves que no sabe ni como ponerse. Hemos llegado a la conclusión que las fiestas no le sientan bien: fecha señalada, fecha que se pone enfermo. Está demostrado. Así que nada, toca cuidar al peque y estar por él. 
Y aprovechando que hablo del peque mayor, hoy cumple 22 meses, y puedo decir ya que habla un poquito más (un poquito, eh!) y la comunicación empieza a ir mejor (a la verbal me refiero, porque con la gestual nos entendíamos a las mil perfecciones también). Aunque muchas veces diga “no” a lo que le preguntas, en cuanto algo es “sí” ya te lo dice o simplemente te hace algún gesto como para afirmar lo que le estás pidiendo, también dice alguna frase cortita e incluso es capaz de cantar una canción (trocitos)… a su manera, pero lo hace. Además, siempre se ha fijado en las cosas cuando se las explicamos pero ahora ves esa intención de razonar. Cuando le explico algo o jugamos juntos a algo y él descubre algo nuevo, veo en sus ojos esa curiosidad por entender lo que está haciendo… En fin, que esta Semana Santa que he pasado más horas con él se me ha caído la baba cada dos segundos. Se me está haciendo mayor ya.