Mic

En Cataluña existe un canal, que dentro de poco se cerrará y se fusionará con otro de nuestra comunidad autónoma, y éste es el Super3. El Super3 es un club de niños y además un programa donde emiten dibujos animados. De cuando yo era pequeña a ahora el Club Super3 ha cambiado mucho, tanto a nivel de personajes, de malvados, de tipo de animaciones… Ahora ha crecido mucho más, es casi una entidad y todo el mundo conoce lo qué es el Super3. Los padres hacen socios a sus hijos desde bien pequeños (el mío lo fue a los cuatro meses). Es como si fuera un must ser del Super3.
Pues bien, uno de los programas actuales que hay es el Mic. Está dirigido a niños pequeños ya que es un simpático muñeco de lana que comparte sus conocimientos y aventuras con su amigo Cincsegons. Son capítulos cortos, como máximo de tres minutos, y sus historias son sencillas. 
A nivel de merchandising se deben estar forrando porque no creo que haya niño sin su Mic (y si los hay son muy pocos). Mi peque no podía ser menos y, aprovechando que este sábado era su santo, le regalamos el peluche de Mic, entre otras cosas. Y aunque él no es muy apegado a muñecos, peluches y demás, le hace gracia verlo ya que lo reconoce de los capítulos que ve en la tele. Juega con sus largas piernas, le mira los zapatos que tiene, le muerde la nariz… ¡Es tan mono el peluche! No sé si me gusta más a mí que a él 😉

Si queréis ver la canción de entrada de la serie lo podéis hacer en http://www.tv3.cat/videos/3018950/Voleu-cantar-la-canco-del-Mic
¡Espero que os guste!
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Revisión de los 15 meses y demás

Empiezo ya a desaparecer del blog y esto no me gusta nada. Me tengo que organizar para poder encontrar algún momento y escribir en él, pero ya me temía yo que en cuanto empezara a trabajar el ritmo iría decayendo poco a poco. Y es que ya llevamos casi tres semanas de curso y el tema de preavaluaciones, correcciones, reuniones de ciclo de primaria con sus respectivos deberes, todo esto empieza a coger forma y una tiene que ir ocupando sus horas en todas estas cosas porque en horario escolar no se puede. En fin, que la excusa está en el montón de trabajo que tengo y luego los ratitos que tengo libres, lógicamente se los dedico a mi peque.
A lo que iba. Hace una semana fuimos a la revisión de los 15 meses de Biel (que por poco le pilla ya en los 16). Todo fue bien, solo era revisión con la infermera y no nos dijo nada en especial. Su peso es de 9,220kg y su talla de 76 cm. Sigue siendo pequeñito, pero bueno, esta vez no nos ha dicho nada… A ver en la revisión de los 18 meses, en que estará la pediatra, a ver que dice respecto al peso, ya que en los 12 nos dijo que iba subiendo demasiado poco de peso. También se le puso un par de vacunas, entre ellas la de la varicela, que no entra por la seguridad social y se tiene que pagar a parte. ¡Cuestan un riñón! Así que espero que si tiene que pasar la varicela le sea muy flojita porque esto querrá decir que la vacuna ha hecho su efecto jeje. La infermera nos dijo que esta vacuna en realidad no hacía falta ponérsela a los niños que no van a la guardería (ya que no tienen riesgo de contagio) pero como su mami (o sea yo) trabaja en un cole con niños pequeños y que suele contagiarle de varios virus que corren por ahi, pues no estaba de más ponérsela. Era decisión nuestra. 
En cuanto a la comida sigue comiendo a trocitos pero también purés y cremas. Le chiflan las patatas fritas: ¡una pasada! Está comiendo tan tranquilo y ve una patata frita y ya puedes olvidarte de lo que estaba comiendo él… Hasta que no ha devorado como mínimo un par de ellas. 
Sigue siendo súper cariñoso y nos colma de besos y abrazos. Sinceramente: el mejor regalo que hay. También tiene su carácter y se sigue fustrando en cuando le dices que “no” a alguna cosa o cuando tiene que dejar de hacer algo en que está muy entretenido. Suele montar pollos bastante importantes, pero en cuanto le distraes con algo se le pasa. De su carácter también cabe destacar que es bastante tímido. Le cuesta abrirse a los desconocidos y se esconde entre nuestras piernas para no tener que enfrentarse al desconocido en cuestión (esto me pasaba a mí también de pequeña… ¡siempre entre las piernas de mi madre!)
En el tema del dormir hemos avanzado bastante ya que muchas noches ya se las pasa en su cuna, pero aún así hay noches que las pasa con nosotros. Yo sigo encantada de dormir con él aunque también es verdad que ahora ocupa mucho más en la cama y se mueve muchísimo! No es estraño verle enganchadísimo a uno de nosotros dos y de repente separarse y tirarse de cabeza hacia el otro. Se pega unos golpes con el cabezal de la cama que sufro en que pueda quedarse tonto jeje.
Por lo que se refiere al habla, no dice muchas palabras con significado. Solo se le entiende papa, mama, yaya… ni tan siquiera dice agua. Debe tener un cacao en la cabeza entre el catalán, el castellano y el inglés…  Un día repitiéndo lo que yo decía llegó a decir bye bye, pero ya nunca más lo dijo. En fin, espero que en estos meses su lengua se vaya desenvolviendo y diga alguna palabra más!
Y ahora quería compartiros la angustía que estoy pasando estos días de pensar en que queda tan poco para irme de colonias con mi curso. Pasaré dos noches fuera y solo de pensarlo me entra una pena tremenda. Serán las dos primeras noches en 16 meses que no duerma con mi niño. Siempre surgen los miedos (y tonterías) de pensar si se olvidará de mí durante esos días, si me echará de menos, si se alegrará en cuanto me vea al volver… En fin, ¡tengo una gran pena!
Y nada, por hoy creo que ya es bastante. ¡Muchas gracias por leerme todos los que estáis por aquí! Hasta la próxima.

Primer premio de un sorteo: Elefante de Bibu

Como muchas de nosotras, suelo participar en sorteos que preparan otras mamás blogueras o marcas para promocionarse o para celebrar aniversarios o eventos especiales. El caso es que nunca me suele tocar nada. Eso viene de siempre. Pero la perseverancia tiene su qué y el otro día me tocó por primera vez un premio de un sorteo: un cojín de la creadora Yuly, de la marca Bibu. El sorteo lo propuso la página web de Mammaproof y yo participé ya que el estampado de estos cojines me parecieron de lo más simpáticos y además dicen de estar fabricados a mano y con un material de alta calidad. De los muchos animales que había a elegir, escogimos el del elefante. Aunque la mariquita también me gustaba mucho, y la jirafa…
Mirad que precioso es el cojín:
Y aquí la imagen que me decía que yo era la ganadora, y que por supuesto me hizo muchísima ilusión!!
¡Simplemente darles las gracias! 

The Wheels on the Bus

Aprovechando que hoy es jueves, y los jueves se suelen llenar algunos blogs de canciones para el jueves Trovero, os traigo una canción infantil típica en inglés: The Wheels on the Bus. Esta canción la uso para las clases y la verdad es que a los niños les encanta. Y esta versión de Kidstv123 está muy bien porque además tiene un ritmo calmado que les permite seguir bien la canción.

¡Espero que os guste y que la cantéis con vuestros niños en casa!

Guardería, ¿sí o no?

Esta será la entrada número 100 de mi blog de maternidad. Dicho esto, sigo con lo quería contaros.
Muchas de nosotras estamos de acuerdo en que la gente se suele entrometer en la vida de los demás y va dando órdenes/consejos de como deberíamos ser o hacer con nuestros hijos. Pues bien, en vistas de que no llevo a mi hijo a la guardería hoy me han dicho que sería bueno que lo llevara, que le iría bien para aprender más cosas y para relacionarse con otros niños. Yo, que antes de ser madre sí que pensaba en llevarle a la guardería, ahora pienso que no es necesario. Tengo la suerte de poderme permitir el lujo de que se quede en casa los abuelos, así que esto me ha facilitado el plantearme no llevarle. Mi idea es que vaya directamente al colegio, empezar en P3. 
La razón por la que creo que no es necesario que asista a la guardería es porque en casa ya está bien: cuidado y atendido, aprendiendo lo que toca aprender, ya que solemos interactuar mucho con él: leerle cuentos, jugar con los cubos e irle nombrando colores, numerarlos, hacer torres… Y en cuanto a relacionarse con otros niños, cuando íbamos a yoga ahí se veía con otros bebés como él (ahora no, ya que las clases no han empezado y parece ser que este año no habrá grupo de niños de 1 a 3 años…) y los días que lo llevo a la Ludoteka pues también se encuentra con otros peques. Además creo que tan pequeños no quieren saber mucho de los demás niños, como mínimo el mío ya que ha salido bastante tímido en este aspecto (un poco como los papis). Pero en fin, que si tiene que relacionarse con otros niños pues ya busco la manera de que los vea e intente jugar con ellos.

Pero ahora viene cuando todo lo que he dicho y que creo desde hace tan poco tiempo (simplemente unos 15 meses) empieza a zozobrar un poco. Y es que estos días en el trabajo estoy viendo como una niña de P3 lleva muy mal la adaptación al cole porque echa mucho de menos a su madre, y se pasa el día pidiendo verla o pidiendo mimitos sin parar. Esta niña no ha ido a la guardería así que me da un poco de miedo que el mío también tenga mala adaptación en el cole… Pero bueno, de aquí a que vaya al cole queda un poco aún (¡pero no tanto porque el tiempo pasa volando!) y todo va según el carácter del niño. Así que no me preocuparé más. Mientras pueda permitirme que el peque se quede en casa, así será. 
¿Qué opináis? ¿Llevarías a vuestros hijos/hijas a la guardería si estuviérais en mi caso, es decir, con los abuelos disponibles y con ganas de quedarse con el niño?

De excursión a Rupit

Nueva entrada acerca de la última excursión que hemos hecho; se nota que nos gusta ir de excursión, ¿no? Aunque no salimos tan a menudo como nos gustaría, siempre que podemos vamos un día fuera, a la montaña o a la playa, y así cambiamos un poco de aires. Ayer fuimos a Rupit, un pueblo de montaña a dos horas de Barcelona. Sí, no es un pueblo que esté cerca, pero el tiempo de demora se debe, básicamente, a la carretera de curvas que hay para acceder al municipio. Así que si os mareáis con el coche aconsejo que os toméis algo contra el mareo porque las curvas son considerables. 
Pues bien, una vez sabiendo el tiempo que se tarda y el camino que nos espera (hemos ido ya unas cuantas veces antes de que naciera Biel), nos levantamos pronto por la mañana, desayunamos bien, y esperamos un poco antes de salir (no sea que Biel nos devuelva la leche en el coche). Luego, fuimos poco a poco hacia nuestro destino. Llegamos a Rupit y nos dispusimos a pasar una buena mañana paseando por el pueblo y sobre todo, que nuestro peque se lo pasara bien por allí. Así que le dejamos andar casi todo el trayecto, investigando todo aquello que quisiera, y en los únicos momentos que nos lo colgábamos a la Manduca era cuando recorríamos un camino difícil: escalones, subidas de montaña…
Cruzamos el puente colgante cogidos de la mano (y soportando a una marabunta de gente que pasó sin fijarse que el máximo de gente que puede cruzar A LA VEZ el puente son de diez personas), tocó las rocas de las paredes y suelo (al no ser un pueblo asfaltado tropezó unas cuantas veces, sin daño alguno porque tiene un gran control cayendo jeje), oímos los patos y ocas que nadaban en el río… y colgado de mamá y papá llegamos a visitar una ermita que hay (¡que nosotros aún no habíamos visto!).

Una vez llegó la hora de comer decidimos ir a un restaurante que hay un poco más adelante, saliendo del pueblo. Fuimos al Santuari del Far. Allí se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de la zona, como por ejemplo el pantano de Susqueda. Además, el restaurante de allí ofrece comida buenísima y típica de Cataluña (secas con botifarra, cualquier carne acompañada con allioli,…). Lo malo del restaurante es que no está adaptado para ir con bebés o niños pequeños. Básicamente por el tema de tronas, ya que solo tienen sillas altas. Pero bueno, nosotros lo solucionamos ya que llevábamos la trona del peque en el coche, ya que nos temíamos que nos podría pasar eso. Tampoco hay cambiador para los pañales, pero lo solucionan dejando el espacio del alféizar de unas ventanas que tienen en el pasillo de los lavabos.

Vistas des del Santuario de Santa María del Far

Nos lo pasamos muy bien pero acabamos muy cansados. ¡El peque tuvo suerte de poder dormir casi las dos horas de vuelta a casa!
Os dejo con las vistas de nuestro día de ayer:

Corriendo por la zona de la Ermita de Santa Magdalena

Por las calles del pueblo

Cruzando el puente

Jueves Trovero: Como yo no hay dos, Vega

Hacía ya tiempo también que no compartía ninguna canción para el Jueves Trovero. Y qué mejor que volver con Vega (me gusta mucho, ¿se nota?). Esta vez con la canción de “Como yo no hay dos” para animarnos a creer más en nosotras/os mismas/os, y más en estos tiempos de cambios, ya sea porque algunos se queden en el paro, ya sea porque algunos empiecen etapas nuevas en su vida o simplemente porque sufren algún tipo de traspiés en su día a día. Nos tenemos que querer mucho más a nosotros mismos!
Os dejo con la canción, que además, ¡da un subidón de energía!

COMO YO NO HAY DOS
¡Ey tú!, que nunca miras hacia atrás,
que vas dejando rotas al pasar. ¡Quieto ahí!
Que yo ya estoy de vuelta.
Quizás me subestimas pero soy de esas con coco
y cuerpo de mujer mortal y cara de muñeca.
Si crees que vas a vencer, inténtalo otra vez.
Verás que ya te avisé, yo no sé perder.

Tengo mucha vida y este don de gentes, creo en mi misma, no es cuestión de suerte.
Tengo otro concepto de comerme el mundo.
Amor, como yo no hay dos.

Tu amor no es suficiente para mí,
ya no me quedan ganas de fingir que soy aquello que tú esperas.
Si crees que vas a vencer, inténtalo otra vez.
Verás que ya te avisé, yo no sé perder.

Tengo mucha vida y este don de gentes, creo en mi misma, no es cuestión de suerte.
Tengo otro concepto de comerme el mundo.
Amor, como yo…

Nunca he querido un hombre que me entienda,
que crea que el mundo sin él no da vueltas.
Hoy no aguanto más, apuro el trago y me voy buscando un subidón de pura adrenalina.
No insistas, no me sigas.

Porque tengo mucha vida y este don de gentes, creo en mi misma, no es cuestión de suerte.
Tengo otro concepto de comerme el mundo.
Amor, como yo…
Y es que tengo mucha vida, creo en mi misma.
Tengo otro concepto de comerme el mundo amor como yo no hay dos.