Piscina: segunda parte

Imagen cogida de internet
Este jueves pasado volvimos a la piscina. Sí, hace mucho que escribí sobre la primera vez que fuimos, pero entre las Navidades (que no había clases), la bronquiolitis que pasó el peque, y lo marmotillas que somos, aún no habíamos vuelto a probar la experiencia de la piscina. Así que este jueves me puse el despertador a las cuatro y media de la tarde para empezar a preparar las cosas (esto de tumbarnos los dos a hacer la siesta después de comer es peligrosísimo). Me desperté, me puse el bañador, preparé la bolsa, recordando de no dejarme nada y cogiendo todo lo necesario para luego, que tenía que ir a hacer unos recados. 
Aún con éstas, llegué justa de tiempo a la clase, que empezaba a las cinco y media. No, si al final tendré que salir una hora antes de casa para llegar bien. El caso es que entramos en el vestidor y me dispuse de llevar al peque al cambiador para ponerle el bañador. No sé si es que se acordaba de la vez anterior o qué pero empezó a llorar al verme con el bañador y con el suyo en la mano… 
Una vez estuvimos vestidos, entré en la piscina, donde nos esperaba el monitor. El chico, muy majo, se acordaba de nosotros, y eso que hacía un mes que no nos veía. Biel caló hondo con sus lloros. Y volvió a calarle hondo porque se estuvo 20 MINUTOS llorando sin parar (la clase dura 30 minutos). Queda comprobado que tal cantidad de agua a Biel no le va. Solo le gusta si está bien enganchado a su mami. Esta vez no lo he pasado tan mal como la otra vez, pero vale decir que pobrecito me miraba con una cara de pena impresionante. Sus dos dientecitos de abajo no dejaban de asomarse entre sollozos y lágrimas. Los últimos diez minutos de clase los dedicamos a relajarnos en el agua con las colchonetas, a jugar… así que en ese momento Biel ya era el más feliz del mundo. 
La semana que viene volveremos a probar suerte, a ver si poquito a poco le va gustando.El monitor me sugirió que le traiga algun juguete suyo de bañera o el chupete, para ver si así conseguimos calmarle en los ejercicios. Porque no es que no le guste el agua, ¡al contrario! En la bañera está la mar de bien y no quiere salir. Se lo pasa pipa con sus juguetes y libros y remojándose cual pececito. 
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4 comentarios en “Piscina: segunda parte

  1. Dios mío! me has hecho recordar tanto al peque y a mi hace unos meses…En su bañera es el amo pero en grandes extensiones de agua, donde no controla parece que no se haya. Por estos días pasamos por el club donde lo llevaba a nadar y me sorprendió que con ropa y todo se quería meter, pero no fuimos a eso así que me quedé con la duda de si se hubiera metido. En fin, cuando empiece el calorcito por aquí lo volveremos a intentar. Espero que tu peque lo supere rapidito y que comience a disfrutar, que de eso se trata. Besos

  2. Si, la verdad es que se trata de disfrutar, porque si no no vale la pena ir… A ver si cuando empiece el calor el tuyo se anima a meterse en la piscina! :)Gracias por comentar!Besoos!

  3. Poco a poco! Hay niños a los que les encanta desde el primer momento (aunque luego algunos se echan para atrás a mitad de curso, como le pasó al mio) y otros que van poco a poco. Yo considero que es una actividad buenísima y util para los peques.

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